Cuatro suecas destinadas a algo grande
Gira a gira, disco a disco, hay cuatro suecas que comienzan a coger una impresionante fuerza y presencia dentro del panorama internacional del hard rock más potente y agresivo. Se llaman CRUCIFIED BARBARA y comenzaban el pasado 6 de Febrero en Madrid una gira de cuatro fechas por nuestro país destinada a presentar su nueva obra “The Midnight Chase” tras la colección de buenas críticas recogidas por todo el mundo durante la gira de su anterior y segundo disco “Til death do us party”.
WARRIOR POET
La cita era a las 22:00 horas en céntrica Sala El Sol de Madrid y a eso de las 22:30 horas comenzaría la velada con unos teloneros que, hasta donde un servidor sabe, no habían sido anunciados en ningún momento de forma previa al concierto. Se trataba de los madrileños WARRIOR POET, quienes tenían la dura misión de calentar un concierto que era el objetivo fijo y único de la gran mayoría de la audiencia de la noche, un público que poco a poco, casi por cuentagotas, fue registrando una muy buena entrada para encontrarnos a mitad de semana, llenando la Sala El Sol hasta prácticamente ¾ de su capacidad.
Como digo la misión era dura, y sin duda fue uno de los factores que influyó en que el concierto de los madrileños resultara frío y no excesivamente movido. Sin embargo su hard rock más ligero y de corte americano diría que gustó entre un buen porcentaje de asistentes que poco a poco fueron aceptando de buen grado las canciones que el cuarteto interpretó procedentes de su segundo disco “R-evolution”.
De WARRIOR POET destacó, principalmente, la convicción de la banda sobre sus composiciones sobre el escenario, las cuales sonaron nítidas y especialmente bien trazadas a través de una base rítmica segura, mucha melodía y deslumbrantes apariciones estelares de su guitarrista Dani Pereira, quien se empeñó con tesón en que su concierto fuera meramente recordado por una audiencia que tenía en mente y bien presente a las cuatro suecas que esperaban entre bambalinas para salir.
Aceptando esta circunstancia el vocalista y guitarrista Carlos Pavón fue poco a poco, y sin excesivos aspavientos, aceptando esta situación entre sus espectadores y con ello fueron volcando hacia ellos algunos aplausos más durante una actuación que tuvo que ser cercenada de forma bastante repentina y urgente, dado que el horario de la sala comenzaba a comprometer la actuación íntegra de CRUCIFIED BARBARA.
Tras ellos, y con un tiempo de espera más largo de lo previsto hasta que la batería fue adaptada a el cambio de estatura entre Javi Martín (WARRIOR POET) y Nicki, salieron con toda la actitud del mundo las esperadas CRUCIFIED BARBARA para presentar ante sus fans madrileños su tercer trabajo.
Una intro de batería dio tiempo a que el resto de integrantes de la banda se colgaran sus instrumentos y nos atacaran sin piedad con tres temas a cada cual más intenso y celebrado, “The Crucifier”, de su último disco, “Play me hard” de su debut y el que fuera uno, de muchos, de los momentos más intensos de la noche, un “Rock me like the devil” que incluso quienes aún no se supieran del todo cantaron su estribillo como el que más.
La música de las suecas alcanza a un target de público de muy amplia edad a pesar de la juventud que atesora el cuarteto sueco. Éste detalle atrajo a la Sala El Sol a un gran número de fans que aún no alcanzarían la veintena, pero también a toda una cohorte de seguidores más experimentados que ven en ellas ese retazo de sleazy rock y al mismo tiempo poderío heavy rock que entra directo y sin contemplaciones a su vena más salvaje.
Las primeras palabras de agradecimiento por parte de Mia Coldheart cayeron de forma previa a “Shut your mouth”, que fue continuada por un menos movido y más oscuro “Rules and Bones” para después encender de nuevo una llama incendiaria en la sala con “Into the Fire”, un tema donde el cuarteto al completo estuvo absolutamente soberbio en sus puestos.
La dulzura y sensualidad de las suecas, un arma importante que, sin sobrepasar jamás sus virtudes musicales no debe dejarse de tener en cuenta, se hizo más palpable en la balada de la noche, un melódico y pegadizo “Jennyfer” que acabó por desencadenar la pasión de los fans más jóvenes de la banda y la entrega del resto de público con un final de concierto intachable e inolvidable gracias a la terna formada por “Rock and roll Bachelor”, “Losing the game” y el esperadísimo y potentísimo “In distortion we trust”, durante la cual todas tuvieron su momento de protagonismo de la misma forma en que se fueron presentando en diferentes momentos del show las unas a las otras.
Con Madrid rendidos a sus botas las suecas se fueron al camerino y volvieron en seguida para agradecernos la entrega con el tema “Everything we need” y regalarnos más actitud con el final que nos brindó “Sex Action”, tema que provocó el delirio final y la sensación de que la fuerza, la garra y la seguridad con la que CRUCIFIED BARBARA se planta ya en los escenarios es propio de una de esas bandas destinadas a un lugar privilegiado e importante dentro del panorama mundial.



