THE WINERY DOGS – THE WINERY DOGS

Crítica

Cada vez es más y más habitual encontrarnos con grupos que reúnen a grandes iconos, grandes intérpretes y grandes estrellas del rock y del metal. Grupos como CHICKENFOOT o BLACK COUNTRY COMMUNION son solo dos de los ejemplos más evidentes de eso. Y además dos bandas que nos han regalado grandes momentos, tanto en estudio como en directo de puro hard rock, de la mano de artistas como Joe Satriani, Glenn Hughes, Joe Bonamassa o Derek Sherinian. Y ahora nos encontramos con un nuevo combinado, que muchos habrían apostado por encuadrar en terrenos más progresivos que hard rockeros, pero que nos presenta su debut como uno de los mejores discos de Hard Rock del año y lo posiciona directamente a la altura de las bandas ya mencionadas. Me refiero a THE WINERY DOGS, el trío compuesto por Richie Kotzen, Billy Sheehan y Mike Portnoy.

Con la energía y la clase que ha caracterizado siempre a estos tres músicos, el debut de esta nueva aventura no podría ser sino una experiencia única y realmente valiosa. Con influencias palpables de grupos como LED ZEPPELIN, THE WHO, DIRE STRAITS o, como es lógico, MR BIG pero con una personalidad arrolladora, que solo puede salir de la experiencia y la calidad de los músicos que forman este magnífico trío, “The Winery Dogs” es un album realmente sorprendente, agradable e inesperado.

Las andanzas de Mike Portnoy desde su salida de DREAM THEATER nos han dejado cosas tan reseñables como su trabajo en FLYING COLORS, su proyecto con PSMS (Portnoy, Sheehan, Macalpine, Sherinian), su paso por AVENGED SEVENFOLD, ADRENALINE MOB y la que parece que será su nueva y, por el momento definitiva, casa, THE WINERY DOGS. Al talentoso batería le está costando encontrar su sitio, pero mientras nos deleite con trabajos de esta calidad, yo al menos me daré por satisfecho. En lo referente a Sheehan y Kotzen, su pasión por la música y sus colaboraciones en distintos proyectos nunca pasan desapercibidas, y esta ocasión no iba a ser menos.

Desde el arranque con “Elevate” (un corte muy ZEPPELLIN) o la pegadiza “Desire” (ambos temas fueron elegidos como los dos primeros singles del disco) podemos darnos cuenta de cual es el camino que el trío ha escogido para su música. Sin tapujos, sin añadidos ni adornos, la formación nos regala una experiencia de rock sin etiquetas: simplemente música, simplemente feeling. Temas como la interesante “We Are One” (con un toque THE WHO muy gratificante y un Portnoy tan acertado como siempre, poniendo su buen hacer al servicio del grupo) o el adictivo medio tiempo “I’m No Angel” (uno de mis temas favoritos del disco, en el que podemos disfrutar de un Kotzen estratosférico y de toda la experiencia y magia de Sheehan al bajo) nos demuestran lo que se puede conseguir cuando se juntan tres de los mejores músicos de la escena y simplemente se dejan llevar.

Porque de eso va este disco: de dejarse llevar, de hacer lo que uno siente sin preocuparse de lo que el público espera de ti. De ser un músico y, en resumen, un artista. El sentimiento y la magia que despiden temas como “The Other Side”, “You Saved Me”, “Not Hopeless” o “One More Time” solo se consiguen así, siendo fiel a uno mismo y sincero con tus propios deseos (algo que al parecer es mucho más difícil de lo que cabría esperar).

Consiguiendo un sonido propio en un estilo clásico, siguiendo la estela de otras superformaciones, THE WINERY DOGS no se olvidan de demostrarnos de cuando en cuando que son tres de los mejores intérpretes de su instrumento y nos encontramos con solos de guitarra realmente alucinantes por parte de Ritchie, con pasajes de bajo que solo podrían salir de los dedos del gran Sheehan y con un dominio tan abrumador de los parches que solo Mike Portnoy podría estar sentado detrás. Esto, sumado a lo anteriormente descrito, nos permite disfrutar de un disco divertidísimo en el que temas como “Damaged”, “Six Feet Deeper” o “Criminal” son un ejemplo de qué es y como se debe hacer Hard Rock: desde las entrañas.

Cierran el disco dos cortes bastante distintos entre sí: “The Dying”, con buen groove y a medio tiempo, cargada pasajes un tanto jazzys, llena de poderío instrumental y con algún momento más activo (quizás sea el tema con más espíritu progresivo del disco…y cuesta encontrárselo) y la balada “Regret”, que exuda sentimiento por los cuatro costados. Un final muy apropiado para este trabajo, con dos temas en los que el grupo pone su alma sobre la mesa, dejando claro que este es el disco que querían hacer, que este es el sonido que necesitaban plasmar y que eso es lo único que les importa. Extremadamente recomendable.

 

TRACKLIST

1.- Elevate
2.- Desire
3.- We Are One
4.- I’m No Angel
5.-
The Other Side
6.- You Saved me
7.- Not Hopeless
8.- One More Time
9.- Damaged
10.- Six Feet Deeper
11.- Criminal
12.- The Dying
13.- Regret

THE WINERY DOGS son:

Riche Kotzen – Guitarra, Voz
Billy Sheehan – Bajo, Voz
Mike Portnoy – Batería Voz

Puntuación: 9,8/10

Discográfica: Loud & Proud Records

Autor: David Rodrigo (Coon)

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