TRIOSPHERE – THE HEART OF THE MATTER

Crítica

Cuatro años han tenido que pasar para que los noruegos TRIOSPHERE se decidan a editar su tercer álbum, “The heart of the matter”, que viene a consolidar su propuesta de Metal melódico con voz femenina. Es, además, el último disco con su batería original, Ørjan Aare Jørgensen, que dejó la banda poco después de su publicación, para ser sustituido por Kenneth Tårneby.triosphere_logo_

En “The heart of the matter” encontramos doce temas muy bien construidos, ejecutados con un buen gusto enorme y con una técnica envidiable. Así, el grupo deja claro que sabe muy bien como crear grandes canciones, que encantarán a los fans del Heavy Metal de corte más melódico, aunque también incluyen ciertos toques progresivos que enriquecen su sonido.
El disco empieza con tranquilidad, la de los primeros compases de “My fortress”, que funcionan a modo de intro para una canción que rápidamente gana fuerza y agresividad, con un riff muy potente y un ritmo machacón y demoledor. Si nunca habéis escuchado a TRIOSPHERE puede que en un primer momento os sorprenda la voz de Ida, muy melódica pero también muy agresiva en algunos momentos. La canción se desarrolla como un tema rápido pero fácil de escuchar, con un cambio de ritmo en el estribillo, que hace que sea mucho más melódico.
Con un riff muy fácil de reconocer y también muy potente empieza “Steal away the light”, una canción machacona pero de estrofas muy melódicas y fáciles de escuchar. Su estribillo tiene más fuerza que el resto del tema, siendo una canción que resume a la perfección el estilo complejo de TRIOSPHERE.
Con una atmósfera envolvente, gracias a la aportación de Espen Godø, empieza “The sentinel”, una canción que muy pronto se acelera, para continuar como una canción muy fácil de escuchar hasta llegar a un estribillo muy original.
Con muchísima fuerza empieza “Breathless”, una canción con la que buscan precisamente dejarnos sin aliento. Sus primeras estrofas, con la voz de Ida sonando sobre el teclado de Espen dan paso a una aceleración progresiva del tema, hasta hacer que la canción vaya haciéndose cada vez más potente, con un estribillo muy fácil de reconocer. Se trata de un tema cargado de matices, con el que esta gente deja claro que tienen mucha versatilidad como músicos.
Con un riff entrecortado empieza “Departure”, una canción de estrofas tranquilas y melódicas que van ganando fuerza poco a poco. Su estribillo también es muy melódico, pero de mucha más velocidad. Es una canción llena de sentimiento en su ejecución, con toda la banda sabiendo muy bien como hacer que la aportación de cada uno encaje con la de los demás.
Con mucha fuerza y unos coros casi hímnicos empieza “The heart’s dominion”, una de las canciones más potentes y agresivas del disco. En ella, Ida canta con más caña que en las demás, con unos registros casi sorprendentes en algunos momentos. El ritmo es furioso y muy potente, y en él destaca el trabajo de las guitarras.
As I call” también empieza con mucha fuerza y con un punteo muy logrado y muy melódico, que se queda en la cabeza desde la primera escucha. Las estrofas se desarrollan con cierta densidad, creando una atmósfera casi misteriosa en algunos momentos, para después ganar potencia en el estribillo, que es muy rápido y fácil de escuchar.

Triosphere Band
Con muchísima tranquilidad empieza “Relentless”, una canción que, sin embargo, muy pronto se acelera, con un riff muy agresivo y un ritmo de mucha potencia. Es una de las canciones más netamente metaleras del disco, con un ritmo muy rápido y mucha agresividad, sobre todo en la voz. Sin embargo, también presenta momentos un poco más pausados y melódicos, hasta llegar a un estribillo fácil de escuchar y perfecto para los conciertos.
The sphere” empieza con fuerza y agresividad, con el grupo dando caña con un ritmo cercano al Thrash. Las estrofas ralentizan el ritmo, aunque mantienen la contundencia, contrastando con el tono melódico de la voz de Ida. El tema, en general, se desarrolla de forma muy fluida, con velocidad, llegando a un estribillo muy melódico, muy diferente a lo que podemos esperar al empezar la canción.
Con mucha fuerza empieza “Remedy”, un tema que casi parece la continuación natural del anterior por lo similar que es su ritmo al principio. Sin embargo, se introducen unos cambios de ritmo que ralentizan la canción en ciertos momentos, hasta llegar a un estribillo sencillo pero muy efectivo.
Con fuerza y agresividad empieza “Storyteller”, pero sin embargo, de nuevo, vuelven a lanzarse a sonidos más melódicos en las estrofas, pero que se alternan con momentos más rápidos. Es, así, una canción muy variada, en la que también escuchamos momentos de agresividad y un estribillo muy melódico.
Termina el disco con “Virgin Ground”, una canción muy tranquila que, desde mi punto de vista, estaría mejor hacia la mitad del álbum. Se trata de un tema que interpretan con mucho sentimiento, sirviéndose de una instrumentación muy sencilla sobre la que destaca el canto de Ida, que canta con una voz casi cristalina.
Como vemos, “The heart of the matter” es un disco muy variado, en el que TRIOSPHERE alternan los momentos melódicos con otros más agresivos, dejando clara su versatilidad y demostrando su buen gusto a la hora de componer.
No es el mejor disco del año, pero vale la pena escucharlo.

Track list:

1- My fortress.
2- Steal away the light.
3- The sentinel.
4- Breathless.
5- Departure.
6- The heart’s dominion.
7- As I call.
8- Relentless.
9- The sphere.
10- Remedy.
11- Storyteller.
12- Virgin Ground.

TRIOSPHERE son:

Durante la grabación del disco:
Ida Haukland: Voz y bajo.
Marius Silver Bergessen: Guitarra.
T. O. Byberg: Guitarra.
Ørjan Aare Jørgensen: Batería.

En la actualidad:
Ida Haukland: Voz y bajo.
Marius Silver Bergessen: Guitarra.
T. O. Byberg: Guitarra.
Kenneth Tårneby: Batería.

Discográfica: AFM Records.
Puntuación: 8/10.
Autor: Pablo Folgueira.

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