MELQART – LIBRE

Crítica

Desde Valladolid, nos llega el tercer trabajo de unos veteranos de la escena pucelana; los Melqart que vienen dispuestos a darlo todo con su nuevo “Libre”, un disco que representa toda una declaración de intenciones tal y como os iré comentando a lo largo de la review. Con una gran lista de colaboraciones y un libreto cuidado hasta el más mínimo detalle.

El plástico se compone de diez temas, con una duración cercana a la hora, y la primera curiosidad que vamos a encontrar sin ni siquiera poner el disco en la cadena son los títulos, que dejan bien claro que nos vamos a enfrentar a un disco a caballo entre el idioma patrio y el sajón por excelencia, hecho que de cierta manera es algo confuso para entender el redondo como una entidad, ya que desde el primer momento está disgregándose de la clásica composición lineal.

Lo cierto es que pese el cambio de lengua, es un disco que nos ofrece muchas sorpresas ya que el combo pucelano ha sabido adaptarse a diversos gustos para ofrecernos cortes de power metal melódico, algunos de carácter más clásico y otros en forma de baladitas, todos ellos bajo una lírica muy propia para el género de practican. Un disco en el que han sabido plasmar lo que mejor saben hacer, aunque sin duda alguna nos encontremos con un bajo que no ha sabido adaptarse a las circunstancias abusando mucho de los tonos más altos como comentaremos en líneas posteriores.

Sin más rodeos vamos a ir comentando poco a poco lo que nos dejan estos chicos; y es que abriendo con un tema de diez minutos de duración, quizás no hayan sabido abrir el formato de la mejor forma posible ya que se ven obligados a dejarnos una introducción, dentro de la propia primera canción, que pese a que evoluciona en sí misma, termina por hacer innecesarios casi dos minutos.

Nos estamos refiriendo a “Sin Patria”, corte que pasa bastante desapercibido salvo por su extraordinaria duración, goza de unos coros muy bien incorporados y una batería perfectamente sincronizada, el ritmo de la canción pese a que plantea algún que otro juego es bastante simple y deja a la voz como principal artífice de las diversas florituras que podemos escuchar. Al ser tan largo, tenemos tiempo para diversas partes, solos y fragmentos en los que la guitarra acústica que incorporan se hace claramente necesaria.

En el siguiente caso, nos van a plantear la canción más directa del disco y es que el “Living Alone” nos deja unas guitarras iniciales fácilmente asociables a las practicadas por Judas Priest, para escuchar un tema con una primera parte tranquila que rompe tal y como tiende a hacerlo el propio Rob Halford, en mi opinión es un tema muy conseguido pero tiene el inconveniente de beber demasiado directamente de la banda británica dejando poco lugar a la imaginación. De cualquiera de las formas, tiene un desarrollo bastante amplio en el que dejan su huella con tonos dobles hechos por el propio Carlos a la voz que quedan simplemente espectaculares. Goza así mismo de un corto solo de bajo al que se le incorporan las guitarras para a posteriori ofrecer un solo bastante decente.

Continuando con el disco aparece “Noche de Rock”, alzándose con el título de mejor corte del disco por juntar todas las características, es un tema original, dinámico y con gancho, han conseguido hacer una canción que se proclama como himno en toda buena noche de metal, simplemente al escuchar la lírica ya se nos hace necesaria una buena fiesta en el cuerpo y es que básicamente, la canción desprende un buen rollo impresionante. No es que precisamente presente nada innovador, sino que con un estricto estribillo, es un corte que no necesita más para convencernos.

“Nada” es una canción de tremenda complejidad, se hecho no se la de veces que habré podido escucharla y siempre me termina dejando bastante confuso, aparece desde abajo con ritmos marcados y continuos con voces dobles y un aire con tintes orientales. Plantea numerosos cambios muy en la tónica de lo que he estado hablando y en definitiva se termina por hacer raro. Aunque por otro lado hay trozos que se hacen muy interesantes con melodías que claramente nos serán familiares a otras formaciones de la piel de toro.

Los pucelanos, en el disco también han decidido dar continuidad a un tema anterior llamado “Sueños sin Alcanzar” mediante dos cortes que toman el mismo nombre salvo por la parte a la que pertenecen, son dos canciones o tres mejor dicho completamente distintas y es de esta forma como con una flauta travesera, “Sueños sin Alcanzar parte II” nos rompe los esquemas del disco al tratarse de una baladita gustosamente acompañada por una guitarra acústica. Es un tema que goza de la colaboración de Cristina a las líneas vocales, creando un clima perfecto entre sendas tesituras para la balada, como era de esperar tiene una parte más activa en la que la batería acaba por incorporarse.

Otro de los temas que se harán necesarios para el directo, es la tercera parte de la saga de la que estamos hablando; “Sueños sin Alcanzar parte III” es el más directo de todos desde un primer momento y goza de la colaboración de Valentín (actualmente en Presidio); que aparece de manera explosiva en el corte, con la fortuna de tener una voz completamente distinta y haciendo que se puedan desarrollar completamente en paralelo sin “interaccionar” entre ambas y así mismo creando una simbiosis, sin la que no se podría entender el tema. Goza de unos solos bastante simples pero eficaces.

Ahora le llega el turno a “Masters Of Fire”, pieza que bebe directamente de la intención de “Living Alone” cantando también en inglés aunque afortunadamente alejándose de las tesituras Halford para hacer un desarrollo made in Carlos bastante más acertado, es una canción rápida y concisa de esas típicas del power metal de toda la vida, en la que no falta la tierra prometida, la torre, el reino, el fuego, el poder y en definitiva todos esos elementos que se hacen necesarios en el power metal legendario.

Y una cancioncita de moteros será la encargada de cubrir los siguientes seis minutos, desde el primer momento “Sobre el Asfalto” nos presenta el rugido del motor de algunas motos con un espectacular agudo inicial a la voz, es un tema veloz que gusta de un extraño estribillo que no acaba de cuajar adecuadamente en una canción bastante buena. Sin duda es la primera parte de la canción la que nos deja un mejor sabor de boca, con una increíble rotundidad.

Para ir finalizando el disco, nos dejan “Un Camino A Seguir” de nuevo con mucha caña desde el primer momento, de nuevo no presenta nada nuevo que no hayamos escuchado en el resto del plástico aunque es otro tema muy bien ejecutado sobre todo en lo que a guitarras se refiere, nos encontramos con diferentes partes, algunas más vivas y otras más pausadas con un gran efecto final que se remata con otra pequeña dosis de caña, que aparece como último suspiro de canción sin venir demasiado justificado.

El final del disco, es un tema llamado “The last Day” que aparece en forma de bonus y presenta la duración más corta de todo el trabajo, vuelve a ser en in inglés y para este caso con forma de balada aunque podamos escuchar mucho más activo ese bajo que he comentado al principio y casi desde un primer momento las guitarras. La voz queda muy renegada a un segundo plano a favor de las eléctricas sin precedente en el resto del disco.

Como conclusión cabe apuntar que es una obra muy trabajada, aunque se van a centrar en muchos aspectos y si bien cabe pensar que el que mucho abarca poco aprieta, estos chicos han sabido hacerlo muy bien en la inmensa mayoría de los temas, adaptándose perfectamente a cada una de las necesidades que los mismos requerían.

MELQART son:
Carlos Sanz – Voz
David Segura – Bajo y coros
Roberto Parrado – Guitarra y coros
Jaime Pelillo – Guitarra
Iñaki Lázaro – Batería

TRACKLIST:
1 Sin Patria
2 Living Alone
3 Noche de Rock
4 Nada
5 Sueños Sin Alcanzar parte II
6 Sueños Sin Alcanzar parte III
7 Masters of Fire
8 Sobre el Asfalto
9 Un Camino a Seguir
10 The Last Day
Puntuación: 6.9

Autor: Javier Fraile

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