MASHAI – "66"

Crítica

MASHAI es un proyecto musical surgido en Bilbao en 2009 de las cenizas de otras bandas anteriores (otras “tribus”, como dicen ellos mismos), como Resaka, que desarrolla un Rock duro con influencias metaleras que se aleja bastante de lo que habían hecho sus componentes con anterioridad.

A partir de 2010 empezaron a grabar la que denominan Trilogía de los Seises, cuyo primera parte fue el EP Seis, que fue seguido en 2011 por Seis seis, que es el EP que vamos a comentar a continuación.

Se trata de un disco muy currado, en el que las seis canciones que lo forman muestran un nivel de trabajo muy grande, que se une a unos ritmos muy cañeros y un nivel técnico muy grande por parte de los músicos.

La portada del disco es muy sencilla, y muestra solamente la imagen de un cristal roto sobre el que se ven las gotas de lluvia, imagen que llama poderosamente nuestra atención y que expresa de forma perfecta el cierto pesimismo que destilan algunas de las letras de las canciones.

El disco arranca con “Carpe diem”, una canción perfecta para empezar los conciertos, que empieza con un ritmo cañero y un punteo oscuro que da paso a unos sonidos netamente rockeros de cierta densidad. Es un tema no demasiado complejo, pero su estribillo, que rápidamente se nos quedará grabado en la memoria, es genial para cantarlo a gritos durante las actuaciones. Su solo no es muy técnico, pero encaja a la perfección en el tema y es una buena muestra de la capacidad que tienen a la hora de componer melodías pegadizas.

Sigue el álbum con “Sombras”, canción para la que grabaron también un vídeo-clip. Es un tema que combina un ritmo cañero con una melodía de la voz fácil de escuchar y de recordar. Su estribillo dará mucho juego en los conciertos, y a lo largo del tema todos los músicos tienen algún momento para lucirse, especialmente Iván, con un solo corto, pero muy logrado.

“Nudos” empieza con un ritmo denso, y esa densidad continúa mientras Iván canta, de  manera que el tema se desarrolla como un medio tiempo ideal para recuperar el aliento después de la caña de las dos canciones anteriores.

El siguiente tema es “Photophobia”, para el que también grabaron un vídeo que servía además como making of del disco. Es una canción densa que vuelve a mostrar la calidad de estos músicos. Tiene unos ritmos cañeros y unos coros que sus fans cantarán con ganas en los conciertos. Su estribillo también es perfecto para corearlo mientras los vemos en directo.

“Agua” empieza con unas líneas de bajo y un punteo repetitivo que sigue por debajo de la voz durante un tema de arranque denso, pero que rápidamente gana potencia. Las melodías y ritmos de la guitarra completan perfectamente a las voces, hasta el punto de que a veces parece que se establece un diálogo entre guitarra y voz. Probablemente se trate de una de las canciones más conseguidas del disco, en la que los cambios de ritmos sirven para resaltar la capacidad de los músicos a la hora de componer.

Termina el disco con “Sin escrúpulos”, una canción densa de estructura muy clásica y claramente rockera. En ella, los tres músicos se encajan perfectamente para dar un cierre ideal a al disco.

Nos encontramos así con un disco que no solo es corto, sino que se nos hace muy corto, en el que los tres músicos demuestran una elevada capacidad técnica al crear seis canciones que darán mucho juego durante sus actuaciones. Merecen que les prestemos mucha atención en el futuro.

MASHAI son:

Iván: Guitarra y voz.
Jonander: Bajo.
Gorka: Batería.

TRACKLIST:

01- Carpe diem.
02- Sombras.
03- Nudos.
04- Photophobia.
05- Agua.
06- Sin escrúpulos.

Discográfica: Autoproducido.
Puntuación: 8,5.
Autor: Pablo Folgueira.

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