ESCLAVITUD – CONDENADOS AL PARAíSO

Crítica

Desde la isla de Tenerife, zona geográfica que está ganando peso en el panorama nacional a pasos agigantados, ESCLAVITUD editan en este 2011 su segunda referencia en cuanto a disco grande se refiere. Cinco años han pasado desde que »Involución» viera la luz y ciertamente la espera ha merecido la pena. Con »Condenados al Paraíso», el quinteto pone de manifiesto un excelente estado de forma en cuanto a nivel compositivo e interpretativo, dejando una colección de temas marcados por el buen gusto que darán que hablar en los próximos meses.

El hecho que de entrada más llama la atención en el álbum es que se ha registrado en los Estudios Mi Sueño de Tenerife, propiedad de Andi Deris (ex PINK CREAM 69, HELLOWEEN), quien también ha ejercido de coproductor junto a los propios ESCLAVITUD. La masterización además ha corrido a cargo de Charlie Bauerfeind (BLIND GUARDIAN, HAMMERFALL, GAMMA RAY, SAXON). Dos datos que marcan el devenir de la obra con un sonido claro y poderoso, que eleva las virtudes del grupo y marca, para bien, el resultado final de la misma.

»Condenados al Paraíso» es generoso en duración y contenido, con temas que en muchos casos rozan la decena de minutos sin que por ello caigan en la monotonía o en lo repetitivo. Ejemplo pueden ser ‘Dejarnos la Piel‘ o ‘La Noche de los Héroes Perdidos‘, en las que se alternan tempos y partes muy distintas, conjugando en un mismo corte temas que de por sí podrían ser una canción individual.

No faltan tampoco composiciones más directas y sencillas, que no simples, como ‘Mi Decisión‘ o ‘La Última Estación‘, complementando y dando una visión diferente de la capacidad del grupo como creador de canciones.

Nota común en prácticamente todos los temas es la capacidad de Adrián Lugo, principal letrista de la banda aunque también ayudado en cortes como ‘Gritarle al Silencio‘ o ‘Auto de Fe‘ por Ramón Cebrián, de crear pegadizos y resultones estribillos, de los que se quedan rondando la cabeza en tan solo un par de escuchas. Esto, unido a la capacidad de narrar acertadamente temáticas reales y de contenido social sin caer en la demagogia o lo obvio, hacen que caiga otro punto a favor del disco en el aspecto lírico.

Instrumentalmente la banda no tiene objeción. Destacaré la labor de Alexis Guerra, superior en todos los temas a la guitarra, con solos de auténtico lujo como el de la citada anteriormente ‘Dejarnos la Piel‘, o completos trabajos en todas las esferas del tema como en ‘Gritarle al Silencio‘.

La parte rítmica no se queda a la zaga. Mauro Martín enriquece todos los cortes evitando silencios y dotando de profundidad a cada cambio, mientras que Ramón Cebrián otorga con sus cuatro cuerdas un poder a canciones como ‘Un Nuevo Camino‘ que inclina la balanza a favor del grupo en cuanto a contundencia se refiere.

La voz, o mejor dicho las voces, de Adrián Lugo consiguen plasmar el concepto de los temas alternando claridad con rotundidad. Desarrollando distintas personalidades, como en ‘Lágrimas de Sal‘, o simplemente aportando distintos matices para enfatizar el fondo, como en ‘Alerta Roja‘, este es capaz de cambiar de registro sin dificultad. Personalmente me gusta su faceta más melódica y limpia, que por ejemplo en la mencionada ‘Lágrimas de Sal‘ llega a recordarme a Geoff Tate en sus mejores días.

»Condenados al Paraíso» ha supuesto una muy agradable sorpresa y una revelación en un 2011 que en cuanto a Heavy Metal nacional de corte clásico no está dejando, salvo alguna excepción claro está, grandes obras para el recuerdo. ESCLAVITUD ponen la pica en Flandes y se destacan del pelotón con un álbum muy cuidado, bien pensado y mejor ejecutado. Imperdonable no aventurarse en su escucha.

Puntuación: 8

Discográfica: Independiente

Autor: David Jiménez Rodríguez

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