Legalize Murder - Stench of Extintion

Crítica

LEGALIZE MURDER vuelve a escena. El grupo navarro de thrash metal edita de forma oficial el día 18 de Diciembre, su segundo larga duración de estudio, (7 años han pasado desde su debut, “The Murder Diaries” de 2014) bajo el más que apropiado título de “Stench of Extintion”. Grabado, producido y mezclado por Javier San Martin en los Estudios Sonido XXI de Pamplona y co-producido por la propia banda en Septiembre de 2020 durante la pandemia del Covid 19, la obra ve la luz prácticamente un año después bajo el sello Noise Records. Para el artwork se contó con All Things Rotten, la agencia de diseño del croata Andrej Bartulovic, que en su día ya diseño el logo de la banda y que ha trabajado entre otros con los thrashers Against Evil, Hirax o los death metaleros Bloodhunter por poner algún ejemplo entre muchas otras bandas.

Las últimas veces que pude verlos en directo antes de la pandemia, Legalize Murder presentaron algún tema en el que se intuía un giro hacia composiciones más death e incluso tintes black, con un sonido más denso y pesado. La banda sonaba cada vez mejor y de repente su guitarra solista, Jun, decidió dejar de forma amistosa el combo para centrarse en su propia banda, The Broken Horizon, así como en otros proyectos como la organización del festival DESOLATION FEST, (celebrado a principio de año en Pamplona y que en 2022 llegará a su tercera edición, con cambio de ubicación, de la Sala Zentral a Sala Totem), o a Underground Visuals, proyecto dedicado a dar cobertura audiovisual a otras bandas. Para que se entienda que la separación fue completamente amistosa, LEGALIZE MURDER, es una de las bandas que formará parte en dicha tercera edición del festival co-organizado por su ex guitarra y a la misma vez, Jun, con Underground Visuals se ha encargado de la realización del video clip del tema “In Science We Trust”, carta de presentación de este “Stench of Extintion” y que en palabras de la propia banda, hay que ver antes de que la censura de Youtube lo “corte”.

“Stench of Extintion” compuesto por el ahora trío, ya se estaba fraguando hace unos años y en algunos temas todavía colaboró Jun. Para la grabación, la banda decidió contar con Alfonsete Zarzosa (Tracción, BONI, Mr Fylyn) para las guitarras solistas en prácticamente su totalidad.

El resultado, dada la intención de seguir como trío de momento, son 9 temas para un total de 37 minutos, un disco continuista a su sonido de siempre pero con temas más cortos y simples, sin complicaciones instrumentales, directos a matar, motosierra en mano, muy rítmicos, basados en potentes riffs y con estribillos cargados de crítica e ira, y que no deja títere con cabeza. Thrash de pogo, machacón, que no dejará tu cuello descansar más que para meterte en el pogo a darte ostias con el resto
del moshpit. Influencias típicas del thrash teutón, como Sodom, (justamente ahora que Destruction y Sodom añaden guitarras, Legalize las quita), algo de Exodus, Slayer, alguna parte más groove a lo Pantera. Con el sonido estoy levemente dividido, porque creo que en parte ellos son más contundentes en directo de lo que parecen en disco, pero por otra parte, tienen ese sonido característico suyo, el de los discípulos de la motosierra y desde la primera nota, ya claramente, son reconocibles. Aún así, la grabación suena muy pero que muy bien. Vamos tema a tema.

La fuego se abre con una rítmica intro, “The Stench”, sus primeros 35 segundos es lo más cerca que vas a estar de la tranquilidad en este álbum. Es un poco como, prepárate para lo que viene y calienta el cuello. Justo en ese momento, a los 35 segundos empieza ese ritmo machacón para que empieces a menearte. Minuto y medio perfecto para empezar un bolo y ahí, directamente al más puro ritmo Slayer entra “In Science We Trust”, canción crítica ya se intuye con qué, veloz y contundente y en la que ya vemos que la voz de Trul es más matadora que en su debut “The Murder Diaries” de aquel ya lejano 2014.

Prácticamente sin respiro empalma “No Punishment”. Con un pegadizo estribillo en cambio de ritmo y con coros y un solo a base de efectos por parte de Alfonsete Zarzosa para seguir a endiablada velocidad. Se intuyen las muecas de Aitor golpeando los parches de su batería sin piedad.

Dejándonos algo de respiro y con un aire más malévolo empieza “Flesh on the Chain”. Destaca el bajo de Piños y el doble bombo de Aitor. Alfonsete pone el adorno y Trul canta en su modo más gutural.

“My name is Madness” se presenta con ese aire maligno de guitarra estridente y timbales a lo Lombardo y arranca como un juego entre Piños y Trul, bajo y guitarra, dándose réplica mientras Trul escupe su ira apoyado en un denso riff que junto al solo de Alfonsete recuerda mucho a Annihilator y que poco a poco va ganando intensidad.

“Awakened Demons” sigue aumentando la intensidad del trabajo y con un ritmo potente y machacón prepara el lucimiento de Alfonsete en las seis cuerdas. Una de las cosas más curiosas que tiene este grupo es que a lo largo de su andadura, han contado con guitarras solistas que no son específicamente músicos de gusto o influencias thrasher, pero sin embargo suenan, funcionan y lucen bien y le dan un componente brillante a los temas. Así como Javi Palmute era más heavy o hard rock clásico o Jun era más de metal contemporáneo, deathcore, metalcore, Alfonsete también es más de rock o heavy clásico, sin embargo todos hacían un estupendo trabajo y el Sr Zarzosa no es menos. Un guitarrista asombroso en su ejecución. Y el que lo ha visto en vivo ya sabe que es un puto espectáculo. El Van Halen de Iruña.

Tras un pequeño orgasmo guitarrero comienza “Face to Face”. Siguiendo la tónica rítmica y machacona del disco, tiene un cambio de ritmo con un demoledor bajo de Piños que recuerda mucho a los tiempos primigenios de Megadeth. Este tema huele a pogo y crujido de cuellos. A estas alturas, la obra tiene, siendo thrash muy básico, una nota alta rondando el sobresaliente e incluye algunas guitarras armónicas. Un tema muy bien construido en cada una de sus partes y además se termina dejándote con ganas de más.

“Blacker tan Night” es un tema más denso pesado y oscuro. Con un Groove muy Pantera en muchas partes pero cuyo bajo recuerda en muchos momentos al oscuro Ellefson de “Killing” o “Peace Sells…”. El tema tiene rápidos acelerones para que la peña se machaque un poco en el moshpit. El solo final también es puro Mustaine de esa época. Thrash de libro para acabar el tema.

En la traca final “No Slavery” empezando con un helador sonido de bajo y siguiendo con un riff muy Dimebag. Pantera pero de los buenos. Un temazo como la copa de un pino. Esto en directo tiene que ir casi al final para terminar de rematar al personal. Sonido de guitarras brutal. El bajo de Piños prepara el pogo y la banda entra a matar motosierra en mano. Demoledor tema en el que me vuelvo a acordar tanto de Sodom o Destruction como de los Megadeth de “Peace Sells” en sus partes más veloces.

Para terminar la obra, Trul, Piños y Aitor, han decidido regrabar en condiciones “Legalize Murder for All”, un tema que en su día hicieron para el recopilatorio “Tan real Como El Puto Infierno Vol.20” y que se grabó en el local de ensayo mezclada y masterizada por el propio Trul y cuyo resultado no los dejó satisfechos. Así pues regrabaron este espectacular tema que suena prácticamente a himno y que tiene todos los ingredientes que hacen grande al Thrash. Velocidad, contundencia, cambios de ritmos tanto hacia abajo
como acelerando. Ritmos machacones casi más death que thrash dando pie para un  estribillo a coro y unos solos de Alfonsete Zarzosa que parece el Kirk hammet de “Ride the Lightning”. Por tener tiene hasta un parón para poner a berrear al personal para terminar con el outro “Extintion”. La perfecta forma de finalizar un disco, que empieza bestial, continua brutal y acaba demoledor.

En definitiva un trabajo en el que la banda ha sacado toda la rabia de los tiempos vividos, en el que se han explayado a gusto. Una obra en la que destaca la perfecta conjunción musical, tanto compositiva como ejecutora del trío. Un disco en el que han grabado exactamente lo que pueden reproducir en sus directos. Un álbum que seguramente sonará más demoledor si cabe en vivo. Con el insaciable Aitor marcando ritmo y repartiendo estopa por su kit, un Piños que cubre y suena denso, potente y marcado en su bajo y un Trul que además de tener bien engrasada su motosierra y segar cuellos a limpio riff thrashico, canta más oscuro y visceral que en su primer disco. Añadimos el enorme acierto de contar para los solos con Alfonsete Zarzosa, perfecto en composición y ejecución. Resultado, un señor discazo de thrash metal con una perfecta duración que te puedes poner una y otra vez porque te deja con ganas de más.

 

El próximo 18 de Enero, la banda presentará “Stench of Extintion” en la Sala Totem de Villava/Atarrabia, en Pamplona y podremos ver lo afiladas que han dejado las cadenas de la motosierra. Deseosos estamos ya de ver al trío embadurnados en sangre repartiendo cera…. Bajo el hedor de la extinción, como demonios despiertos con carne en sus cadenas, Legalize Murder pide en el nombre de la locura y cara a cara a la ciencia en quien confiamos, que sin castigo ni esclavitud, legalize el asesinato para todos. THE CHAINSHAW’S DISCIPLES HAS RETURN!!!

Nota: 9/10

Autor: Patxblack