BILLION DOLLAR BABIES – DIE FOR DIAMONDS

Crítica

BILLION DOLLAR BABIES… No, no nos vamos a poner a hablar del clásico de Alice Cooper del 73… Cogemos el avión a tierras del norte de Europa, más concretamente al siempre interesante país de Suecia y nos predisponemos a volvernos a sorprender ante la brutal capacidad que tienen allí por el norte para llenarse del mejor espíritu del Glam, del hard rock y del aor… Se trata del nombre de una joven banda nueva que nos presenta su debut discográfico bajo el nombre de “Die for diamonds” y que está dispuesta a deslumbrar como lo hacen los diamantes que pueblan su glamorosa portada…

Como decía al principio, jovencísima banda que debuta a lo grande (tras haber puesto las primeras piedras con su primer EP y deslumbrar en el 2008 en su actuación en el Sweden Rock Festival). Lo hace con uno de esos discos que suena a las mil maravillas, donde cada todos y cada uno de los miembros se encuentran volcados con el espíritu y la imagen que quieren vender y transmitir como banda y en el que todos y cada uno de los temas tiene algo que destaca, la sensación de encontrarnos ante algo lleno de feeling, de ese ímpetu de las grandes bandas americanas del hard rock de los 80 y 90 y de la variedad de un grupo que se encuentra en varios sitios a la vez, dominando la situación, mostrándose versátil a la par que convincente.

El resto es un discazo de principio a fin, 38 minutos de hard rock de muy alto nivel, que surge fluido a través de nuestros oídos, con una producción exquisita, con una voz por parte de Frankie totalmente personal e intransferible, con grandes guitarras y una base rítmica al servicio de los deseos de nuestra alma y corazón rockeros…

Comenzamos a latir con “Boys Night Out” un tema ligero pero muy festivo gracias a la inteligente sección de viento que acompaña nuestra escucha, puesto que la carga de la banda, en términos generales, no se caracteriza por un exceso de potencia o debicelios desmesurados. BILLION DOLLAR BABIES se mueven mejor en el delicado arte de mostrarse elegantes y al mismo tiempo ofrecernos puntuales ramalazos de descaro y desafío rítmico.

En el primer puesto sin duda debemos destacar cortes como “Restless Minds”, de aspecto sentimental y con muchos toques extraídos del mejor a.o.r., la dulce “Key to my heart” y su melodía que desemboca en un estribillo de esos grandes y románticos con una muy buena base coral o “Second Time Around”, que repite la fórmula con algo más de contraste entre secciones, variando el ritmo entre las estrofas, donde Frankie se defiende bien sobre la solitaria base de bajo y batería, y de nuevo un estribillo de apoyo coral y contestación de buena interpretación, a pesar de no ser uno de los cortes más destacados.

De la misma forma fijaremos nuestra vista, sobre todo, en dos temas que destacan por encima de todos. El primero de ellos, en el bien llevado rock and roll que BILLION DOLLAR BABIES despliegan en “Right on time”, de corte muy clásico, allí donde se dan cita el espíritu de grupos como Journey o Toto y el repunte de piano nos lleva hacia un final en todo lo alto, gracias a un gran solo de guitarra y ese espíritu salvaje (aunque comedido) que siempre es agradable notar como se desata en las guitarras. El segundo de los temas destacados, y probablemente la estrella polar de este álbum, es un hit single en toda regla, de los pies a la cabeza… Poco cabe comentar de “Highest Mountain” más que su escucha es una auténtica gozada y una inyección en vena de feeling positivo y energía. Vamos, un temazo que siempre es necesario tener para escalar posiciones entre la nutrida escena local del estilo.

La cara más salvaje de BILLION DOLLAR BABIES la ponen “Lose it” y “Nieteen Ninety Four”. Los suecos logran en estos dos temas situarse en ese punto donde ellos mismos dicen que están, en un lugar entre Kiss y Mötley Crue… Fiereza, descaro, e incluso agresivos estribillos dentro de sus tesituras, que nos llevan a un punto álgido en nuestra escucha, de la misma forma que las guitarras tan Guns and Roses nos cautivan durante el último tema, un rítmico “We don’t live forever” que, por encima de todo, destila mucha clase y actitud.

Corto pero muy intenso. Así se nos descubre el primer trabajo de los suecos BILLION DOLLAR BABIES. Lleno de virtudes, de motivos para convencernos de nuevo de que por allí arriba saben lo que se hacen a la hora de interpretar el espíritu más auténtico del hard rock, sus variantes y todo lo que ello conlleva. El camino para Frankie Rich y los suyos no ha hecho más que comenzar con este “Die For Diamonds”, pero comenzar así es un paso de gigante.

Puntuación: 8

Discográfica: Pure Rock Records

Autor: Daniel Velasco Alonso