Haken – Vector

Crítica

Dicen los gurús del rock y el metal progresivo que DREAM THEATER son los que parten la pana en el género… pero yo soy de los que creen que la banda de Petrucci, desde que abandonó el balandro su colega Portnoy para incorporarse a (o fundar) una banda por semana, no es la misma ni por asomo, y el cetro se ha desplazado desde la colonia a la metrópoli. Hoy son HAKEN los que lo hacen descansar con orgullo sobre su regazo.

Y es que los británicos no paran de parir discazo tras discazo, y ya el anterior, Affinity dejaron el listón por las alturas, con obras maestras como ese temón llamado The Architect. Dicho esto, nos encontramos con un disco nervioso, producido por el ex bajista de PERIPHERY, “NollyGetgood, con riffs pesados, bastante “metálico” y que, aparte de algún pasaje más apaciguado en algún tema, solo da tregua en Host, siendo el resto de los temas un cabalgar trepidante por los procelosos mundos del guitarreo prog inspirado, pero bastante brutote en ocasiones.

Es interesante destacar que estamos ante un disco conceptual. El propio Richard Henshall lo explica; ““Probablemente sea nuestro álbum conceptual más dramático. The Good Doctor refleja la temática del álbum: hay un doctor maníaco y perturbado que está dando terapia de electroshock a un paciente. Durante el proceso, desentierra muchos pensamientos y recuerdos oscuros e inquietantes de su pasado, y él trata de superar estos problemas. El álbum se ve a través de los ojos del paciente, pero también están presentes la psicoterapia y la psicología. Hay muchas referencias a estos experimentos que tuvieron lugar en los años cincuenta y sesenta”.

El disco comienza con la etérea Clear, al más puro estilo progresivo: un tema que no llega a los dos minutos, encomendado a las teclas que arpegian acordes; luego, sobre ellos, una melodía muy sencilla… para formar una intro melódica que da inmediato paso a la caña de The Good Doctor. Con algunos elementos modernillos en las percusiones y primeros escarceos, estamos ante un tema cambiante, de atmósfera extraña: melódico al principio, pero gritón y pesado conforme avanza, sin dejar la melodía ni el “groove” del comienzo.

Gran canción esta Puzzle Box, que empieza muy al estilo D.T. con pasajes lentos que desembocan en otros más agresivos, desbocándose conforme pasan los minutos, y convirtiéndose en uno de esos temas de los que te preguntas cómo podrán tocarlo en vivo. Mucho virtuosismo, rapidez, frenetismo, doble bombo, guitarras cortadas rayanas en el “Djent”… y todo ello sin perder la vena progresiva que impregna el disco. Impresionante de verdad.

Veil es una obra maestra; ahí queda eso. Es el mejor tema y una lección de prog-metal en toda regla. Tiene sus momentos lentos y melódicos, su vena nerviosa, y ello tanto en la voz, que se torna más agresiva por minutos, como en la música. Sus solos son rápidos y furiosos, pero nos dejan otra vez, casi abruptamente, con ese lecho de teclados en el que se apoya la voz, con efectos, riffs, sorpresas… que no te dan ni un segundo de descanso, y eso durante doce minutos. Final apoteósico que comienza cinco minutos antes de que termine la canción, que concluye, por cierto, con un riff pesado de muchos quilates.

La instrumental Nil By Mouth comienza con soniditos atmosféricos, pero inmediatamente entra un riff thrash metal total que domina los primeros minutos del tema apoyado en las teclas para luego calmarse sobre éstas y el base de la batería. Luego vuelve el feeling metalero que gravitará sobre todo el tema hasta su final, en el que destaca el trabajazo del amiho Hearne a la batería.

Como dije, Host es la única pieza calmada del disco. Introducida nada menos que por un fliscorno sobre un colchón de teclados, es un tema lírico, tranquilo y reflexivo, que está muy bien situado como antesala del cierre. En ningún momento se desvía de su clima calmo y tierno, con arpegios de guitarra que se tornan más agresivos antes de un final que regresa al sosiego precediendo la tormenta.

Y esa descarga final es A Cell Divides, que ya comienza con un riff potente que desemboca en la primera estrofa melódica… que no dura mucho. Un redoble nos lleva a escuchar ciertos devaneos “a lo banda de Petrucci” en la segunda parte en la que ya las guitarras distorsionadas han tomado el poder, que no abandonan hasta que se lo arrebata el mexicano Tejeida con sus teclados, para dar paso a la fiesta final de sonidos que culmina un buen disco.

Resumiendo, a pesar de que estamos ante un gran, gran trabajo, personalmente me quedo con los discos anteriores, porque los encuentro menos embarullados que este VECTOR, más puros. El giro al que me refería ha impactado en el sonido de la banda, que ahora es poco claro, con un toque en guitarras y baterías que no me acaba de convencer, como si no hubieran querido que sonaran bien del todo, si se me permite la idea.

Dicho eso, es un disco muy disfrutable, con momentos memorables, y de lo mejor del género en este 2018 que ya empieza a marcharse.

LISTA DE TEMAS:

  1. Clear
  2. The Good Doctor
  3. Puzzle Box
  4. Veil
  5. Nil By Mouth
  6. Host
  7. A Cell Divides

 

HAKEN son:

Ross Jennings: voz

Charlie Griffiths: guitarra

Richard Henshall: guitarra y teclados

Diego Tejeida: teclados

Conner Green: bajo

Raymond Hearne: batería

 

Discográfica: Inside Out Music.

Nota: 7,8.

Autor: Manuel Martínez Ferrándiz.