REVAMP – WILDCARD

Crítica

Tres años ha tardado en llegar la segunda entrega de REVAMP. El grupo iniciado por Floor Jansen tras la ruptura de AFTER FOREVER nos presentó su debut en 2010 con un estilo relativamente continuista al de su antigua banda (conservando incluso los temas “en tres partes” característicos del grupo). La realidad es que el disco tuvo una gran acogida y la cantante inició un extenso tour promocional…que tuvo que dejar a medias debido a unos problemas de salud (Síndrome de Fatiga Laboral, una enfermedad nerviosa producida por una excesiva carga de estrés) que la tuvieron hasta hace bien poquito con el freno echado, reduciendo su actividad al mínimo. Cuando se recuperó el trabajo de REVAMP se reanudó y el grupo se encontraba trabajando en su segundo disco cuando la holandesa se unió a NIGHTWISH para sustituir a Annette Olzon hasta la finalización de la gira. Pero eso no detuvo a la vocalista que, con la ayuda de Mark Jansen y Joost Van Der Broek (que ha repetido labores compositivas y de producción), consiguió finalmente culminar el segundo disco de REVAMP, que llega hasta nosotros con el título “Wild Card”.

Un nombre muy apropiado para el trabajo que nos ocupa, ya que el grupo, si bien mantiene el sonido característico del primer trabajo, nos ofrece en este nuevo álbum un repertorio de ideas, registros y elementos que hasta ahora no les habían acompañado, demostrando no tener ningún miedo a experimentar y permitiéndonos disfrutar de algunos detalles verdaderamente sorprendentes. Con esta premisa, es lógico que el grupo considerara este lanzamiento una carta arriesgada: una jugada con la que puedes ganar mucho o perderlo todo. Por suerte, parece ser que la carta ha resultado ser un As en la manga.

El disco arranca con “The Anatomy Of A Nervous Breakdown: Out The Sideline” y “The Anatomy Of A Nervous Breakdown: The Limbic System”, las dos primeras partes de la trilogía de temas que son “franquicia” de la formación. Y desde el primer momento nos damos cuenta de que el grupo ha ganado potencia y mucha agresividad en su música, dándole una vuelta de tuerca más oscura, potente y, digámoslo de forma coloquial, con más mala leche, a ese power metal sinfónico tan suyo. No cabe duda de que estos temas (y en general el disco) están notablemente influidos por la experiencia de Floor con su enfermedad y la potencia del disco es un reflejo de las ganas que tenía la vocalista de poder volver a dar el cien por cien de si. Y de pronto llega algo chocante a nuestros oídos: entre el canto por momentos lírico, por momento totalmente “metalero” de Floor escuchamos pasajes de guturales ¿acaso hay alguien colaborando en este tema? La sorprendente respuesta es “no”. Tanto tenía Floor guardado dentro de si que en este trabajo no le ha bastado con darnos una lección de cómo se debe cantar y de cómo usar todos los registros melódicos que tan bien domina, sino que además ¡le vamos a escuchar hacer guturales! Y los hace con una técnica perfecta y con una violencia inesperada.

Las guitarras, a cargo de Jord Otto y Arjan Rijnen son, junto a la voz de Floor, lo más destacado en este arranque del disco, regalándonos melodías inolvidables y complejas, potentes riffs ante los que es imposible no headbangear y una variedad de registros a la altura de los mejores. Sin duda forman una buena pareja de hachas: uno de esos dúos que por separado son simplemente buenos intérpretes pero juntos se convierten en una auténtica máquina de hacer música.  “Wild Card” (con Johan Van Stratum al bajo) y “Precibus” continúan el disco de forma magistral, ofreciéndonos todavía más novedades en el sonido de la banda, como la atmósfera pseudos industrial que envuelve a “Wild Card”, con un gran trabajo de synth y guitarra; y el aire tan actual de “Precibus”, que nos deja disfrutar del lado más operístico y sinfónico de la banda desde una perspectiva menos convencional.

Nothing” se ha convertido con las escuchas en uno de mis cortes favoritos de este plástico, con una melodía realmente encantadora e inolvidable. El tema tiene cierto aire cinemático y una influencia comprensible y notable del sonido más reciente de NIGHTWISH, resultando en uno de los cortes menos transgresores de este trabajo, pero con un encanto muy particular y único (su estribillo me recuerda a ese sentimiento tan particular de musicales como “The Scarlet Pimpernel” de Frank Wildhorn).

Sin embargo creo que habrá pocas dudas a la hora de señalar a “The Anatomy Of A Breakdown: Neurophenia” como la gran triunfadora del disco. La tercera parte la particular trilogía de temas que nos presenta REVAMP en este disco es una composición asombrosa, llena de detalles, con un profundo espíritu progresivo, con algunas de las mejores interpretaciones de Floor en toda su carrera y, por si fuera poco, con la participación del gran Devin Townsend, que presta su voz para acompañar a la bella vocalista holandesa en un dúo muy particular. Las guitarras vuelven a brillar con luz propia, pero aquí nadie se queda atrás y Ruben Wijga al teclado y Matthias Landes a la batería ofrecen verdaderas maravillas interpretativas en esta canción.

Distorted Lullaby” llega como un punto de calma y luz al caos y la falta de convencionalidad del tema anterior, mostrándose como un corte en el que los arreglos orquestales (obra de Joost Van Der Broek) y el trabajo del teclado resultan cruciales, relegando al resto de instrumentos a un plano más secundario (a pesar de los “arranques”) y dándole a la voz de Floor un protagonismo casi absoluto.

Un potente riff nos da la bienvenida a “Amendatory”, un corte lleno de cambios de tempo y de detalles, con cierto toque casi prog que hace que se trate de un corte que necesite de varias escuchas para entenderlo completamente, pero que desde el primer momento se destapa como un arma arrojadiza y letal para cualquier futuro directo de la banda. Continuamos avanzando por el disco a través de temas como “I Can Become” (uno de los temas donde más y más agresivamente escuchamos los guturales de Floor) o la potente “Misery’s No Crime” (con la colaboración de Mark Jansen a los guturales), llevándonos hacia el fantástico cierre que supone “Wolf And Dog”, un tema muy variado y lleno de energía que pone el broche de oro a este gran disco.

Aquellos que se hagan con la edición especial de este trabajo podrán disfrutar del bonus “Sins”, mientras quienes adquieran el disco en su versión para iTunes se encontrarán con “Infringe” como regalo. Dos sorpresas adicionales de este disco que mantienen el excelentísimo nivel mostrado a lo largo de todo el trabajo.

Escuchar a Floor recorrer todo su rango y registro vocal, llegando a ofrecernos guturales, escuchar a la fantástica dupla de guitarras, descubrir las melodías que se esconden tras los títulos de las canciones o la aportación de Marcela Bovio (STREAM OF PASSION) y Daniel de Jongh (TEXTURES) a los coros son motivos más que suficientes para que este disco le resulte interesante a cualquier persona que sea, al menos, ligeramente fan del estilo. Imprescindible.

TRACKLIST:

01. ‘The Anatomy Of A Nervous Breakdown’: On The Sideline
02. ‘The Anatomy Of A Nervous Breakdown’: The Limbic System
03. Wild Card
04. Precibus
05. Nothing
06. ‘The Anatomy Of A Nervous Breakdown’: Neurasthenia
07. Distorted Lullabies
08. Amendatory
09. I Can Become
10. Misery’s No Crime
11. Wolf and Dog
12. Sins (Limited EditionBonus)
13. Infringe (iTunes Bonus)

REVAMP son:

Floor Jansen – Voz
Arjan Rijnen – Guitarras
Jord Otto – Guitarras
Henk Vonk – Bajo
Ruben Wijga – Teclados
Matthias Landes – Batería

Puntuación: 9/10

Discográfica: Nuclear Blast

Autor: David Rodrigo (Coon)

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