GREAT WHITE – RISING

Crítica

Recuerdo que de un día para otro, GREAT WHITE anunciaron todos los detalles de su nuevo trabajo, «Rising», y tan solo una semana después nos llegó la promo. Supongo que es lo más normal del mundo que se genere cierta expectación cuando una banda con tanto nombre como GREAT WHITE anuncien nuevo disco.

Tenía intención de exprimirlo bien antes de comenzar a escribir sobre «Rising», pero el caso es que no hay mucho que exprimir. Después de muchas escuchas, la sensación que deja lo nuevo de GREAT WHITE es ciertamente ambigua.

Antes de nada, hay que recalcar que nos encontramos ante un disco de puro rock, como era de esperar sabiendo por quien viene firmado. Ahora la cuestión es: ¿rock de que tipo?

Pues esas tenemos, como he dicho la sensación que deja es un poco inesperada. Nos encontramos ante 12 temas de altura, bien compuestos y muy llamativos, que entran por el oído a la perfección, pero que al mismo tiempo suenan algo apagados y escasos de fuerza. Esto se debe principalmente a la producción, que siendo excelente, deja las guitarras en un plano muy general y «envolvente». La mayoría de las temas se apoyan además en una constante guitarra acústica que destaca casi más que las distorsionadas.

No estoy diciendo que el hecho de que una acústica acompañe en todo momento sea algo negativo. El primer disco en solitario de Don Dokken, «Up From The Ashes», es una prueba de los buenos resultados que pueden obternerse dandole este toque a un trabajo de Hard Rock. E insisto, sigo sin quedarme del todo tranquilo describiendo el sonido de «Rising» como Hard Rock. Creo que podriamos dejarlo en algo parecido al rock’n’roll de los 70 con algún toquecillo al grunge de los 90. Suena raro ¿verdad?

En un sentido contradictorio, el disco resulta delicioso a nivel musical. Todas las canciones tienen gancho, se escuchan con gran facilidad y, por encima de todo, destaca la voz de Jack Rusell y todas las melodías que dibuja en cada tema. Los estribillos de temas como «Loveless», «It Is Enough» o «I Don´t Mind» – por mencionar algunos – dejan una sensación de bienestar y paz sorprendente.

Las guitarras de Mark Kendall y Michael Lardie (este último también a cargo de las teclas) juegan un papel más que correcto, pero apostando en todo momento por la sencillez y sin gran protagonismo.

En definitiva, «Rising» es un album de Blues Rock salpicado con algún que otro toque «Stoniano» y tintes alternativos, dando como resultado un sonido bastante alejado del que hiciera grandes a GREAT WHITE en su día, y que posiblemente guste menos que más a sus seguidores.

No hay ni una chispa de garra ni de contundencia en «Rising», pero esto no lo hace peor. Simplemente distinto. Es flojillo, desenfadado y entrañable, pero al fin y al cabo un muy buen trabajo a nivel musical. Por eso, cuando estés buscando un disco tranquilo, melódico y alejado de las distorsiones, acuerdate de este.

Por cierto, una portada muy guay pero que guarda poca relación con la música que viene a vender.

Puntuación: 6’7

Autor: J.Vicente Albaladejo

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