SAUROM – SALA FANATIC, SEVILLA – 16/2/2013
‘Saurom pisaron fuerte en su segunda casa’
Presentando su nuevo disco, “Vida”, llegaban los gaditanos SAUROM a la capital andaluza para rubricar una gran actuación que, aun con sus sombras, durante dos horas y media hicieron de la Sala Fanatic el epicentro de la fiesta y del heavy metal la noche del Sábado.
Es innegable que el sonido del último trabajo de SAUROM es un paso atrás en cuanto a potencia en comparación con su anterior disco, “Maryam”, pero salvo excepciones, los temas quedaron muy compactos en directo, así que no supusieron una decepción en absoluto.
Comenzó la noche con un, desgraciadamente clásico en Sevilla, retraso de 30 min con respecto al horario establecido en el cartel, lo que haría que el concierto finalizara a las 00:30 de la noche (temprano teniendo en cuenta los estándares locales). Cuando se apagaron las luces y los músicos “bajaron” al escenario (el camerino de la Sala Fanatic está arriba, por lo que los componentes bajan unas escaleras) el público que abarrotaba la sala se vino arriba con los primeros acordes de “Nostradamus”, canción que abría aquel maravilloso álbum “Legado de Juglares”.
Decir desde ya que el sonido fue perfecto, ni un ápice de error (salvo los normales por el directo) ni de mala ecualización, por lo que un 10 en ese aspecto. Tras la primera descarga, el ritmo no bajaba con temas como “Irae Dei”, “La leyenda de Gambrinus” (muy bien acogida por el público, que la coreó desde el inicio) o “La batalla de los cueros de vino”.
El concierto iba “in crescendo” y SAUROM tocaron su personal homenaje a BARÓN ROJO con su tema “Dioses Eternos”, uno de los temas más heavys y pesados del disco “Juglarmetal”, luego sacaron su lado más fiestero con canciones como “La noche de Halloween” o aquel lejano tema de su primer trabajo, “El Saltimbanqui”, poniendo un tono más folk a en esta parte del concierto.
Especial acogida tuvo “El monte de las ánimas”, extraído de su álbum “Once Romances desde Al-Andalus” y que relata una conocida leyenda de Gustavo Adolfo Becquer, escrito sevillano. Se notaba que SAUROM jugaban prácticamente en casa, había una gran complicidad entre la banda y el público, especialmente con su vocalista Miguel, nacido en Dos Hermanas, y que estuvo todo el concierto agradeciendo al respetable y, como dijo textualmente “sin el público SAUROM no sería nada”. La banda, estuvo impecable, sin un fallo técnico y a un nivel envidiable por muchas bandas “consagradas” del panorama nacional.
Ahora bien, como bien he dicho al inicio, alguna que otra sombra sí que hubo. Y es que tras “La Musa y el Espíritu” (creo recordar, fueron dos horas y media y algunas veces bailan los temas), la banda abandonó el escenario dejando solo a su vocalista y su guitarra española para interpretar perfectamente “El príncipe”, ese no fue el fallo, sino que una balada fue seguida de otra… y de otra… y de otra, concatenando hasta 4 baladas o canciones relativamente lentas seguidas. La propia banda se dio cuenta de la bajada de pistón, comentando que era raro y curioso tener momentos más íntimos y lentos en un concierto de la banda. En mi opinión personal, creo que mató el genial ritmo fiestero de la noche, haciendo un poco difícil recuperar la compostura.
E intentando levantar otra vez al público, y consiguiéndolo, siguió a la noche “Acertijos en las Tinieblas”, “El arquero del Rey”, “La posada del Poney Pisador” y para rubricar un gran final de noche, SAUROM echaron toda la carne en el asador con “Dracum Nocte” (de mis preferidos), “Historias del Juglar II”, “Fiesta”, y como viene siendo costumbre ya en sus conciertos, “La Taberna”. Incluso entre medias se permitieron hacer una parodia de ellos mismos vestidos con guisas ochenteras, tal como se vio en el vídeo de “La noche de Halloween”.
En resumen, fue una gran noche. La sala estuvo casi llena, cosa que me alegró mucho sabiendo los tiempos que corren. El concierto demostró que SAUROM está en la cresta de la ola y difícilmente saldrá de ella si siguen haciendo actuaciones así. Como única pega, lo dicho más arriba, durante 30 min la sala pasó de la alegría y fiesta a un tímido silencio y miradas perdidas buscando a los SAUROM más fiesteros pues, como decimos en Sevilla, “esto es Sevilla y aquí hay que mamar”.
Espero volver a verles en el Leyendas del Rock 2013, que, por cierto, la banda sorteó 2 pases VIP por cortesía del festival.
Autor: David González García



























