Crítica
Tercer disco que nace de las manos de Alex Kraft para su grupo Dezperadoz. Como era de esperar, sigue contando con esos sonidos y ese estilo italo-western que es ya una seña de identidad. He de decir que este era un disco en el que tenía depositadas algunas esperanzas. Su anterior esfuerzo “The Legend And The Truth” me resultó bastante interesante y esperaba algo de bastante calidad, pero la decepción ha sido mayúscula.
“An Eye For An Eye” es un disco repetitivo, que se limita a volver sobre los pasos marcados en los dos lanzamientos anteriores, sin aportar apenas nada nuevo en el aspecto musical. Temas como la apertura homónima, “Hate” o “Wild Times” son cortes pegadizos y simples, que durante las primeras escuchas pueden resultar curiosos, e incluso medianamente interesantes gracias a los sonidos western, pero a partir de la tercera o cuarta escucha el disco entero comienza a diluirse cual azucarillo en un café.
Lo más destacable del disco, sin ningún genero de dudas, es la línea argumental, que cuenta la historia de venganza protagonizada por Hank, en los duros tiempos de 1881. Esto y las ya mencionadas melodías italo-western salvan un disco que bien podría haber caído en el aprobado raso.
No todo es malo y temas como “Riders On The Storm”, “Here Comes The Pain”(con la colaboración de Tom Angelripper) y “Give Up” suben la media del disco y se presentan como temas interesantes y con unos argumentos musicales más que válidos. Se trata de los tres temas centrales del disco y eso contribuye a que las malas sensaciones tarden más escuchas en llegar, pero inevitablemente llegan.
Como decía, el disco no es ni por asomo lo que esperaba y el nivel ha caído notablemente desde su anterior lanzamiento. Una pena porque el grupo prometía, quizás en futuros lanzamientos puedan dar rienda suelta a su potencial y sacar un disco que realmente merezca la pena, porque “An Eye For An Eye” es un trabajo que no pasa de anecdótico.
Los que disfruten del power metal melódico y no muy rápido y del Heavy clásico más actual quizás puedan conectar con este disco durante algún tiempo, pero advierto que termina volviéndose repetitivo y perdiendo la magia que le confiere esas ambientaciones en el lejano oeste.
Puntuación: 6,5
Autor: David Rodrigo (Coon)





