JIMMY EAT WORLD – INVENTED

Crítica

Que si emocore, que si etiquetas varias, que si la banda del corazón, bah, siempre igual. Recién salido del horno, nos encontramos con el séptimo trabajo de los de Arizona. Parece mentira que haga ya quince años que esta banda decidió formarse. Su prolífica actividad los ha mantenido en el candelero del rock alternativo americano, no en vano van por su séptima obra de estudio.

 Los comienzos de Jimmy Eat World como banda son tan conocidos como conocidos son los inicios de bandas de este pelaje: universitarios (o casi), hermanos, amistad, gustos musicales comunes, etc…, hasta que se decidieron a juntarse cuatro tipos, los cuales, tras algún que otro desajuste y encajonamiento, se quedan en Jim Adkins, Rick Burch, Tom Linton y Zach Lind, formación mantenida a día de hoy.

Básicamente, sus dos primeros trabajos, el homónimo “Jimmy Eat World” y el más elaborado “Static Prevails” son álbumes de un arenoso pop punk melódico, de aquel que se hizo cuando la movida Seattle comenzaba a sufrir sus primeros estertores. Canciones como “Claire” o “Seventeen” vienen a clarificar este aspecto, de una parte la melodía popgrunge y de otra la rabia punk edulcorada al máximo. No son malos trabajos, cierto es que las ventas no fueron las esperadas por Capitol Records cuando los ficharon, pero los trabajos tenían y mantienen calidad.

En 1999 editan su tercer larga duración, “Clarity”, rodeado de un aura de misterio por problemas con la compañía, que no tuvo intención alguna de distribuir el trabajo en el viejo continente. De hecho, en determinadas entrevistas, Jim Adkins contaba que estos y otros problemas más dieron al traste con la relación contractual con Capitol, con lo cual tuvieron que apostar personalmente por la distribución de su propio material.

El caso es que “Clarity” es un álbum que movió las raíces de Jimmy Eat World, sus influencias dejaron de existir, y se centraron en experimentar con nuevos sonidos de una forma un tanto asustadiza. En cualquier caso, la fórmula les valió la pena (personalmente prefiero sus dos álbumes anteriores) y alcanzaron una popularidad mayor que con su material anterior.

Todo ello les supuso un subidón para acometer a primeros del milenio “Bleed American”, cuyo resultado fue abrumador en éxito, volviendo a escarbar en sus ancestros y encontrando aquella rabia azucarada que corría por sus venas. Temas como “The Middle” o “Bleed American” les subieron a lo más alto. Radios, televisiones y prensa especializada se deshicieron en elogios hacia la banda, que, auspiciados por el sello Dreamworks, editaron el trabajo sin el aliento de un mecenas que asegurase las espaldas de la banda.

El resultado, como decimos, fue demoledor, subieron seis escalones de golpe. De hecho, este trabajo ha sufrido ya una reedición formato deluxe con doble cd, libreto con fotos nuevas e inéditas, más directos, acústicos, demos y B-sides. Como continuación a “Bleed American” editan “Futures” en 2004 y “Chase the Light” en 2007. El primero más lento, más melódico y con una producción mejorada en el susurro de determinadas canciones.

El segundo con reminiscencias a los Journey más actuales, con un sabor más a grupo de gran recinto que a banda de local. Ambos trabajos llegaron a colarse entre los diez primeros de la Billboard americana. Se trata de una banda que a mi entender, excepto algún que otro traspié, ha mejorado mucho con el tiempo, ha sabido escoger productores cojonudos para la música que querían hacer y han sabido conjugar y respetar sus gustos musicales con los tiempos que corren para la industria y para la música en general, muy dominada por el gran público.

Para este “Invented” vuelven a confiar en Mark Trombino para la producción, para un total de 12 canciones sobre 21 que llevaron al estudio. Se nota a una banda curtida, capaz de demostrar diferentes papeles, desde el british-pop al punkgrunge, al altrock o el rock fresco molón de olor a gasolina. Las giras, los festivales, los estudios, las discográficas y demás, han hecho crecer a esta banda para regalarnos un puñado de nuevas y buenas canciones.

Buenas canciones, no obras maestras. Un disco de fácil escucha, con rítmicas facilonas, con acústicas de colchón, pero tirando de un fondo de armario para las mejores galas. Resulta curioso que los dos últimos temas superen los seis minutos, intentado dar así carpetazo a la crítica que les relega en ocasiones a la radio fórmula. “Invented” es un disco cuajado en la dinámica de la inercia, compuesto casi en gira y con rasgos de lo que uno va aprendiendo cuando gira y gira sin cesar. “Coffee And Cigarettes” es un corte bastante interesante, con un sonido sucio marca de la casa, con melodía suavona y acústica para adornar.

“Cut” supone la medio balada que siempre suelen introducir en sus trabajos. Un tema sencillo pero efectivo, de aquellos que se dejan escuchar en el coche de fondo. “Action Needs An Audience” es otro de esos temas made in home de los que los han hecho grandes, o semigrandes. Siquiera, es de esos que les han permitido dominar las alturas de la Billboard. Con un juego de guitarra entretenido y una línea vocal bastante sensata. Coros sin épica para el estribillo y un aliento a garaje muy perspicaz. Un muy buen tema. Está en el orden 10 del disco, ahí como si nada, pero es un tema capital.

Acaba este trabajo con dos canciones de minutaje extenso como hemos comentado, una de ellas, que da título al álbum, está trabajada sobre la base de una acústica, casi progresiva, con matices jazzys, y algún que otro toque sixties con esos coros a duo male-female que tanto gustan a cierto elenco de fans. Un buen final para un muy buen disco, de una muy buena banda. Que aproveche.

Puntuación: 7,8

Discográfica: Interscope Records

Autor: Noko