SANCTUARY – THE YEAR THE SUN DIED

Crítica

Tras unos veinte años, los norteamericanos SANCTUARY vuelven a acordarse de sus fans y se deciden por fin a lanzar un nuevo álbum, “The year the sun died”, el tercero de su discografía. En este disco, la banda de Power Metal (con ciertos elementos progresivos), aunque toma elementos de sus discos anteriores, se mueve por una senda más densa y oscura. Se mantienen la agresividad y la velocidad, aunque lo que predominan son los sonidos oscuros, lo que puede decepcionar a los fans que esperaban la vuelta a su sonido clásico.Sanctuary 2014 [Photo by Patrick Häberli]

El disco arranca con “Arise and purify”, un tema denso pero muy contundente, que en sus primeros compases puede remitirnos hasta cierto punto al Doom Metal. Es una canción potente y muy conseguida, con un ritmo cañero, un trabajo muy logrado con las guitarras y una melodía muy compleja de la voz.
Continuamos con “Let the serpent follow me”, una canción que arranca con un sonido de la guitarra muy reconocible, que da paso a un punteo muy conseguido. Es un tema más rápido que el anterior, y tiene muchos matices tanto en el ritmo como en el sonido de las guitarras.
El siguiente tema es “Exitium (anthem of the living)”, que empieza con unas voces sintetizadas que dan paso a un ritmo denso y oscuro, pero muy contundente. Es una canción con la que el grupo se recrea en el desarrollo de una atmósfera opresiva, pero en la que, además, incluyen algunos cambios de ritmo que hacen que el tema gane cierta velocidad.
Question existence falling” empieza con potencia, con un riff muy fácil de reconocer, y un ritmo contundente. Se trata de un tema en el que toda la contundencia nos guía hasta un estribillo oscuro y casi hímnico que contrasta con el resto de la canción.
Con mucha tranquilidad empieza “I am low”, una canción lenta pero en la que podemos notar claramente la versatilidad del grupo, pero también su capacidad para introducir cambios de ritmo, porque llegado el momento, el tema gana potencia y se acelera durante un breve tiempo, para volver después al ritmo lento.
Frozen” es una canción que arranca con mucha agresividad, siendo el tema que más puede gustar a los que busquen sonidos más cañeros. Es el tema más potente del disco, con un ritmo demoledor, y también tiene un sonido muy pegadizo y unos cambios de ritmo muy conseguidos. El trabajo de los guitarristas es de lo mejor del disco.
Con unos rasgueos de la guitarra acústica empieza “One final day (sworn to relieve)”, que se desarrolla en sus primeros momentos con tranquilidad. Sin embargo, muy pronto la canción gana potencia, aunque manteniendo la densidad y dejando, que esta vez, los punteos que suenan sean los de la guitarra acústica.
The world is wired” empieza con un sonido denso, que desemboca en un tema muy agresivo, con un sonido muy potente de la batería. No obstante, es una canción fácil de escuchar y muy pegadiza, de las que se quedan en la cabeza desde el primer momento.
Oscuridad y densidad es lo que escuchamos en el arranque de “The dying age”, un medio tiempo que se desarrolla con esa misma densidad durante casi toda su duración. Sin embargo, aunque está técnicamente muy conseguida, esta es una canción aburrida, porque el ritmo es tan denso que resulta pesada y repetitiva en algunos momentos.
Ad vitam aeternam” es un brevísimo instrumental en el que las guitarras son los únicos instrumentos que suenan. Sirve para crear una atmósfera densa y oscura para funcionar como intro para el tema que da título al disco, que es también el que lo cierra. La canción empieza con densidad y oscuridad, continuando el sonido del corte anterior, para dar paso a una canción que, pese a su densidad, tiene mucha contundencia, siendo un resumen perfecto de lo que es este disco.
Así, SANCTUARY han creado un disco muy conseguido, lleno de matices y con canciones muy logradas. Sin embargo, quien busque en “The year the sun died” una continuación directa del sonido de la banda se sentirá decepcionado.
No obstante, vale la pena escucharlo.

Track list:

1- Arise and purify.
2- Let the serpent follow me.
3- Exitium (anthem of the living).
4- Question existence falling.
5- I am low.
6- Frozen.
7- One final day (sworn to relieve).
8- The world is wired.
9- The dying age.
10- Ad vitam aeternam.
11- The year the sun died.

SANCTUARY son:

Warrel Dane: Voz.
Lenny Rutledge: Guitarras.
Brad Hull: Guitarras.
Jim Sheppard: Bajo.
Dave Budbill: Batería.

Discográfica: Century Media.
Puntuación: 8/10.
Autor: Pablo Folgueira.

<< volver a discos