NATUR – HEAD OF DEATH

Crítica

En muchas ocasiones, ocurre que un disco debut despunta por su calidad o por haber sabido elegir perfectamente una mezcla de estilos para ofrecer un buen resultado, como es el caso de este disco debut de los americanos NATUR; una banda nacida en el 2008 en las entrañas de Brooklyn que nos presentan un tremendo “Head Of Death”, para entusiasmar a los fieles seguidores de los ritmos más clásicos y de cierta forma pesados.

En un plástico con temas de largo desarrollo que se extiende a través de ocho composiciones hasta los casi cincuenta minutos de duración en el que a parte de ver claramente la influencia del metal americano de años atrás, la New Wave está presente con grupos como IRON MAIDEN o TYGERS OF PAN TANG, por citar algunos que se me vienen a la mente y toques por ejemplo de MERCYFUL FATE, sin olvidar algunas partes de ritmos más aletargados que nos pueden guiñar un ojo hacia bandas Doom.

La banda comienza la obra con el tema homónimo “Head Of Death”, incorporando una intro de unos dos minutos que no afecta para nada esta larga composición de claro sentido épico, con unas sencillas guitarras que se van repitiendo, metiendo rápidamente una segura voz y una guitarra más central que nos recuerda a los IRON MAIDEN, subiendo y bajando la intensidad de la canción a placer y metiendo un pesado y oscuro estribillo con mucha rabia, agilizando mucho más los riffs en la segunda parte como por ejemplo deja ver el solo de guitarra, o el tremendo final protagonizado por la base de batería.

Manteniendo la idea con una sólida base rítmica llega “The Messenger”, con un galopante riff que acompaña una voz que nos puede recordar a muchos temas de los canadienses CAULDRON, con cambios de tempo que pasan la velocidad a riffs más contundentes. En la segunda parte vuelven a sorprender acelerando la batería con una sentida voz y unos riffs agudos bastante intuitivos que nos llevan a pensar en general, en los GHOST.

“Goblin Shark” tiene una intro ambientada en la naturaleza en la que rápidamente aparecen unas solemnes guitarras para entrar en materia con esa chispa de Weibust, sin dar excesiva importancia a los instrumentos pero con esos fantásticos giros de la voz que aportan un mejor resultado en esta banda, con un desarrollo claramente ascendente y esos toques de malévola risa que le dan un aire más cercano, dejando de nuevo esa parte más movida para la parte final, luego “Decion” rompe la tónica general con unas formas mucho más redundantes y firmes, aunque en definitiva vuelven a lo mismo con unas guitarras que juegan con la voz y viceversa, aunque de manera menos llamativa que en los casos anteriores, el solo cumple una gran función, pero será la parte posterior la que más interés despierte con unas apacibles guitarras que se van levantando hasta alcanzar el climax, pero sin llegar a matar con el final de la canción.

De nuevo sonidos de agua para iniciar “The Servant”, sin reparo alguno para meter una machacante guitarra que se eleva por encima de la batería en enfatizados ritmos, y van jugando a voluntad en los cuatro minutos que dura este instrumental, incorporando muchos elementos como una guitarra en la parte central que aparece para coronar la canción con mucha sencillez y elegancia, para acabar de la manera más solemne.

Las cuerdas de acero comienzan los primeros compases de la explosiva “Vermin Rift” en la que vuelven a exponer básicamente todo lo ya visto en un tema bastante rápido, con un solo de guitarra fragmentado en dos partes con una aguda melodía, sin perder en ningún momento la vista de esos toques más oscuros de los que hacen gala en toda la obra. La parte final incorpora una parte más tranquila, que se apoya en unos disimulados coros.

En el siguiente tema me queda bastante claro que han escuchado a los suecos IN SOLITUDE, y es que ese “Spider Baby” tiene el tono de muchas de las composiciones de los mencionados metaleros, supongo que todos los que conozcáis a la banda me daréis las razón, superponiendo claro está la lírica a la propia melodía, la parte central se ralentiza mucho con una batería que bastante limitada que se disimula perfectamente con la guitarra, luego llega una segunda parte mucho más agresiva, metiendo incluso un inesperado agudo. La parte que más me ha gustado es el outro de la canción con ese piano que me suena completamente a KING DIAMOND.

Con una intro totalmente atmosférica, aparece la última canción del redondo titulada “Mutations In Maine”, casualmente también la segunda más larga del plástico, ofreciendo una amable visión de ritmos más cercanos al doom metal, será quizás una de las canciones más contundentes que plantean sin ningún alarde y mucho menos florituras pero con las ideas muy claras, sin ofrecer la mejor parte de la voz, aunque hilando en general bastante fino, la parte central de nuevo cambia el tempo para que la batería vuelva a activar la canción y concluir la canción con un solo de guitarra y una parte salvaje de la voz, pasando a un oscuro final que despide la obra.

En conclusión es un buen disco debut con el que presentarse, me ha gustado mucho la capacidad de adaptación de todas sus canciones y claramente lo recomiendo, esperando a que la próxima obra siga la estela de esta, porque es una banda con mucho que decir.

NATUR son:

Weibust: Voz y Guitarra Rítmica
Dino: Guitarra
Sound Mound: Bajo
Tooth: Batería y coros

TRACKLIST:

01 – Head of Death 
02 – The Messenger 
03 – Goblin Shark 
04 – Decion 
05 – The Servant 
06 – Vermin Rift 
07 – Spider Baby 
08 – Mutations in Maine 

Puntuación: 8
Discográfica: Earache Records
Autor: Javier Fraile

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