IRON MAIDEN – DANCE OF DEATH

Crítica

Llegados a estas alturas, con casi 25 años a sus espaldas, poco se puede decir de Iron Maiden que no se haya dicho ya. La banda más representativa del heavy metal, la mas querida y la que mas fans arrastra alrededor del mundo, saca disco. Y como ya apunté en el artículo que quise dedicarles, es todo un acontecimiento. Muchos fans, mucha gente a la espera, y aunque Maiden no tiene nada que demostrar (puesto que ya sabemos de que son capaces), si que existe esa sensación de «a ver que hacen ahora», como si no tuvieran ya margen para el error.

Lo bueno de Iron Maiden, como ya apuntó el bueno de Janick Gers en la entrevista del Rock In Rio, es que sabemos que no nos va a defraudar, sabemos qué vamos a recibir de ellos, porque han creado un estilo a lo largo de los años (no en vano es la banda que más ha influenciado, y sigue influenciando, a las bandas actuales), y que siempre que estén juntos va a sonar a Iron Maiden.

Esta vez presentan «Dance Of Death», veinte años después de «Piece Of Mind» y diez años después de que Bruce Dickinson abandonara la banda. Digo esto porque la gente debe tener en cuenta que la formación actual de Iron Maiden sólo lleva junta 4 años, y que por tanto debe entenderse que todavía hoy están en proceso de sacar los mejores frutos de su trabajo en común. Por ejemplo, se dijo que en «Brave New World» aún no se habia sacado el verdadero potencial de los «tres amigos», Adrian Smith, Dave Murray & Janick Gers, algo que en éste «Dance Of Death» si que se ha conseguido, aunque no sabemos todavía si han llegado a su punto máximo.

«Dance Of Death» se presenta como una continuación de lo que fue «Brave New World» en el 2000, pero con temática y sonidos diferentes, mas cercanos al sonido del «Somewhere In Time». Nos encontramos un álbum oscuro, de letras inquietantes, llenas de historias sangrientas y profundos pensamientos. Las palabras «death», o «dead» aparecen en casi todos los temas, por lo que haber elegido a la figura de Eddie con guadaña, es totalmente acertada (otra cosa es el nivel de calidad de la portada… un bajón bastante importante en cuanto a lo que nos tenían acostumbrados, si es que se puede comparar con las que Derek Riggs hizo para «Powerslave», «Seventh Son Of A Seventh Son», o la magnífica obra de Melvyn Grant para «Fear Of The Dark»).

También notamos un cambio significativo en cuanto a la composición de temas, y es que si hasta ahora el peso de Steve Harris habia sido destacado, en «Dance Of Death» pasa a un segundo plano (aunque eso si, nos deja la increíble «No More Lies»), dedicándose a supervisar el trabajo de sus compañeros y escribir las letras. El peso en esta ocasión ha recaído sobre los 3 guitarristas, especialmente Janick y Adrian, que no defraudan en absoluto y demuestran estar más frescos de ideas que el propio Harris. Y cómo no, felicitar a Nicko McBrain por su primer tema tras 20 años en la banda, y mirar de reojo a Bruce Dickinson, cuyo trabajo en el álbum es sencillamente impresionante (incluso podría decirse que el álbum suena como uno de sus álbumes en solitario), pero que no ha compuesto demasiado… las malas lenguas dicen que quizá guarda cosas para su carrera en solitario, pero creo que hoy por hoy nadie puede dudar de su total entrega a la banda.

Os dejo ya con la descripción tema a tema, que disfrutéis:

Wildest Dreams: Tema ya conocido durante el tour, que nos invita a liberarnos y conseguir nuestros sueños. El tempo es el mismo que en «The Wicker Man» pero resulta menos atractiva que ésta, seguramente porque el estribillo es un tanto simple y repetitivo. Como muchas canciones en el disco, va entrando mejor a medida que se escucha, y la forma de terminar los riffs, en escala, es típico Maiden. Después de la parada se hace mas interesante, al entrar las guitarras de fondo. Es un buen comienzo, por algo es el primer single.

Rainmaker: Las melodias son extraordinarias, una canción que entra rápido pero que se puede hacer un tanto corta, y que sigue la estela de Wildest Dreams, si bien transmite más fuerza que ésta. El estribillo es bueno, pero quizá demasiado largo, y los solos (dobles/triples) son realmente buenos. Bruce le da una entonación fantastica, en algunos momentos recuerda a «Deja Vu», del «Somewhere In Time». Casi con toda seguridad será el segundo single, lo merece sin duda.

No More Lies: Primero de los cuatro temas épicos del álbum, sigue el esquema de las composiciones de Steve Harris (mezcla de Blood Brothers y The Clansman), comienzo con una guitarra y bajo… de los mejores que ha compuesto, la melodía es francamente impresionante. La entrada de la voz de Dickinson le da todavía más cuerpo al tema, cantado según Harris le pidió que hiciera (aqui no le ha dado libertad, le pidió una manera determinada), y va siguiendo el ritmo que marca guitarra/bajo, hasta que estalla con el estribillo, que va a funcionar a las mil maravillas en directo, acompañado por los golpes de los instrumentos. La guinda seguramente la pone la entrada (muy acertada) de los arreglos orquestales, y a partir de ahí la canción coge un ritmo que es dificil soltar después. Me reitero en que el riff central es sencillamente impresionante, quiero aprender a tocarlo ya!. Ojito también a los 3 solos que lleva la canción, y el final pone los pelos de punta.

Montségur: Segundo tema épico, que trata sobre la fortaleza de Montségur, y las masacres realizadas por la Iglesia católica contra los caballeros templarios. Riffs durísimos para empezar el tema, de forma totalmente agresiva, como la voz de Bruce. El estribillo del tema, «at the gates and the walls of montsegur, blood in the stones of the citadel» puede resultar desconcertante al principio, ya que es recitado a mucha velocidad (hay que tener pulmones para hacerlo) y a un nivel bastante agudo. Seguido del estribillo hay como un segundo estribillo, un riff típicamente medieval que Bruce va siguiendo con la voz al mismo tiempo, realmente bueno.

Dance Of Death: Tercer tema épico, y eje central del álbum. Aparece la fuerza narrativa de Harris, y el peculiar estilo con el que Dickinson va narrando la historia. Habla sobre un hombre que vagando por la oscuridad (y no borracho, como nos asegura) es invitado por figuras fantasmales a bailar la danza de la muerte, y que acaba preguntándose cómo sigue vivo después de aquella experiencia. Se consigue una atmosfera mágica al instante, con la entrada de guitarras acústicas y la ayuda de los sintetizadores. El tema cambia de aspecto cuando Bruce sube el volumen (y el tono), un pequeño parón y suena una vez mas una melodía también de corte medieval, que va acompañando en lo que queda de tema, y que incrementa su velocidad en la parte final. No hay estribillos, ni ninguna estrofa que se repita. Una vez más, destacar los solos de los maestros Gers/Murray/Smith, el ritmo galopante del bajo, y la imaginativa batería de Nicko. Al final del tema, Dickinson sigue el riff central con la voz, a una velocidad de vertigo, para cerrar el cuento con un aire asustado, muy bueno.

Gates Of Tomorrow: Tema de hondas raices rockeras, que va creciendo poco a poco, desde el inicio solo de guitarra, hasta que se une toda la banda. Las voces dobles son muy destacadas, en distinto tono, así como el estribillo, altamente pegadizo. Es un tema 100% Maiden, que no añade ninguna novedad, pero que seguro va a gustar mucho a los seguidores de la banda. La letra de la canción se va repitiendo, se nota claramente que han buscando un tema más directo, en contraposición por ejemplo a «Dance Of Death».

New Frontier: Como el anterior, tema muy rockero, gran trabajo de Nicko y de Adrian Smith. En esta ocasión, se habla sobre el peligro de jugar a ser Dios, y de asumir poderes incontrolados. El estribillo es muy atractivo, tanto por la voz de Bruce como por la melodía de guitarra que lo va acompañando, pero quizá deja con ganas de algo distinto, refiriéndome a como termina (es como si no rimara del todo, sobre todo la ultima palabra, «man»). Hay un gran riff por enmedio, a continuación del solo, que va entrelazado con las otras guitarras, inspirado en melodías de guitarra española, que también gusta mucho y le da un toque variado. Éste es el primer tema que ha compuesto Nicko para Maiden, y debuta con muy buena nota.

Paschendale: Cuarto y último tema épico, y segundo que está basado en historias bélicas. Adrian Smith nos sitúa en la I Guerra Mundial, en la ciudad belga de Passchendale (el nombre real del lugar se escribe con dos «s»), donde somos testigos de la masacre a través de los ojos de un soldado, que acaba recordando a todos sus compañeros caídos en el campo de batalla. Es la primera vez que Adrian escribe un tema épico, y es un tema francamente innovador, el sonido inicial del charles de nicko junto a la melodía de guitarra le da un aire sobrecogedor. Hay muchos cambios de ritmo, dobles voces, riffs distintos, guitarras doblándose, y unos arreglos orquestales que le dan un aire de grandeza sensacional, de película. En este tema si que encontramos algo que puede ser considerado estribillo, de gran calidad, así como un gran solo de Adrian. El tema deja una sensación de batalla, de peligro y de caos, difícilmente conseguida hasta ahora. Es bastante complicada de escuchar, en el sentido que requiere una escucha muy atenta para ir haciéndose a ella, pero que una vez se consigue esto resulta fantástica. Como nos tienen acostumbrados, cierran el tema como lo han empezado, de manera brillante.

Face In The Sand: Una de las grandes sorpresas de este álbum, la intro es preciosa y presagia algo lento, pero pronto vemos que nos hemos equivocado… el bajo de harris empieza a machacar hasta que entra de forma brutal el doble bombo de nicko (en este tema se sale, nadie diría que tiene 50 años), que acompaña a casi toda la canción. Llama también mucho la atención la manera de cantar de Bruce, se nota especialmente en el pre-estribillo que está cantando a unos niveles agudos muy elevados, que le hacen forzar la voz mucho (incluso da la sensación de que va al límite), pero la relaja entrando con el estribillo, que sigue la melodía del principio, toda una demostración de lo grande que es Iron Maiden. El tema funcionará muy bien en directo, algo que ya se puede percibir por los coros del tercio final de la canción.

Age Of Innocence: Aquí se muestra la preocupación por la marcha del mundo, los cambios de la ciudad de Londres en concreto, que la han llevado a unos puntos de inseguridad ciudadana alarmantes. Harris hace hincapié, sobre todo en el estribillo, en la necesidad de elegir bien y aprovechar las oportunidades, mientras se está madurando. El tema comienza de forma familiar (similar por ejemplo al «Doctor Doctor» de UFO que ellos mismos versionearon), y vuelve a registrar algunos de los riffs mas duros que Maiden ha creado, si bien el estribillo es mas «dulzón», con un efecto en la voz que dota de personalidad propia al tema. Muy buen trabajo una vez mas del doble bombo de Nicko (quien decía que no lo utilizaba?), con unos fantásticos redobles. Destacar también, tras el solo, un pequeño endurecimiento (incluso en la voz de bruce) que vuelve a bajar después, para enlazar con el estribillo una vez mas. Quizá podría haber sido mejor, pero Murray ha hecho un gran trabajo con los riffs.

Journeyman: El colofón a este gran álbum, que se baraja como tercer y último single, y que también puede ser calificado de sorpresa puesto que es el primer tema totalmente acústico (sin contar los arreglos orquestales) que Maiden ha grabado. Aqui Bruce se sale, con una interpretación lírica memorable: al que no se le salten las lágrimas al escuchar el estribillo es que no tiene corazón. No tiene solos, ni tiene riffs eléctricos, ni grandes florituras, pero tiene muchísimo sentimiento, de los mejores temas que Maiden ha compuesto. Todo un grito de guerra, que hará estremecerse incluso al escenario cuando se escuche en directo, con el público con los mecheros al aire. Incluso tiene una especie de «mensaje subliminal» (una parte que Bruce susurra), que le da un toque especial. El título le va muy bien, puesto que se recrea una especie de viaje, con Bruce como compañero narrando, y dejándonos totalmente claro que sabe lo que quiere, dice lo que quiere, y nadie le va a hacer cambiar de opinión.

En resumen, álbum de gran calidad y muy compacto, que pese a durar mas de una hora se hace corto y entretenido. Seguramente está a la altura de los mejores álbumes de Iron Maiden, junto con «Powerslave», o «Seventh Son Of A Seventh Son», sobrepasando incluso a «Brave New World». El tiempo dirá que puesto ocupa «Dance Of Death» en la exitosa carrera de Iron Maiden, pero lo que es seguro es que estará en la cima.

Iron Maiden:

Steve Harris (bajo)
Bruce Dickinson (voz)
Dave Murray (guitarra)
Adrian Smith (guitarra)
Janick Gers (guitarra)
Nicko McBrain (batería)

01. Wildest Dreams (Smith/Harris)
02. Rainmaker (Murray/Harris/Dickinson)
03. No More Lies (Harris)
04. Montségur (Gers/Harris/Dickinson)
05. Dance Of Death (Gers/Harris)
06. Gates Of Tomorrow (Gers/Harris/Dickinson)
07. New Frontier (McBrain/Smith/Dickinson)
08. Paschendale (Smith/Harris)
09. Face In The Sand (Smith/Harris/Dickinson)
10. Age Of Innocence (Murray/Harris)
11. Journeyman (Smith/Harris/Dickinson)

Puntuación: 9

Autor: Luis Bellés

<< volver a discos