REDKEY – RAGE OF FIRE

Crítica

Para algunos tener este disco en las manos es casi un sueño hecho realidad. Yo me incluyo entre estos. Desde que Heaven’s Gate se separaron los fans del grupo esperábamos con ansiedad una reunión en un futuro no muy lejano. Con el tiempo la reunión parecía cada vez más complicada y lo que empezamos a reclamar, como sucedáneo era que, al menos, alguno de los miembros del grupo se embarcara en algún proyecto nuevo.

Como respuesta a nuestras plegarias Sascha Paeth y el gran Thomas Rettke han lanzado al mundo REDKEY, su nuevo proyecto cuyo primer disco se llama Rage Of Fire. Si me extendiese más en la presentación del disco no haría más que deshacerme en alabanzas hacia Thomas & cia, por lo tanto abordaré el disco sin más:

Man ‘n’ Machine: Una introducción imitando los sonidos de una fábrica y una voz distorsionada. Se trata de la Intro del disco, para abrir bocado.

Rage Of Fire: Este tema da nombre al disco; se trata de una canción dura y directa que se inicia con un riff potente, dando entrada a una melodía rápida. Es una canción de corte muy Heavy, con cierto regustillo a unos Judas Priest algo “endurecidos”. El estribillo de Rage Of Fire no es especialmente pegadizo, pero es efectivo y permite a Thomas demostrar que sabe como modular su voz. La canción tiene un solo cortito pero muy bueno y Thomas nos deja escuchar un pequeño agudo, como queriendo hacer aflorar nuestra melancolía. Debo decir que durante el disco Thomas deja algunos detalles de su registro, que si bien no es el mismo de antaño, sigue siendo admirable, pero se percibe en todos y cada uno de los temas que no da todo lo que hay en él. Volviendo al tema, Rage Of Fire es una composición resultona, bien trabajada, sin demasiados alardes pero muy entretenida.

Be My Guide: Comienza con un ambiente algo místico y unas líneas bastante relajaditas de Thomas sobre una base suave de guitarra. No obstante el tema no tarda en coger fuerza después de un sostenido de Rettke en el que endurece y rompe un poco la voz, creando un efecto espectacular sobre el intrigante riff de este tema. De nuevo regresa el misticismo y Thomas parece empeñado en dejar claro que esta en forma. Hacia el minuto dos y poco la canción se acelera notablemente. Se trata de uno de los temas más largos del disco, con siete minutos de duración y una composición de altísima calidad. Al escuchar este tema no puedo dejar de pensar en una “extraña” mezcla entre Judas Priest, Iron Maiden y Angel Dust; aunque tal vez solo sean cosas mías. En cualquier caso se trata de un sobresaliente como una catedral. Mención especial para el trabajo de Sascha y Andre Borawski a las guitarras.

Gone Too Far: La Canción empieza sin tapujos, con un ritmo bien marcado. Compositivamente es un tema recuerda algo al trabajo de Judas Priest en el Jugulator con Ripper, a pesar de tener un sonido menos pesado. El estribillo está cantado en un tono más agudo que el resto del tema y la estructura de la canción intercala algunas partes más rápidas con otras más lentas consiguiendo un efecto interesante. Se trata de una canción que seguramente tendría bastante éxito en directo. Hay que destacar el gran trabajo de Klemens Klarhorst al bajo. Buen tema.

Rebellion: Este es uno de los temas que más me gusta del disco. Es un tema corto, directo, con un buen estribillo y un desarrollo compositivo muy acertado. El comienzo del tema es bastante interesante y el riff resulta atrayente. El sonido general de la canción es algo más clásico que el de sus predecesoras. Es un poco más lenta y permite a Thomas cantar con más libertad de tiempos. A decir verdad es un tema con cierto aire a medio tiempo, sin serlo del todo. Estoy seguro de que en directo este tema funcionaría perfectamente. No dejéis de prestarle atención al solo, que a pesar de ser corto es imaginativo y fresco. Gran trabajo.

Peace & War: Un riff fuerte y con personalidad da entrada a un tema que se rebelará como uno de los mejores aciertos del disco. Tiene un estilo muy personal, con influencias tanto de sonidos clásicos como Judas Priest, Grim Reaper o los propios Heaven’s Gate y de sonidos más actuales como el que presentan Gun Barrel o Locomotive Breath. Es decir, el resultado es un tema con una base sonora clásica y un estilo fresco con riffs ligeramente pesados y una voz semi-rota que se abre en pequeños agudos en el momento justo. Compositiva e interpretativamente es toda una joya que además funcionaria bien en un show en vivo.

Easy Way Out: De nuevo un riff directo perfila una melodía en principio interesante. Creo que este tema representa bastante bien el sonido del disco. Thomas cuaja una de sus mejores interpretaciones del disco en este tema y el apartado compositivo supera lo correcto. Hay que dar la enhorabuena a la sección rítmica que hace notar su habilidad en esta canción. Si tuviera que elegir un single para el disco, escogería este Easy Way Out. Otro punto a destacar es el solo, más largo que los anteriores y uno de los mejores, sino el mejor, de todo el disco.

Obsession: Tras un buen comienzo arranca un tema que sigue la tónica del disco. No hay mucho que destacar en este tema, que se mantiene al nivel del disco tanto interpretativamente como en el apartado compositivo. Funcionaría bien en directo, pero no aporta casi nada nuevo al disco, a pesar de que llega a ser pegadizo. Lo mejor es el ultimo minuto, que empieza con un solo bastante majo.

Metal Head: Este es para mi el gran tema del disco. No se trata de una composición enrevesada ni larga que abarque miles de detalles. Es simplemente una composición inteligente que produce un tema de duración media (4:30) y un sonido atrayente y pegadizo, sin descuidar el más mínimo detalles de lo que se quería conseguir. Es lo que se dice un “tema redondo”. Menos pesado y rápido que la mayoría de sus predecesores, está cargado de ese feeling especial que solo Thomas es capaz de darle a una canción. En directo haría las delicias de cualquier fan y ofrece, además, unas posibilidades enormes para jugar y experimentar en directo con el público. Matrícula de honor.

Respectable: Este tema tiene un comienzo completamente distinto a sus compañeros de disco. El riff suena absolutamente diferente y el punteo inicial nos introducen en una atmósfera futurista y misteriosa. Es uno de los temas más “clásicos” del disco y esta pensado para funcionar en directo gracias a un estribillo fácil de recordar y que permite jugar con los tonos. Como no se trata de un tema rápido serviría para que el público se tomase un pequeño respiro mientras escuchan uno de los mejores solos del disco para mi gusto. Una buena canción.

The Fortune: Este es el tema más largo del disco, tiene un apartado instrumental y ambiental excelente, dónde se nota la mano de Sascha. En esta canción colabora Tobias Sammet, que canta en compañía de Thomas la letra de esta magnífica composición. Por turnos nos deleitan con sus voces y sin alardear de nada nos demuestran sus mejores virtudes. Tobias, para un servidor, no ha sido nunca un cantante tan bueno como se ha querido hacer creer, más bien me parecía del montón, pero dada su juventud tenía cierto futuro. Lo que sí estaba claro desde el principio era su pericia como compositor. Con los años Sammet a mejorado notablemente, pero a pesar de que ninguno de los dos se exhibe en este tema, para el buen observador (en este caso oyente) resulta bastante claro que Thomas todavía puede enseñarle algunos truquitos de la profesión. Se trata de una canción pensada para que el oyente se relaje y disfrute. Pues eso, disfrutarla, que lo merece.

Como broche solo me queda decir que espero que Redkey llegue a buen puerto y disfrutemos de ellos durante un buen puñado de años, porque este primer esfuerzo es uno de los mejores debuts que he escuchado en mucho tiempo.

Redkey:

Thomas Rettke – Voces
Sascha Paeth – Guitarra
Andrè Borawski – Guitarra
Klemens Klarhorst – Bajo
Daniel Eichholz – Batería

01. Intro
02. Rage of Fire
03. Be My Guide
04. Gone Too Far
05. Rebellion
06. Peace & War
07. Easy Way Out
08. Obsession
09. Metal Head
10. Respectable
11. The Fortune

Puntuación: 8.5

Autor: David Rodrigo (Coon)

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