Shining Black – Shining Black

Crítica

Las reuniones de estrellas del rock siempre han estado presentes con más o menos intensidad en nuestro mundo. Tal vez eclosionaron en los 80, cuando Carl Palmer, John Wetton y Geoff Downes se unieron nada menos que a Steve Howe de YES para formar ASIA; afectaron incluso al impertérrito Steve Hackett, que con Phil Spalding y el mismo Howe formaran GTR en los 90… y hay múltiples ejemplos más. Para entendernos, a estas reuniones siempre las hemos llamado “supergrupos”. No importa cuándo leas esto, en todos ellos hoy está Mike Portnoy, jajajajaja…

Pues aquí tenemos, por un lado, nada menos que al gran Mark Boals, que firmara “Trilogy” con Yngwie Malmsteen treinta y cuatro años ha, y que tan buen par de discos nos dejara con ROYAL HUNT, entre muchos otros “proyectos”, que se dice. Y por el otro, a Carlo Andrea Magnani, que, siendo su verdadero nombre, dice poco; es más conocido como Olaf Thorsen, guitarra de las bandas italianas de power LABYRINTH y VISION DIVINE.

Precisamente, cuando, hace años, el cantante Roberto Tiranti abandonó LABYRINTH, la banda se planteó trabajar con Boals, hubo contactos, pero la colaboración no salió adelante y ha habido que esperar a que Frontiers Music la sugiriera para que la cosa fuera adelante y tengamos ahora entre las manos el fruto de esa sugerencia, naturalmente aceptada por los dos artistas.

El resultado, como no puede ser menos, es un disco que fluctúa entre el hard rock melódico y el power metal, con esquemas muy definidos y que a mí me suena a “esto ya lo he escuchado mil veces antes”. Sin embargo, no me parece un mal disco en absoluto: siempre muy ortodoxo, sin salirse ni un ápice de los cánones del género, creo que se puede disfrutar su escucha.

La voz de un Boals de 61 años parece bastante en forma, lejos de su disco con el sueco gruñón, pero en muy buen estado todavía. Por su parte, Thorsen factura sugestivos solos en su línea, sin ser un tremendo virtuoso, pero de forma eficiente. Las melodías son interesantes, aunque, como digo, demasiado canónicas y con un punto tradicional de más. No esperéis que el disco aporte novedad alguna.

El entendimiento entre los artistas es fundamental, y Thorsen ha declarado que “el gusto de Boals con la melodía encaja perfectamente con mi música, y cuando escucho el disco tengo la sensación de que llevásemos toda la vida tocando juntos. Es el disco más melódico que yo haya escrito nunca y estoy ya deseando hacer más música con él y SHINING BLACK”.

Por su parte, Boals nos dice que “este disco es el que ha salido de forma más natural de todos los que he hecho. Ha habido química desde el principio y no veo la hora de hacer algo de nuevo juntos”. Como vemos, la compenetración ha sido bárbara… aunque estas son cosas que se dicen siempre.

El disco nos ofrece temas, como el que lo abre, con preponderancia de los teclados y melodías interesantes, pero con unas estructuras que ya conocemos de hace tiempo.  Otro tanto se puede decir de “The Boogeyman”: power-hard de manual para die-hard fans del género. Todo “hard”.

Destaco la velocidad de “My Life”, más en línea con VISION DIVINE, el respiro de “A Sad Song”, la balada del disco, el carácter hard rockero clásico de “Where Are Your Gods” o los guiños al AOR que contiene “The Day We Said Goodbye”.

Por lo demás, es cierto que cansa un poco que el esquema de casi todos los temas sea el mismo: estrofa en menor, bridge y estribillo, las más de las veces en modo mayor. Insisto en que es un disco bien hecho, bien tocado, con una producción notable, pero solo para fanáticos del género o de los artistas de que se trata.

 

 

Lista de temas:

1  The House Of The Fallen Souls
2  The Boogeyman
3  My Life
4  A Sad Song
5  Shining Black
6  Just Another Day
7  Where Are Your Gods
8  The Carousel
9  The Day We Said Goodbye
10 We Fall

SHINING BLACK son:

Mark Boals – voz

Olaf Thorsen – guitarras

Oleg Smirnoff – teclas

Nik Mazzucconi – bajo

Matt Peruzzi – batería

 

Discográfica: Frontiers Music S.R.L.

Puntuación: 6,5 / 10.

Autor: Manuel Martínez Ferrándiz.