Crítica
Escuchamos el debut discográfico de GARRASPERA. Rock castúo desde los adentros de Extremadura, que es, ni más ni menos, un proyecto en solitario de Juanfran Monroy, vecino de Ceclavín (Cáceres), donde dio sus primeros pasos con los KETEDEN, banda que acaba de volver a los escenarios después de unos años inactivos. Monroy se trasladó unos años a Agurain (Álava), donde empezó el proyecto de Rock Urbano, llamado LA ZIGARRA, junto con miembros de bandas aguraindarras, como FALTA DE RIEGO y PURAPOSEE, que yo tenga constancia.
Bajo el título de “Cara A”, GARRASPERA nos trae su primer EP en solitario, con clara influencia al álbum “No Soy De Nadie”, de Kutxi Romero, y del Rock Urbano de la vieja escuela en formato semi-acústico, con una cuidada producción de Antonio Suárez “Lülu”, alma máter de FORRAJE, que también se encargó de grabarlo y mezclarlo en su ASM Estudio de Fuenlabrada (Madrid). “Cara A”. solamente ha salido en formato digital, pues ya no se venden discos y no está la cosa para perder euros, pero Miguel de la Nava ha hecho una portada muy chula para la ocasión.

Ha colaborado Lülu, metiendo algunos coros, Rodri Arias (guitarrista de SKUNK DF) ha hecho los arreglos de guitarra, y la canción en euskera es a dúo con Gari Uriarte, miembro de DUPLA, un grupo de música urbana de Agurain (Álava), que hace Agro Pop. No sé por qué razón me atraen los álbumes marcados por las voces cazalleras y el sonido me da igual que sea más cañero o menos, pues lo que importa es el mensaje que transmiten las canciones de ese artista en cuestión.
De su ex banda, LA ZIGARRA, donde cantaba y tocaba la guitarra, solo queda la voz de nuestro protagonista de hoy, y un compendio de letras brillantes, en esta ocasión, con un halo de intimidad liberada mucho más marcada de lo que exponía en la lírica de los antes mencionados. Son cinco canciones que vale la pena más escuchar que hacerle una crítica, pues se disfruta tanto la primera “Cada Paso Que Damos” como la última “Como Humo Sin Rumbo”.
Juanfran Monroy ofrece en “Cara A” un disco de mínimos sin aspavientos y entiéndase esto como que ni las canciones ni los textos ni la música buscan agitar al oyente, sino mantenerlo atento. No hay una búsqueda notoria por intentar dotar de distorsión y grandilocuencia, con arreglos innecesarios, como pueden tener otras producciones que tenemos en la cabeza más de uno. En resumidas cuentas, un disco de Rock Castúo intimista de gran calidad y adictivo desde la primera escucha hasta la última de ellas.
Temas:
- Cada paso que damos
- La otra parte de mi yo
- Almirez
- Euskaraz
- Como humo sin rumbo
GARRASPERA es:
- Juanfran Monroy: Voz y guitarra


