BLACK COUNTRY COMMUNION – 2

Crítica

Apenas nueve meses después de su primer lanzamiento, Black Country Communion nos presenta su segundo larga duración, un disco que hemos querido tratar con cuidado y dejar madurar debidamente. Muchos podrían pensar que nueve meses son muy pocos para preparar un disco de garantías y que quizás las prisas hayan sido malas consejeras para la banda, y que este nuevo album, llamado simplemente “2”, no tiene muchas posibilidades de alcanzar las cotas marcadas por su primer y homónimo lanzamiento.

Sin embargo estas dudas y sospechas se disipan rápidamente con los primeros compases de este nuevo disco, un trabajo que arranca con la potente “The Outsider” y nos va metiendo con rapidez y mucho buen hacer en el mundo sonoro de este combo, que sigue profundizando en ese hard rock setentero con influencias blues y jazz, que recuerda a los tiempos de los mejores Led Zeppelin, pero que al mismo tiempo nos suena fresco y actual.

“Man In The Middle” es el primer single del grupo, potente, con un sonido que recuerda a la carrera de Glenn Hughes en solitario (no sin razón, ya que ha sido Hughes quien ha compuesto buena parte de este trabajo) y le sigue la peculiar “The Battle For Hadrian’s Wall”, un corte con Joe Bonamassa al micrófono y que tiene un feeling bastante característico de sus últimos trabajos en solitario. La participación de Derek Sherinian y Jason Bonham se hace más que evidente en la primera obra maestra de este trabajo, la grandiosa “Save Me”, que aparte de ofrecernos una composición absolutamente impresionante, nos presenta además una interpretación a la altura de los genios que componen esta banda.

El disco parece ir por muy buen camino y desde “Save Me” (un pico por encima del resto del disco) adopta una línea ascendente que nos llevará por cortes como “Smokestack Woman”, con un Glenn Hughes lleno de garra y la guitarra de Bonamassa haciendo de las suyas; “Faithless”, uno de los mejores cortes de este trabajo, en el que se ve muy bien reflejado el objetivo del grupo de recuperar un estilo que marcó una época, darle un lavado de cara y presentarlo como el producto más novedoso, cañero y creativo del Siglo XXI; o “An Ordinary Son”, un tema más melódico en el que podemos escuchar tanto la voz de Hughes como la de Joe Bonamassa (ejerciendo aquí cómo voz principal). Instrumentalmente se trata de un corte con mucho peso en la atmósfera creada por la guitarra y los teclados.

“I Can See Your Spirit” nos muestra el lado más cañero del grupo, con esa faceta menos conocida pero igual de genial que tiene Bonamassa para trabajar las seis cuerdas al más puro estilo rockero. Un tema potente que hace contraste con la más melancólica “Little Secret”, un medio tiempo cargado de feeling en el que podemos disfrutar de toda la garra y la clase de un grupo con los credenciales que aportan los miembros de Black Country Communion.

Y como suele suceder, lo mejor (o casi) lo han reservado para el final, con los temas “Crossfire” y especialmente el cierre “Cold”, que son capaces de sintetizar el espíritu de la banda y las influencias que aporta cada componente en una demostración de clase y talento que muy pocos grupos son capaces de alcanzar.

No cabe duda de que Glenn Hughes es una de las voces más carismáticas y apreciadas de la escena hard rockera y la guitarra de Joe Bonamassa se ha labrado un gran nombre a base de esfuerzo y demostraciones de calidad en cada uno de sus discos. Su unión, junto a la participación de Derek Sherinian y Jason Bonham solo podía dar como resultado lo que aquí tenemos: uno de los mejores discos que se han visto en el estilo en mucho tiempo.

Puntuación: 9,3

Discográfica: J&R Records

Autor: David Rodrigo (Coon)

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