Crítica
¡Ahora sí que estamos en terreno firme! Hablamos de “Metal Front» (2026), el potente lanzamiento de la banda de Thrash Metal catalana LORENTHELL, tras aquel single llamado “Microondas” (2024), que no tenía nada que ver con el estilo de música que factura esta formación.
Estamos ante un trabajo que no inventa la rueda, pero que tampoco lo pretende: es un homenaje directo, violento y sin filtros a la vieja escuela del Thrash, especialmente influenciado por el sonido destructivo del Teutonic Thrash como SODOM, KREATOR o DESTRUCTION, combinado con la velocidad del Bay Area al estilo de METALLICA, EXODUS, TESTAMENT o MEGADETH.
Para lograr esa identidad tan marcada, la banda se trasladó a Manresa (Barcelona), donde el EP fue grabado y masterizado en el estudio Litel.cat de Chirí López, quien ha sabido capturar esa esencia analógica. El envoltorio visual no se queda atrás: la imponente portada es obra de Martí Mollá, Carlos Lorente y Matze (@dying.phantasm), reflejando a la perfección el contenido bélico del plástico.

Estas canciones se presentan como un manifiesto de resistencia musical que mira directamente al pasado para reclamar la vigencia del Thrash Metal más tradicional. A lo largo de sus poco más de veintidós minutos de duración, este trabajo se desmarca de las tendencias contemporáneas de producción limpia y digital, abrazando en su lugar una estética cruda, subterránea y de la vieja escuela que evoca la urgencia de los primeros años de la década de los 80.
Desde el primer acorde, el disco se sostiene sobre una muralla de guitarras afiladas y riffs acelerados que demuestran un profundo respeto por los referentes del género, respaldados por una interpretación vocal rasgada, agresiva y cargada de actitud combativa que encaja perfectamente con la temática bélica y de hermandad metalera que sugiere el título del álbum.
Este viaje de nostalgia y violencia sónica arranca sin titubeos con «Invading Force», uno de los temas completamente nuevos de este lanzamiento y el encargado de fijar el tono y las revoluciones del trabajo. Funcionando bajo la clásica escuela del Thrash alemán, es una bofetada inicial que destaca de inmediato por un patrón rítmico frenético a cargo de la batería. La canción fluye de manera veloz impulsada por guitarras que recuerdan a los primeros días de SODOM o KREATOR, introduciendo una voz llena de hostilidad; un corte directo a la yugular cuya principal virtud es enganchar al oyente mediante velocidad pura, aunque estructuralmente arriesga poco.

Acto seguido, nos encontramos con «Messenger of Hate», el primero de los adelantos que la banda nos había dejado saborear. Aquí reducen ligeramente las revoluciones por minuto para adentrarse en terrenos más machacones y densos, priorizando el Groove y la contundencia sobre el Speed Metal puro. El bajo gana un merecido protagonismo en la mezcla, aportando una base robusta sobre la que se asientan unos riffs pesados y cortantes, rompiendo a mitad del tema en una sección rítmica excelente que propicia el headbanging, coronada por un solo de guitarra muy melódico y de corte neoclásico que eleva la calidad técnica del track.
El ecuador del disco llega con «Metal Warhead», otro de los conocidos adelantos que ya venía rompiendo cuellos y que se consolida como el auténtico himno del EP y el núcleo duro de su propuesta. Esta pista sintetiza a la perfección la identidad de LORENTHELL al tender un puente impecable entre el Thrash de la Bay Area al estilo EXODUS o el icónico Kill ‘Em All (1983) de METALLICA y el Speed Metal más crudo. Las transiciones entre los riffs principales y los estribillos funcionan con una fluidez notable, y su solo de guitarra es, sin duda, el más inspirado e incendiario de todo el plástico.
La intensidad no decae con «Frontline», el último de los adelantos que conocíamos, un corte que vuelve a acelerar el tempo de manera implacable haciendo honor a su nombre. Se trata de un tema directo, violento y compacto que se apoya en una batería militarizada y unas líneas vocales escupidas con mucha rabia. Si bien mantiene la adrenalina por las nubes y regala otro gran duelo de guitarras en su sección media, es quizás el corte que más sufre de la predictibilidad del género, sintiéndose en algunos pasajes como una extensión de la fórmula ya expuesta al inicio.
Finalmente, el EP cierra con «And Again», la segunda novedad inédita de este trabajo y una pista que sirve para redondear el lanzamiento dejando un gran sabor de boca. Lo logra gracias a la introducción de sutiles tintes del Heavy Metal clásico europeo en sus armonías de guitarra, lo que le da una atmósfera ligeramente más épica en comparación con la violencia seca de los tracks anteriores, culminando en un final caótico y acelerado.

En definitiva, “Metal Front» no pretende descubrir América ni revolucionar el panorama actual del Metal, sino rendir un tributo honesto y directo a un sonido incombustible. Si bien la producción general peca a veces de plana, restándole algo de brillo y profundidad a la batería en favor de la distorsión de las guitarras, y las estructuras vocales pueden resultar predecibles tras varias escuchas, el resultado final es un trabajo sólido, enérgico y nostálgico.
Con un sobresaliente trabajo de cuerdas que demuestra que hay músicos con mucha escuela detrás del proyecto, este debut de LORENTHELL se consolida como una pieza de culto instantánea para los puristas del género que buscan composiciones directas a la cabeza y espíritu de mosh pit sin concesiones modernas. El EP es un disparo directo a la cabeza para los amantes del Metal extremo de la vieja escuela; un trabajo sólido, honesto y cargado de una energía underground que demuestra que el Thrash nacional sigue estando muy vivo y con los dientes bien afilados.
Componentes:
- Des Lorente: Voz y guitarra rítmica
- Martí Mollà: Guitarra solista y coros
- Laima Klementjev: Bajo
- Àdam Lorente: Batería
Lista de canciones:
- Invading Force
- Messenger Of Hate
- Metal Warhead
- Frontline
- And Again

