DEMIANS – BUILDING AN EMPIRE

Crítica

Parece que este estilo se ha convertido en una fuente inagotable de lanzamientos interesantes. Los fans del metal y el rock progresivo tienen forzosamente que estar contentos porque el género vive uno de los mejores momentos de su historia. Hace poco charlaba con un amigo, debatiendo si la escena progresiva tenía mejor salud en los 70/80 o ahora. Yo creo firmemente que el momento actual es casi con seguridad el mejor que el estilo ha vivido nunca. La cantidad de lanzamientos, con un número asombroso de auténticas obras de arte y un número aún mayor de buenos y muy buenos discos sumado a la creciente variedad que podemos encontrar hoy en día en ritmos y sub-estilos dentro del género son mis argumentos.

El año pasado fue asombrosamente prolífico, con una cantidad de discazos sorprendente. Este 2008 también esta siendo interesante, aunque está resultando más difícil encontrar verdaderos discazos, el nivel general se posiciona entre el bien y el notable, lo que no es malo en absoluto. El disco que voy a comentar ahora creo que no romperá estas dinámicas.

Se trata de un disco de metal y rock progresivo, con bastante carga ambiental. Bajo el nombre de DEMIANS el multi-instrumentista Nicolas Chapel nos presenta un debut con ocho temas de los que realmente pueden sacarse cosas bastante interesantes. Lo primero que diré es que “Building An Empire” como disco no tiene el nivel de otros lanzamientos recientes, como podría ser el fantástico último disco de The Tangent, el nuevo disco de Ayreon o los discos más destacados del estilo el año pasado, pero en sus ocho temas podemos encontrar algunos que si merecen un tratamiento especial.

El disco se abre con “The Perfect Symphony” que bajo mi punto de vista es el mejor tema de todo el plástico. Se trata de un corte de algo más de nueve minutos en el que vamos a encontrar momentos de excelente rock y metal con incursiones orquestales de sorprendentes, muy bien emplazadas. El ambiente del tema se vuelve angustioso, melancólico y pasa de la luz a la oscuridad sin previo aviso. Una composición digna de los mejores. Ante este temazo es natural que el siguiente corte “Shine” palidezca un poco, sin embargo se trata de una buena canción. Con una duración de casi tres minutos y medio contrasta con su predecesora y sirve de puente hasta “Sapphire”. Los siete minutos y medio que dura “Sapphire” están bastante bien aprovechados y aunque tiene unas melodías interesantes y una gran atmósfera, además de una buena composición, sigue sin llegar al nivel de la magnífica “The Perfect Symphony”.

Casi no nos hemos dado cuenta y ya estamos a la mitad del disco cuando “Naive” empieza a sonar. De nuevo el tema ofrece buenos momentos de rock y metal y una interesante carga ambiental. Este corte tiene algunas particularidades que me recuerdan ligeramente a Coheed & Cambria y a sonidos con influencias pop. Se trata de un tema muy agradable de escuchar pero que sigue sin alcanzar el cielo marcado por la apertura de este disco. Sin embargo el siguiente tema, “Unspoken”, si consigue mostrar de nuevo todo el potencial de este sobresaliente músico. Un juego de melodía soberbio, un gran trabajo con las guitarras y los teclados y una composición sobre saliente. Tras este corte es normal que “Temple” y “Empire” palidezcan un poco, aunque sigan siendo temas verdaderamente interesantes.

El tercer “monstruo” del disco es “Sand” que cierra este trabajo con dieciséis intensos minutos de genialidad. En definitiva se trata de un muy buen disco, que crece con las escuchas y resulta muy agradable de escuchar. No es el discazo que marcará la década precisamente, pero considerando que es un disco debut, que lo ha compuesto e interpretado una sola persona y que tiene joyas como “The Perfect Symphony” simplemente puedo decir que el futuro se presenta brillante. A la hora de nombrar algunas influencias, Pain Of Salvation y las partes melódicas y acústicas de Opeth son un referente bastante válido, junto a trazas de Dream Theater que siempre son inevitables. Sin duda, muy recomendable para los fans del género.

Puntuación: 8

Autor: David Rodrigo (Coon)

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