BATTLE BEAST – UNHOLY SAVIOR

Crítica

Desde Helsinki, Finlandia, BATTLE BEAST lanza su tercer trabajo, segundo con Noora Louhimo como vocalista y de nuevo junto a Nuclear Blast, bajo el nombre de Unholy Savior.

Durante el recorrido del joven sexteto por sus tres publicaciones hemos visto el proceso de aclimatación, progresión y evolución del mismo; sin perder en ningún momento ni un ápice de su clase y calidad. Si su primer disco, Steel, con Nitte Valo como cantante, ya fue un álbum de excelente, y también lo fue su segundo trabajo Battle Beast con la incorporación de Noora, Sólo nos quedaba averiguar si los fineses conseguirían mantener el nivel de sus anteriores discos o por el contrario, como ya hemos visto en ocasiones con otras bandas, tendríamos que lamentar una estrepitosa caída; y la verdad me alegra de sobremanera que BATTLE BEAST haya logrado satisfacer las expectativas de fans y de gran parte de la crítica mundial.

BATTLE BEAST ya se ha establecido como el relevo a las grandes bandas veteranas, ya pasó a la historia lo de ser banda revelación; si es con Battle Beast que no lo hicieron ya, con Unholy Savior se confirman como el nuevo futuro del heavy metal.

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Lionheart abre un disco de la mejor manera posible, con un corte lleno de energía, la potencia de sus baterías y la positividad de sus melodías, épicas, se entremezclan con poderosos riffs de guitarra a cargo de A.Kabanen y J.Soino; frenética al doble bombo en sus estribillos, y acompañada de gritos y cantos heróicos respaldando la desgarrada voz de Noora Louhimo. No puedo evitar pensar en artistas como Bonnie Tyler o Alannah Myles al escuchar la voz de Noora; con una inmensa capacidad vocal, amplia y apta para interpretar temas de cualquier índole, con el carácter o la sutileza necesaria y precisa en cada estilo o estrofa.

Glorioso inicio de Unholy Savior, tema que da nombre al disco, con Noora, una vez más, demostrando todo su potencial, al ritmo de una potente base rítmica, rompe su voz desembocando en una explosión de grandiosos teclados, y cantos memorables a modo de coros, colosales, con la herramienta de Noora llevada al límite en un aullido que pone final a este corte.

I Want The World…and Everything in it resulta una de las más interesantes del álbum; protagonistas su guitarras punzantes que derivan en estribillos más o menos melódicos. Menos frenética que las anteriores pero intensa y agresiva y de teclados decadentes, que dan paso a Madness, sin duda otra pista llena de fuerza y provocación. Exasperada en el tono y contundente en sus palabras, y de nuevo una base de teclado decisiva, heroica como de igual manera lo son sus cantos agregados.

Entre tanto furor, tiempo para uno de los cortes más pausados, al menos así lo es en su comienzo Sea of Dreams, donde la característica más amable de la voz de Noora aparece, delicada, sutil, como la melodía que le acompaña. Un tema que podría parecer algo llano de no ser por la explosión que sucede cerca del minuto tres del tema, elevando la musicalidad y el tono del corte paulatinamente hasta pasados unos segundos despertar la bestia Noora para de nuevo descender el ritmo del tema en el término de éste.

Tal y como sugiere su título, Speed and danger sucede de forma veloz, frenética y rauda a los timbales, sin duda protagonistas de este corte. Estribillos ascendentes acompañados de un áspero bramido siguiendo las estrofas principales y acompañándoles unas singulares melodías de teclado que, después de haber escuchado más de veinte veces, no consigo distinguir si son de mi agrado o no, lo que si me resultan curiosas y atrevidas para un tema de estas características. Y hablando de atrevimiento el del corte Touch in the Night, con un total aire popero ochentero y con aquellos teclados y sintetizadores tan característicos de la época. Sigo preguntándome qué hace un tema como éste en Unholy Savior, pero aún así me parece un tema interesante de sobremanera, rompedor con lo que en este álbum le rodea, muy ocurrente y atrayente.

The Black Swordsman aparece como una pequeña introducción del tema que le sigue, un corte de poco más de un minuto, calmado, con la voz de Noora rasgándose una vez más, dando paso a Heros Quest, corte instrumental de Unholy Savior, cabalgante, ameno y jovial, con sus teclados interpretando el papel principal.

Far, Far Away da inicio con unos pesados riffs de guitarra y desacompasados golpes de caja, introducción que deriva en estrofas de nuevo épicas y triunfales. Atractiva base rítmica, con pocas variaciones y electrizantes guitarras.

De nuevo las melodías más pausadas son partícipes en Unholy Savior, esta vez en una pista más atractiva que la anterior balada. Angel Cry acoge un tono mucho más heroico y Noora eleva su voz demostrándonos que es capaz de representar cualquier registro.

Por último, Push it to the Limit, vuelve a contener un sonido muy propio de los años ochenta, pero esta vez en un tema lleno de acción. Enérgica y concluyente y de guitarras ascendentes, cerrando un disco rotundo, totalmente accesible y excelente.

 

Tracklisting:

01. Lionheart
02. Unholy Savior
03. I Want the World…And Everything in it
04. Madness
05. Sea of dreams
06. Speed and Danger
07. Touch in the Night
08. The Black Swordsman
09. Heros Quest
10. Far, Far Away
11. Angel Cry
12. Push it to the Limit

BATTLE BEAST son:

Noora Lohimo – Voz
Anton Kabanen – Guitarra
Pyry Vikki – Batería
Juuso Soinio – Guitarra
Eero Sipilä – Bajo
Janne Björkroth – Teclado

Discrográfica: Nuclear Blast
Nota: 9/10
Autora: Spinelly Arianne

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