Drudkh – A Few Lines In Archaic Ukranian

Crítica

El pasado 5 de abril sacaron disco los blackers Drudkh. Los ucranianos, ya consagrados como una de las grandes formaciones de black metal europeo nos traen esta vez un álbum largo donde los haya, en el que ninguno de sus seis temas baja de los ocho minutos. Así es “A Few Lines in Archaic Ukrainian”,, una oda a varios escritores del país del que proviene el conjunto. Y es que todas las letras del disco son poemas rescatados de difuntos autores ucranianos.

Este trabajo se abre con “Golden Horse”, un tema de una atmósfera triste, que refleja bien lo que esta banda desarrolla en su música. En todo momento es densa, no hay descansos, con épicas melodías, un tanto oscuras y con guitarras puramente atmosféricas. Cada detalle en esta canción está cuidadísimo, habiendo siempre una segunda guitarra otorgando melodía bajo los riffs principales.

A continuación le sigue “Fiery Serpent”. Y sí, su comienzo es feroz, pues entra directo con una batería en blast beat con una guitarra melódica y enigmática. Más adelante se nos presentan también unos teclados que le otorgan a esta canción un aura espectacular. En apenas dos minutos pasan por distintos estilos de black, lo que demuestra la versatilidad de Drudkh. Este tema es pura melancolía, te eriza los pelos de la nuca y te mantiene pegado los ocho minutos y pico que se alarga. Cerca del cuarto minuto irrumpe una guitarra limpia y esta es la calma previa a la tormenta, pues los casi cinco minutos restantes son un viaje instrumental que te sacude en todas las direcciones posibles. Un temazo, vaya. Este y el anterior están basados en trabajos de Volodymyr Svidzins’kyi.

Nos encontramos con “His twenty-fourth spring” en el ecuador de este LP que hasta ahora es un trabajo sorprendentemente dinámico. Este tema entra a saco, con fuerza y una belleza apabullantes. Es toda una ola de sensaciones, con un ritmo de batería potente y guitarras desgarradoras. Para estirarse hasta los nueve minutos cuenta de más bien poca letra, predominando así el conjunto puramente musical. Con varias guitarras distorsionadas arpegiadas, creando atmósferas tanto oscuras como tristes, la letra de este tema es de Bohdan-Ihor Antonych, fallecido en 1937.

El siguiente autor homenajeado es Mike Johanssen, quien fue asesinado por los soviéticos, en el tema de su poema homónimo “Autumn in Sepia”;. Una canción desgarradora desde el principio. También capaz de erizarme el vello sin ningún problema, bellísima, de una melancolía notable. Desde luego Drudkh se han esforzado por crear un álbum de una belleza sin igual. Hacia el centro del tema nos inundan unos teclados que crean una atmósfera muy densa, también oscura, con una batería muy marcada que invita a cabecear. En general un tema con muchos detalles difíciles de explicar y que sin duda es mejor experimentar.

De este modo llegamos a la quinta “All Shades of Silence”, cuya letra proviene del poeta Yevhen Pluzhnyk. De todos los temas del disco, el más largo (con unos sorprendentes doce minutos) y me atrevería a decir que el que tiene la esencia más clásica. No obstante, para nada va en disonancia con el resto del álbum, pues si algo saben hacer Drudkh es bailar entre distintos estilos de black sin pisar al acompañante. Así que estos doce minutos varían desde lo atmosférico hasta lo más crudo del black que se podría haber hecho en los noventa tranquilamente. Por la mitad de la canción tenemos una combinación espeluznante de teclados sintetizados y sonidos un tanto inquietantes, antes de volver a machacarnos con el black.

Finalmente llegamos a la última canción del álbum “The Night Walks Towards Her”, que era originalmente un poema de Mike Johanssen también. Absolutamente melancólico, con un ritmo más pausado en ocasiones pero en la línea de las demás canciones de este disco, desgarradora, bastante melódica. El broche idóneo para este disco, pues hacia el final la batería coge velocidad y te machaca con una melodía oscura. En definitiva, Drudkh nos deleitan con un álbum magistral, de una fuerza sorprendente y una belleza impresionante. Precisamente el hecho de trasladar al black los poemas de varios escritores que vivieron en épocas convulsas lo convierte en un disco que cuanto menos respecto al contenido de las letras ya debería ser de diez. Y Drudkh han sabido adecuar perfectamente estos seis poemas a su estilo, moviéndose entre la oscuridad, la nostalgia, el dolor y la belleza. Si bien consta de temas largos, en ningún momento se hace pesado, y quisiera destacar también la producción del trabajo, en el que se distinguen perfectamente todos y cada uno de los instrumentos. En conjunto, por lo tanto, “A Few Lines in Archaic Ukrainian” es un álbum de una calidad magistral que explora distintos sonidos, muy interesante y con historia. Un trabajo que no defrauda.

Tracklist:

1. Golden Horse
2. Fiery Serpent
3. His twenty-fourth spring
4. Autumn in sepia
5. All shades of Silence
6. The night walks towards her

Formación:

Roman Saenko: Guitarra y Bajo
Thurios: Voz y Teclados
Krechet: Bajo y Teclados
Vlad: Batería y Teclados

Puntuación: 9/10

Discográfica: Season of Mist

Autor: Ioritz Rosa

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