ÍNDIGO – D-ESPERANZA

Crítica

ÍNDIGO es un proyecto de Rock y Metal Alternativo muy difícil de encasillar, que surgió en Montevideo (Uruguay) durante el año 2007. En su origen, como grupo, se centró en el Nu Metal, pero poco a poco se fue abriendo a nuevas influencias, evolucionando hasta un sonido propio y muy personal. Las diferencias creativas entre los miembros de la banda llevaron a que en 2010 su líder, Pablo Soiza, decidiera continuar en solitario con el proyecto, componiendo y grabando él mismo durante los años 2011 y 2012 las canciones que forman parte de este “D-esperanza” que pasamos a comentar.
D-esperanza” es un disco en el que se mezclan los sonidos densos con otros más potentes, en una amalgama de ritmos muy conseguida y original, que hace que nos encontremos con un álbum muy poco corriente, que no dejará indiferente a nadie. Esto se debe a que, como el mismo Pablo cuenta, sus composiciones parten de la libertad de no cerrarse a ninguna influencia. Surgen así canciones con letras que hablan de la inquietud que provoca un nuevo comienzo, con letras cargadas de sentimiento y músicas con estructuras rítmicas muy complejas y modernas.

El disco arranca con “Adicto”, una de las canciones en las que colabora el bajista Gustavo González. Empieza con un punteo de guitarra, que da paso a un ritmo denso y machacón. El tema se desarrolla con densidad, con riffs potentes y ritmos contundentes que contrastan con la limpieza de la voz de Pablo, que hace que sea un tema fácil de escuchar. Un solo de sonido muy actual completa la canción.

Continuamos con “Hoy”, un tema que empieza con fuerza, con una melodía pegadiza y más rapidez que la canción anterior. Esa melodía encaja a la perfección con la voz de Pablo, complementándola. Esta es una canción que puede ser muy representativa de lo que ÍNDIGO puede hacer, ya que en ella podemos reconocer las principales aportaciones e influencias de Pablo Soiza al componer.

De nuevo colabora Gustavo en “Rockstar”, una canción que empieza con contundencia, con una melodía muy fácil de reconocer y con un ritmo machacón. Sin embargo, lo más destacable es la voz, que hace que sea un tema que puede gustar por igual a personas aficionadas al Rock y el Metal y a otras aficionadas a sonidos menos contundentes. No obstante, durante el solo el ritmo se vuelve más contundente, demostrando la capacidad de Pablo para mezclar diferentes ritmos en un mismo tema.

Cámbialo” empieza con unos sonidos electrónicos muy actuales (casi siderales), a los que se suma un ritmo de la batería muy complejo y también muy actual. En esta canción vemos la capacidad de Pablo para experimentar, con melodías en la voz poco corrientes, que se superponen a esos ritmos complejos, haciendo de esta una canción muy poco convencional.

En “PrivilegiadosPablo vuelve a contar con la colaboración de Gustavo. Es una canción que empieza con unos sonidos netamente metaleros, contundentes y con un riff muy cañero. Se mantiene un ritmo potente durante toda su duración, aunque eso no impide que sea un tema fácil de escuchar. El trabajo con las guitarras es de lo mejor del disco, no solo por lo logrado que está, sino también por su variedad.

La siguiente canción es “Valiente”, que también empieza con unos sonidos claramente metaleros y muy potentes. Se alternan momentos de ritmos machacones con otros de ritmos más vivos, aunque desarrollando siempre sonidos muy actuales y variados. La voz alterna partes más convencionales con otras en las que realiza melodías más complejas. Por último, el punteo de la guitarra con el que acaba el tema, repetitivo y casi hipnótico, está muy logrado.

Con fuerza y con un riff muy conseguido empieza “Y después”, una canción con un ritmo actual que suena por debajo de la voz. Es precisamente en la voz en la que se ve que Pablo intenta arriesgar más, porque, aunque no llega a registros excesivamente agudos, sí se nota que busca más sus límites en algunos momentos.

Con cierta suavidad empieza “Mi castillo”, pero pronto vuelven la velocidad y los ritmos complejos, de forma que la canción queda a la altura de las demás. En este tema destaca sobre todo el trabajo instrumental, con unos ritmos muy logrados y unos punteos de la guitarra no muy técnicos pero de indudable calidad.

Con un riff muy potente empieza “Juan”, otra de las canciones en las que colabora Gustavo. Una letra reivindicativa que se escucha por encima de un ritmo cañero y, en algunos momentos, machacón, nos guía a lo largo del desarrollo de una canción de escucha muy fácil, en la que es precisamente la voz lo más destacable, rivalizando con una batería que suena con potencia y un ritmo muy complejo. Finaliza el tema con un solo que es una verdadera pasada.

Revolución” arranca con mucha potencia, con los instrumentos sonando a mucha velocidad. Sin embargo, cuando Pablo empieza a cantar, el ritmo se vuelve más denso, aunque pronto vuelve la rapidez, que después se alterna con momentos de densidad. El trabajo instrumental de esta canción es verdaderamente sublime, con Pablo demostrando que puede tocar con mucho virtuosismo diferentes instrumentos.

En “Sacrificio y fe” vuelve a tocar también Gustavo. Esta canción empieza con un riff muy conseguido, que da paso a un ritmo fácil de escuchar que desemboca en un estribillo muy pegadizo. Por todo ello, probablemente sea una de las canciones que más puede gustar a personas de sensibilidades musicales muy distintas, aunque también por la variedad de sonidos que se alternan en ella.

Mar de vida” empieza con mucha contundencia, con la guitarra sonando a mucha velocidad. Los ritmos cambian constantemente, pero en general son muy potentes y llaman la atención por encima de la voz. Pablo realiza un trabajo muy bueno con la guitarra, realizando punteos muy modernos y muy conseguidos.

El riff con el que arranca “Deja el frío” es uno de los más pegadizos del disco. Pronto el tema se desarrolla con densidad, con una música un tanto oscura en ocasiones, pero por encima de la que escuchamos una letra optimista que destila buen rollo. Las melodías de la guitarra son lo mejor de esta canción, y se alternan con las estrofas como si de un diálogo se tratara. El solo es verdaderamente espectacular.

Con unos sonidos electrónicos que dan paso a los demás instrumentos empieza “Esencia”, una canción en la que el ritmo de la batería y los punteos de la guitarra intentan que no nos fijemos en la letra, que Pablo canta con las mejores melodías de voz de todo el disco. El sonido de los instrumentos alterna partes más rápidas con otras de mayor densidad, aunque predominando sobre todo las partes rápidas.

El disco termina con una versión de “Never let me down again”, de DEPECHE MODE, en la que Gustavo vuelve a colaborar. Con este tema, Pablo demuestra la variedad de influencias que tiene, y que le permite incorporar influencias electrónicas con riffs de esencia claramente rockera. Resulta una canción muy lograda que puede da medida de lo que Pablo Soiza puede hacer.

En definitiva, “D-esperanza” es un disco muy completo y muy complejo, con un sonido muy particular que hace que nos encontremos ante un trabajo muy difícil de encasillar. Pablo Soiza, y con él su proyecto ÍNDIGO, puede integrar sonidos e influencias muy dispares dentro de un mismo tema, haciendo que no siempre sepamos con qué nos vamos a encontrar. Un disco muy recomendable.

ÍNDIGO son (en directo):

Pablo Soiza: Voz y guitarra.
Gustavo González: Bajo.
Nicolás Frontini: Batería.

Track list:

1- Adicto.
2- Hoy.
3- Rockstar.
4- Cámbialo.
5- Privilegiados.
6- Valiente.
7- Y después.
8- Mi castillo.
9- Juan.
10- Revolución.
11- Sacrificio y fe.
12- Mar de vida.
13- Deja el frío.
14- Esencia.
15- Never let me down again (versión de DEPECHE MODE).

Discográfica: Autoproducido.
Puntuación: 8/10.
Autor: Pablo Folgueira.

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