BOB CATLEY – IMMORTAL

Crítica

Tras un comienzo de año interesante con su colaboración en el nuevo disco de Ayreon y el lanzamiento del doble directo de Mágnum, Bob Catley regresa con su, por muchos esperado, nuevo disco en solitario.

Bajo el título de “Immortal” y a través de Frontiers Records, Bob nos ha preparado 12 canciones de hard rock melódico, con algunos toques interesantes y diferentes en un par de temas y, sobre todo, una formación de lujo. Además del propio Catley, en este trabajo aparecen Dennis Ward al cargo de las guitarras y el bajo, además de añadir algunas líneas adicionales de teclado, Uwe Reitenauer acompañando a Dennis con su guitarra, Dirk Bruinenberg(Elegy) tras los parches y Magnus Karlsson a los teclados.

El disco comienza bastante bien con “Dreamers Unite” (quizás un poco larga para su propio bien), “We Are Immortal” y “End Of The World”(dónde podemos escuchar un solo de guitarra cortesía de Magnus Karlsson).

En sesenta y un minutos de duración da tiempo a hacer bastantes cosas y este disco es esa clase de trabajo en la que cada persona destacaría una canción diferente. Esto es al mismo tiempo una de sus mejores virtudes y su mayor defecto. Defecto porque buena parte de las canciones se presentan con estructuras demasiado similares y melodías no muy diferentes. Las principales diferencias están en los riffs, que tampoco son precisamente los más imaginativos del mundo, salvo en un par de ocasiones contadas.

Casi todos los temas rayan a un nivel similar en el aspecto compositivo (alrededor del notable) y en el interpretativo (sobresaliente en todo momento), por ello no es apropiado decir que hay temas de relleno en este plástico, pero si que le sobran tres o cuatro.

El disco es bastante lineal y la parte central se hace algo larga, desde “The Searcher”(que tiene un comienzo verdaderamente esperanzador) hasta “You Are My Star” son pocas las cosas que me han llamado la atención y en la mayoría de las escuchas estas cuatro canciones se me han pasado casi desapercibidas.

El disco vuelve a recuperar interés con la fantástica “War In Heaven”, que presenta una curiosa influencia de Meat Loaf y unas melodías de guitarra geniales. El disco continua su avance con “Win The Throne”, “Haunted” y el estupendo broche final que supone “Heat Of Passion”.

Como comentaba más arriba, creo que habrá muy poco consenso sobre los mejores temas de este disco (salvo quizás en el caso de “War In Heaven”) ya que este es un trabajo con una calidad media notable en la que ningún tema baja significativamente el listón. Su problema es que se hace algo largo y demasiado lineal, algo que le resta varios enteros.

No obstante, aquellos que estén buscando un buen disco de Hard Rock Melódico o los fans de este genial vocalista encontrarán aquí algo muy apropiado con lo que saciar su apetito. También es un disco recomendable para los fans del material de Magnus Karlsson en solitario. Un buen disco de Hard melódico, pero este año los hemos tenido mejores.

Puntuación: 7,5

Autor: David Rodrigo (Coon)

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