Han pasado veintitrés años desde que Fallen convirtió a Evanescence en uno de los grandes fenómenos del rock del siglo XXI. Desde entonces, la banda liderada por Amy Lee ha atravesado cambios de formación y largos intervalos discográficos sin perder su identidad. Ahora regresa con Sanctuary, su sexto álbum de estudio, publicado el 5 de junio de 2026, un trabajo que combina su esencia oscura y melódica con una producción contemporánea.
La gira europea llega a Madrid en su penúltima parada antes de concluir en Lisboa. Es una oportunidad para presentar esta nueva etapa sin dejar atrás las canciones que marcaron a toda una generación. Sanctuary convive así con un repertorio construido durante más de dos décadas, en una noche en la que pasado y presente están llamados a compartir escenario.

Nova Twins son las encargadas de abrir la velada ante un recinto que todavía se está llenando. Amy Love y Georgia South afrontan el reto con una propuesta que mezcla rap-rock, punk, metal y electrónica. Love se mueve constantemente por el escenario y proyecta cada frase con actitud desafiante, mientras South sostiene el conjunto con un bajo poderoso.
Su actuación es directa y física. Poco a poco, quienes siguen entrando en Vistalegre se detienen ante el escenario y se incorporan al concierto. Nova Twins consiguen así poner en marcha la transformación del pabellón: el público aumenta, la pista comienza a ganar movimiento y la noche empieza a tomar forma.

A las 19:55 llega el turno de Poppy. El recinto está ya mucho más poblado. Vestida de blanco y acompañada por músicos vestidos de negro y con máscaras, aparece sobre un escenario sobrio, apenas alterado por los fogonazos de luz.
Have You Had Enough? abre un concierto construido sobre los contrastes. La voz de Poppy pasa de un registro limpio y casi angelical a profundos guturales en cuestión de segundos, mientras las canciones se mueven entre el pop, el metal y la electrónica. Scary Mask acentúa su lado más contundente y Crystallized introduce un tono más contenido.
En Vital, Poppy se incorpora a la formación con guitarra acústica y muestra otra cara de una propuesta difícil de encasillar. Después, Public Domain, Time Will Tell y V.A.N vuelven a elevar la intensidad. La comunicación con el público es escasa hasta el tramo final, cuando la artista agradece la invitación de Evanescence para acompañarles en esta gira y pregunta a los asistentes si están disfrutando. La respuesta llega en forma de una gran ovación.
Después invita a saltar. Vistalegre responde y la pista comienza a botar mientras New Way Out pone el broche a su actuación. A las 20:45h abandona rápidamente el escenario. Sus músicos permanecen unos instantes más, despidiéndose y lanzando púas al público. Para entonces, el pabellón está prácticamente lleno.

A las 21:20h se apagan las luces. Ha llegado el momento esperado. Evanescence aparece rodeado de una producción visual de grandes dimensiones: vídeos, proyecciones, pantallas laterales y traseras e imágenes que ocupan el propio escenario. Las plataformas elevadoras permiten situar en distintos momentos a la batería y al piano. Todo está diseñado para acompañar la música, pero el centro de la escena pertenece a Amy Lee.
Tras los primeros temas, la vocalista saluda con un «Hola, Madrid» que provoca una respuesta inmediata. Recuerda que Sanctuary ya está disponible y presenta Afterlife, una de las canciones de esta última etapa. El nuevo repertorio encuentra su espacio sin desplazar las canciones que el público lleva años esperando.

Going Under cambia por completo la temperatura del pabellón. El público canta prácticamente la canción entera y convierte las gradas y la pista en un enorme coro. Poco después llega Lithium. Amy Lee comienza sola al piano y, poco a poco, el resto de la formación se incorpora hasta completar la canción.
La celebración del vigésimo aniversario de The Open Door tiene su propio momento en Like You, interpretada por la vocalista al piano de cola. El ritmo del concierto se detiene por unos minutos y deja espacio a una atmósfera más íntima. Es un contraste que la banda aprovecha antes de regresar a la contundencia con Call Me When You’re Sober, recibida con un enorme alboroto.
Con Wasted On You llega uno de los momentos más emocionales. La interpretación de Amy Lee conmueve al público y la ovación posterior se prolonga. La cantante se emociona y reconoce que debe contenerse para poder continuar. Antes de Forever Without You comparte unas palabras de ánimo y recuerda la importancia de seguir luchando por aquello que merecemos.

La canción comienza con Amy al piano, acompañada únicamente por los coros de la bajista. El escenario queda prácticamente vacío. Sin necesidad de grandes efectos, la banda construye uno de los momentos más delicados de la noche.
Después, todo vuelve a crecer. Bring Me To Life desata uno de los grandes estallidos de la actuación. Fuego y confeti acompañan la interpretación de este clásico mientras las pantallas y la iluminación completan una puesta en escena espectacular. Vistalegre vuelve a cantar al unísono.
En About Us, la bajista, Emma Anzai, adquiere el protagonismo inicial en solitario. Amy Lee se incorpora después, seguida por el resto de la formación, hasta construir progresivamente la canción. El concierto se acerca a su desenlace, pero todavía queda una última sorpresa.

Poppy regresa al escenario para compartir End Of You. Tras la interpretación, Amy Lee agradece la presencia de las bandas que les acompañan en esta gira y reconoce el honor de compartir escenario con ellas. El encuentro sirve también para cerrar el círculo de una noche que ha ido creciendo desde los primeros compases hasta llenar por completo el pabellón.
El tramo final llega con Who Will You Follow, My Immortal y Wide Open Heart. Tres canciones que conducen el concierto hacia un cierre progresivamente más emotivo y que permiten a Evanescence transitar entre su presente y ese repertorio que ya forma parte de la memoria de varias generaciones. My Immortal vuelve a convertirse en uno de los grandes puntos de conexión con el público, mientras Wide Open Heart pone el punto final a una noche en la que la banda ha recorrido buena parte de su historia sin dejar de mirar hacia adelante.
La velada avanza así desde la energía de Nova Twins hasta la propuesta cambiante de Poppy y, finalmente, la experiencia de Evanescence. La producción visual amplifica cada momento, pero son las canciones y la respuesta del público las que terminan sosteniendo el espectáculo. En el centro de todo permanece Amy Lee, cuya voz atraviesa los grandes despliegues visuales y los pasajes más íntimos sin perder protagonismo.
Veintitrés años después de Fallen, Evanescence continúa encontrando en aquellas canciones un punto de encuentro entre generaciones, mientras Sanctuary abre espacio para una nueva etapa. En Madrid, pasado y presente conviven sobre el mismo escenario y dejan la sensación de que, pese al paso del tiempo, todavía queda historia por contar.





