SCALE THE SUMMIT – THE MIGRATION

Crítica

SCALE THE SUMMIT vuelven a la carga con su cuarto disco, cuarenta y cinco nuevos minutos de aventura instrumental en la que la banda de Houston sigue presentando sus credenciales progresivas, con influencias que beben de grupos como CYNIC o DREAM THEATER, con los que compartieron una gira. Si hablamos en términos absolutos, el progresivo que practican los americanos no está ni de lejos encuadrado en la vertiente más arriesgada del género, pero la decisión de no contar con un vocalista le da una nueva perspectiva a la música y pone los focos sobre el resto de la banda de una forma mucho más directa.

Quizás por esto las guitarras (ambas de siete cuerdas) de Chris Letchford y Travis Levrier se muestran tan absolutamente omnipresentes en este trabajo, llevando la batuta de unas melodías concienzudamente construidas para transmitir al oyente el mensaje oculto tras la música de la banda sin necesidad de utilizar palabras. Unas melodías que adornan un camino de estructuras complejas y llenas de espacio para que la batería de Pat Skeffington se luzca. Sin embargo y a pesar de las grandes interpretaciones de los tres mencionados, es el bajo de seis cuerdas de Mark Michell el que para mi se lleva la palma en este trabajo, ofreciendo cuerpo, contundencia y un sinfin de detalles a los temas del grupo.

Este trabajo, que lleva por título “The Migration”, nos presenta una aventura musical ideal para acompañarnos a lo largo de una maratón o como banda sonora para una escalada o una tarde en la naturaleza, sin perder en ningún momento una profundidad y una visualidad que nos hace plantearnos preguntas acerca de si es posible convertir un color en música o qué forma tiene este o aquel solo.

Supongo que uno de los mayores méritos del grupo es conseguir que todos los instrumentistas aporten el máximo de sus capacidades y nos dejen un reflejo de su técnica y de lo que son capaces de transmitir sin que nadie acapare protagonismo o eclipse a sus compañeros. Aquí no hay sitio para un clon de Malmsteen o para un frontman que acapare todos los focos; aquí todos deben funcionar en un engranaje perfecto en el que cada pieza es igual de importante, valiosa y mágica. Con temas como “Evergreen”, “Atlas Novus”, la inicial “Odyssey” u “Oracle” el grupo deja esto muy claro.

El buen trabajo compositivo y las excelentes interpretaciones cuajan a la perfección para ofrecernos pequeñas joyas como “The Dark Horse” (posiblemente mi favorita), “Willow” o el fantástico cierre que es “The Traveler”.

El grupo tiene muchas virtudes y han sido capaces de construir un disco lleno de detalles, muy técnico y que no pierde en ningún momento el aspecto “sentimental” de la música, consiguiendo que esta realmente llegue al oyente. Solo puedo echar en falta un espíritu más aventurero par un grupo que, más allá de ser instrumental, no termina de distanciarse lo suficiente de otras bandas de la escena. No obstante, no creo que ningún fan del progresivo se sintiera desilusionado con este trabajo.

 

TRACKLIST:

01.- Odyssey
02.- Atlas Novus
03.- The Olive Tree
04.- Narrow Salient
05.- Oracle
06.- Evergreen
07.- The Dark Horse
08.- Willow
09.- Sabrosa
10.- The Traveler

 

SCALE THE SUMMIT son:

Chris Letchford – Guitarra
Travis Levrier – Guitarra
Mark Michell – Bajo
Pat Skeffington – Batería

 

Autor: David Rodrigo (Coon)
Discográfica: Prosthetic Records
Puntuación: 8,7/10

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