HJALLARHORN – IRON CLAD SOLDIERS

Crítica

Desde Oslo capital, nos llega una interesante propuesta en forma de larga duración, por parte de los thrashers Hjallarhorn; “Iron Clad Soldiers”, es un disco muy directo de unos heavys que se han apuntado al carro de la “bay area” para dejar claro que ese espíritu sigue latente en discos totalmente actuales. Por otro lado, hay críticos que han sabido dilucidar en sus cortes sonidos más propios de la New Wave, y aunque yo no soy nadie para negarlo, estos no me han terminado de quedar claros…

El álbum es el primer trabajo de la formación, tras habernos deleitado en años anteriores con algunas propuestas con bastante carácter. Consta de nueve temas de auténtica tralla con una duración de cincuenta minutos exactos.

Abrimos el plástico con “Battle of Repulsión”, que presenta la forma perfecta para ser elegida single, de forma contundente y una tónica muy similar a la que pueden seguir otras formaciones tales como Exodus, nos dejan claro que no hay nada mejor para comenzar un disco de thrash metal, que unas guitarras que acompañan una batería muy marcada, para dejar paso a una voz con un claro mensaje. El solo de guitarra, se hace totalmente necesario en el corte con rifs elaborados que proponen la delicia de los amantes de las cuerdas, siempre enfocado dentro del estilo al que nos estamos refiriendo.

Rápidamente y tal como era de esperar, la banda nos propone el tema homónimo al disco; “Iron Clad Soldiers” que resulta en un principio algo más distante, aunque no por ello exento de contundencia. Son las guitarras las encargadas de encarrilar un tema, en el que la voz no da de sí todo lo que debiera, aunque resulte muy completo si ponemos en contraste todos los elementos.

“Brigade” se alza como uno de los temas largos del trabajo, empezando con guitarras de corte clásico, supone un respiro para lo que vienen proponiendo hasta que comienza la canción propiamente dicha, de nuevo con ritmos muy marcados que se repiten una y otra vez, para dar la energía que necesita. Las guitarras, terminan pareciendo pesadas, aunque esta es la forma justa que necesitan para remarcar esa lentitud de la que hemos hablado más arriba. La nota de “velocidad” la aporta un más que genial solo de guitarra.

Como punto contrario, nos llega el corte más reducido con una duración algo inferior a los cuatro minutos “Blood and black Lace” se propone como un tema directo de mucha garra y mucha velocidad, con rasgos muy propios del speed metal, es un tema que aúna mucha energía y garra, simplificados a través de una voz que sabe en que momentos debe bajar el ritmo y en cuales se hace necesario ese toque arrollador de todo tema rápido. Interesantes resultan aquellos momentos en los que las guitarras se adueña del tema, sin proponer los solos (que eso es otro tema), únicamente siguiendo la melodía, estoy convencido de que melódicamente, es el corte más elaborado de cuantos se presentan en la obra.

Llegamos a la mitad de la obra con “The Changeling”; el cual nos propone una curiosa introducción, para continuar con la tónica de las canciones iniciales. Sacan un sonido muy característicos de los americanos Heathen (rítmicamente hablando) con un estribillo algo complicado de seguir, aunque con mucho sentido. En mi opinión, es el solo de guitarra el más perjudicado en este caso, no presenta el gancho que merece una canción con estas características. Por otro lado, y por sorprendente que parezca, el interior del corte propone un “by pass” de carácter épico, ralentizando la composición y aportando un carácter algo extraño e incomprensible, y como era de esperar, despojando el tema de la velocidad que caracteriza el resto de los cortes.

“The Horn” viene a ser uno de los temas más directos y especialmente pensados para un directo demoledor. De hecho, la primera vez que se escucha, si solo atendemos a la introducción que propone la batería, nos podremos hacer una acertada idea de lo que nos vamos a encontrar en el resto de la canción. Posee un rapidísimo solo, que corta el tema de tal forma, que lo que nos encontramos a continuación podía ser otro tema completamente diferente de lo que ha empezado al sonar el corte.

Encaminando el final, nos presentan “Scathed and Torn” de la que destacaré un significativo aumento de volumen que simbólicamente busca romper la composición en un principio y seguir con la tralla del disco, para demostrar que aunque propongan algunos juegos tanto melódicos, como rítmicos, nos encontramos ante un auténtico disco de thrash metal. Y es precisamente este tema el que deje este espíritu más latente; parece que todos los instrumentos se ponen de acuerdo con la voz para dejarlo bien claro, y sino, solamente tenemos que prestar atención a la poderosa batería, que propone su mejor cara del disco en todos los sentidos. Es por otro lado y sin duda alguna, el mejor “himno” del trabajo, en todos los sentidos ya que hasta el estribillo resulta fácilmente seguible y reconocible.

Es ahora cuando los Noruegos, introducen un tema llamado “Eye of the Storm”, que comienza con una tormenta y una sensible primera parte, en la que el cantante, deja claro que a parte de hacer buen thrash metal, sus registros líricos también pueden tener cabida para algunos amantes de las baladas (ya que es así como se propone la introducción). El tema propone una historia, tal y como era de esperar en casi diez minutos de duración tremendamente entretenidos, en todas sus partes; desde la fuerza de la primera, hasta el buen hacer de la parte más instrumental. De nuevo es el final, el que de manera épica despide la historia, introduciendo un piano, y de nuevo esa faceta lírica del líder de la formación.

El tema que pone el broche a la obra, se titula “The Machinist” y comienza con una sencilla intro (bastante anodina), a la que una potente batería pone fin y otorga el comienzo a otro de los temas que mejor simbolizan, lo que significa el término thrash metal con todo lo que lleva implícito en sí. Sin duda alguna, es otra de las grandes apuestas del disco a la hora de elaborar un potente directo.

Como conclusión, tenemos que decir que proponen un disco lleno de auténticas curiosidades como bien hemos ido hablando a lo largo de la review, siempre sin perder la esencia del género que practican por mucho que algunos puedan decir lo contrario, y si bien algunos temas no puedan terminar de convencer a los más acérrimos seguidores de la corriente americana, hay otros que dejan sobradamente claro, que estamos frente a un claro exponente de lo que la “bay area” puede aportar al metal actual.

HJALLARHORN son:
Dani Nilsen: Voces y guitarra
Mart¡n Krogh: Guitarra
Kjetil Krogvold: Batería
Jonas Eid: Bajo

«TRACKLIST»:
1 Battle of Repulsion
2 Iron Clad Soldier
3 Brigade
4 Blood and black Lace
5 The Changeling
6 The Horn
7 Scathed and Torn
8 Eye of the storm
9 The Machinist
Puntuación: 7

Autor: Javier Fraile

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