VIRGIN STEELE – VISIONS OF EDEN

Crítica

Virgin Steele han vuelto tras seis años de silencio discográfico. Esta podría ser una buena frase para empezar una crítica de cualquier grupo, pero en Virgin Steele resulta un poco más comlejo. ¿Qué es Virgin Steele? Un grupo neoyorquino de ¿heavy?, ¿épico?, ¿de power metal? Conservan un disco de 1994, llamado Life Among The Ruins, en el que podrían facilmente haber sido comparados con Guns And Roses o Motley Crüe, por lo que uno ya no sabe que se puede esperar de este grupo, sólo que sorprenda.

Pero una cosa es segura, a David Defeis siempre le ha gustado la garra de las guitarras y la caña, y fuese lo que fuese, un nuevo álbum de Virgin Steele supondría una fuerza característica, un desgarro profundo. Respecto a las letras, David Defeis también ha sido siempre muy místico, soñador, buscador de emociones poco habituales y buen transmisor. Hay quien considera a su trilogía “The Marriage Of Heaven And Hell” (incluído el álbum Invictus) una auténtica obra maestra de semejantes características, en las que me incluyo.

Visions Of Eden conserva como era de esperar la fuerza de un trabajo de Virgin Steele, pero en esta ocasión desde una vertiente más melancólica, más triste, pero igual de mística. Ese ha sido el objetivo del compositor de la obra, como afirma en varias entrevistas, y desde luego lo ha cumplido con creces.

Immortal I Stand: Con garra y doble bombo empieza este Visions Of Eden, a la vez que una voz desgañita irrumpe con sus gritos melancólicos. La canción es rápida y muy pesada, guitarra, bajo, teclado y batería se unen y se funden los unos con los otros en buena parte del tema, con unas melodías muy buenas, derrochando mucho sentimiento. En algunos pasajes pierde un poco su fuerza, manteniendo su ritmo, en los momentos en los que David Defeis explota mejor su voz. Muy bueno el solo de guitarra, buen infundidor de desesperación.

Adorned With The Rising Cobra: La segunda canción es un poco más lenta, con un riff algo típico que suena muy triste. Las líneas vocales le siguen el juego, y después se alterna con pasajes algo más tranquilitos, con una buena atmósfera, a la altura del puente, que también es muy bueno y desgarrador. El estribillo también es una gran delicia y tras el le sigue un cambio de ritmo y un solo muy ricos, da comienzo la parte instrumental que suele adornar muchas canciones de Virgin Steele, y que normalmente la suelen hacer muy bien, y las letras vuelven a surgir con el nuevo cambio de ritmo. En definitiva, es un tema muy rico, muy variado y de melodías muy buenas.

The Ineffable Name: Tras una pequeñísima introducción, este tema comienza más rápido que el anterior, con el doble bombo a toda mecha y un riff de tintes majestuosos. Tiene un estribillo muy dulce y glorioso, acorde con la voz del cantante, que esta reñido en importancia con el de la canción anterior. Es un tema que transmite nobleza de espíritu de una manera muy lograda. Poco después la canción se rompe dándonos una melodía muy buena elaborada por guitarras y unos sintetizadores muy majos. La contra de la canción es que la sección instrumental se vuelve aburrida por momentos.

Black Light On Black: Este tema mantiene la majestuosidad del tema anterior, pero es algo más agónico y melancólico. Musicalmente también es más lento que el anterior, comienza con una melodía bastante pegadiza y David demostrando en plena forma. Después coge fuerza y velocidad y se asemeja al anterior (algo que puede suponer un punto negativo). Sin embargo, este es un tema de altibajos, en los que las partes lentas se alternan con las rápidas, y la fuerza con la desesperación, me gusta bastante el contraste de matices. Buena labor a la guitarra y muy bonita la parte de la canción que empieza en el minuto 3.

Bonedust: Una canción muy pesada, con unos riffs bastante pegadizos que me recuerdan a (mátenme) unos Pantera descafeinaos. Obviamente, solo es el riff, después se transforma en un tema 100% Virgin Steele. Pronto se llega a una parte muy triste, que no esta mal, pero que ya se ha visto demasiado. Al final del tema se retorna a la parte rápida. Se hecha en falta un solo de guitarra más rápido.

Angel Of Death: Este es para muchos el punto fuerte del álbum, tiene la onda del disco, pero muy intensificada, diríase que es el mejor tema del disco, y el que desmerece a los demás. Es un medio tiempo que acumula mucha intensidad, con mucho desgarro. La interpretación es muy buena y el estribillo es glorioso. Aún así, le sobran minutos.

God Above God: Parece criminal meter una balada en este momento del disco, pero eso a Virgin Steele no les importa. La melodía con la que empieza es muy cálida, suponiendo un enorme contraste a todo lo anterior. Supone una deliciosa ruptura con todo, es una canción muy poco powermetalera y que flirtea más con el hard rock, sobretodo en el pequeño pero buen solo, recordándome por momentos a su gran Noble Savage, en la que se hacían cosas como estas y en concreto a “The Angel Of Light”.

The Hidden God: Continúan las canciones relajaditas, y esta tiene cierto tufillo a Angel Of Death, pero bastante más descafeinada. Buena labor vocal de David, pero poco más, a estas alturas del disco un tema como este ya cansa demasiado. Tema de nuevo tristón, con un algunos (pero pocos) pasajes interesantes.

Childslayer: Este tema recuerda más a la primera parte del disco, un tema con fuerza y tralla, con partes de batería a toda pastilla, con algunos cambios de intensidad y un magnífico puente y estribillo. Me recuerda un poco a aquel añejo tema llamado Noble Savage de 1986.

When Dusk Fell: Este tema también es muy cálido, esa guitarra acústica está muy lograda. Después coge un poco más de fuerza pero este tema se puede calificar como balada con todas las de la ley. Se juega de nuevo un poco con la esperanza y la desesperación. Buen solo de guitarra al final de la canción.

Visions Of Eden: Un piano introduce al último corte del disco, que luego se vuelve un tema con un ritmo muy marcado, no demasiado rápido y con una importante presencia del teclado. Es un tema de nuevo agónico, sobretodo a la altura del estribillo, que es bastante bueno (después se te queda en la cabeza el Visiioooons Of Eeeeden). Conforme se acerca el final se van condensando los sentimientos que desprende este disco.

En resumen, se trata de una buena condensación de la carrera de Virgin Steele, no suena a ninguna de sus épocas en concreto y sin embargo tiene un poco de todas ellas (excepto la primerísima de los dos primeros discos, de la cual poco vamos a oler). Nuevamente han conseguido transportarnos a su mundo épico aunque el excesivo minutaje nos hiciera volver puntualmente a nuestras vidas cotidianas. Supongo que todo el mundo culpará al grupo de la pobre producción de las guitarras, pero yo en particular me gustaría añadir otro defecto importante, y es la batería, con ritmos predecibles, constantes, con poca variación… demasiado doble bombo. Esperemos que tome nota para futuros trabajos.

Virgin Steele:

David DeFeis: Voz
Edward Pursino: Guitarra
Joshua Block: Bajo
Frank Gilchriest: Batería

01. Immortal I Stand (the Birth Of Adam)
02. Adorned With The Rising Cobra
03. The Inefable Name
04. Black Light On Black
05. Bonedust
06. Angel Of Death
07. God Above God
08. The Hidden God
09. Childslayer
10. When Dusk Fell
11. Visions Of Eden

Puntuación: 7

Autor: Sergio Godoy Olmos

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