Swim To Drown – Fortress

Crítica

No estamos en los 90, y los abanderados del nu metal no encabezan la escena, pero bandas como los zaragozanos Swim To Drown recorren la senda marcada años atrás por los Korn, Slipknot, Linkin Park y compañía. Sin tratarse de una banda de nu metal al uso, en su nueva entrega que lleva por título ‘Fortress’, los maños ponen de manifiesto su habilidad para conjugar influencias industriales, deathcore o incluso funkys.

El álbum, que vio la luz el pasado 7 de marzo, es toda una apuesta por parte del sexteto dado lo heterogéneo de la mezcla, que, sin embargo consigue asentarse de forma sólida en los pilares sonoros propios de esta apuesta musical. Algo que queda de manifiesto en ‘Ronin’, segundo corte del disco, partiendo de un grave y ‘cabezón’ riff que sirve tanto como punto de partida para la canción como de contrapunto a una rápida estrofa. La voz de Tony se mueve entre registros guturales, fraseos, y partes melódicas que recuerdan a un primigenio Matthew Tuck al frente de Bullet For My Valentine.

Es en ‘Nightingale Floor’ donde la banda apuesta por darle una vuelta de tuerca más a lo amplio de su propuesta: pequeñas secciones de corte puramente funky que recuerdan a RATM se alternan con los melódicos estribillos y arreglos de corte electrónico para acabar aterrizando sobre bases electrónicas (de corte ‘trap’ ¿quizá?). Los aragoneses confieren un ritmo frenético a la mezcla gracias a la mezcla de registros y estilos. ‘Eclipse’ incorpora los elementos previamente citados añadiendo un pequeño interludio de orquesta. La grave afinación de las guitarras de JuanK y Álvaro apoyadas sobre la batería Niko se fusionan con las aportaciones del DJ del grupo: “Xus a los platos”.

Puede que ciertos “puristas” puedan verse abrumados por tanta mezcla y las pocas ganas que la banda muestra de encasillarse o abusar de un estilo concreto. Pero si algo queda de manifiesto durante la escucha, es que hablamos de una banda valiente que no teme asumir riesgos. Prueba de ello es la mezcla de estilos (metal y hip hop) e idiomas (inglés y castellano) en ‘Heroes’. Coincidiendo con la época dorada del nu metal, surgió en la capital aragonesa el famoso grupo hip hop ‘Doble V’, que rápidamente se ubicó como referente de la escena a nivel nacional y que claramente podría haber influenciado a los Swim To Drown aportando nuevos enfoques y puntos de vista a la hora de componer. Puede que, de hecho, estemos hablando de una confluencia entre dos estilos que, como resultado, nos entregan este trabajo final.

Party Crusher’ es probablemente la canción más disfrutable para los amantes de esta propuesta ya que conjuga con acierto los puntos fuertes de la banda. En los tres minutos que dura la canción, podemos encontrar una amalgama de estilos y una potencia que se confieren automáticamente como dos de las principales y más importantes credenciales del sexteto.

Swim to Drown es una banda valiente, con un enfoque abierto a la fusión y la mezcla. Atributos que son muy venerados en nuestro tiempo, pero que no necesariamente deben ser sinónimo de éxito en lo referente al apartado creativo. Afortunadamente para los amantes del género, nos encontramos ante un grupo que ha sido capaz de sintetizar con acierto distintas influencias y perspectivas para no acabar navegando en un espectro musical infinito y poco definido. Prueba de ello es su apuesta por un género que ha vivido tiempos mejores. Puede que esa reflexión nos sirva como punto final a este texto: el momento en el que una banda apuesta por aquello en lo cree más allá de convencionalismos, modas o dogmas musicales.

Tracklist:

1. The Truth Nobody Knows 03:26
2. Rōnin 04:03
3. Nightingale Floor 03:43
4. Eclipse 03:39
5. Dance Macabra 03:39
6. CL0TH3SL1N3 01:25
7. Headless 04:03
8. Heroes feat. ElDobleZero 03:43
9. Party Crusher 03:27
10. Broken Fishook 04:07

Formación:

Tony – Voz //
JuanK – Guitarra //
Alvaro – Guitarra //
Niko – Batería //
Xus – DJ //
Juan – Bajo //

Puntuación: 7,5/10

Discográfica: Independiente

Autor: Nacho Fernández

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