W.A.S.P. – DOMINATOR

Crítica

Tercera vez que me enfrento a escribir una crítica de un disco de W.A.S.P., y de nuevo no me va a resultar nada fácil.
Esta vez he decidido tomarme mi tiempo, escuchar el disco una docena de veces dejando pasar varios días entre cada escucha, y de igual modo me he puesto a leer otras críticas y entrevistas a la banda (esto es, a Lawless) acerca del mismo antes de sentarme un ratillo y escribir.

Lo cierto es que me ha sorprendido muchísimo la heterogeneidad de las críticas, ya que he visto desde críticas feroces en las que se puntuaba con un tres sobre diez (como en Bravewords, que me temo que así han «recompensado» las cancelaciones del pasado tour en Canadá de la banda) hasta un diez sobre diez asegurando que es el mejor disco de la banda desde «The Headless Children» (una opinión que no comparto en absoluto).

También me he parado a leer varias entrevistas, y por lo que he podido leer he extraído algunas conclusiones:
– Que Lawless lleva un cabreo más que considerable con Bush (¿y quién no?).

– Que aburre leer siempre una y otra vez las mismas preguntas acerca de que la banda tiene 2 o 3 épocas bien diferenciadas y que supuestamente existen fans del «Crimson Idol» y fans del resto de discos.

– Que hay que ser rematadamente tonto, como algún que otro entrevistador de la (sic) página más visitada de heavy en castellano que afirma que «W.A.S.P. nunca ha sido una banda especialmente política» o hacer juicios de valor sobre si es mejor grabar en un estudio analógico que en uno digital.

Bueno, tras haber pegado un par de palos y quedarme tan ancho voy a ponerme a criticar el disco, que es lo que se supone que yo venía a hacer.

«Dominator» no es, ni de lejos, una obra maestra. De hecho, en las primeras escuchas me pareció bastante predecible y con una alarmante falta de pegada. Si bien es cierto, tras escucharlo varias veces mi opinión hacia él ha cambiado para mejor y creo que varios aspectos merece la pena destacar.

En primer lugar, la voz. Nunca se ha destacado la tarea vocal de Lawless, pero sin duda se trata de uno de los pilares fundamentales del sonido de W.A.S.P. y que, sorprendentemente, no hace más que mejorar con los años. Cierto es que Lawless trabaja en su propio estudio y puede grabar las veces que le de la gana cada toma, pero no por ello hay que menospreciar el exquisito trato que las melodías vocales y los coros reciben. Se trata de un gran cantante con un abanico de recursos y tonos nada ordinarios que no tiene miedo de sostener gritos, cantar en acústico, alternar tonos calmados con otros más agresivos, … Lleva mucho tiempo en esto, tanto en estudio como en los escenarios, y la experiencia se demuestra en estos detalles.

Por otro lado, a pesar de haber (cómo no) cambiado a dos de sus miembros desde el pasado disco, la banda suena muy compacta, como si llevaran años tocando juntos (si les habéis visto en directo últimamente me entenderéis). Doug Blair es un verdadero titán a la guitarra, cuya faceta de luthier e inventor ha venido de perlas a la banda, y Mike Dupke (batería de Eric Sardinas desde el 2002, ahí es nada) lo hace de lujo a las baquetas.

En cuanto al sonido, lo cierto es que recuerdo en cierta manera a «Unholy Terror» y «Dying for the World», alternando canciones rápidas («Long, Long way to Go», «The Burning Man») con algún medio tiempo más que interesante («Take me Up» y ambos cortes de «Heaven´s Hung in Black») así como la gamberra y rockera «Deal with the Devil» que cierra el disco.

Del mismo modo, y en eso W.A.S.P. nunca ha defraudado, las letras no tienen desperdicio alguno y merecen ser leídas con detenimiento. Para Lawless el libreto no es sólo un montón de hojas de colorines, sino que es su medio para hablarnos directamente y transmitirnos los sentimientos que le han hecho hacer el disco de uno u otro modo, comentando el proceso de creación, haciendo anotaciones sobre las letras y dejando palpable sus opiniones y pensamientos sobre diversos acontecimientos que han ocurrido en el mundo mientras en un momento dado (bueno, en el libreto de «Helldorado» no ocurre esto, pero el disco es tan malo que la calidad y contenido del libreto está en acorde con el audio).

¿Algún tirón de oreja? Por supuesto, como por ejemplo la duración del disco. Bastante nos jode que los directos de la banda no lleguen a las 2 horas ni por casualidad, como para que ahora resulte que los discos no duran ni la primera parte de un partido de fútbol. Un par de temas más hubiesen estado la mar de bien, aunque sean una baladita, una versión, una remezcla o lo que sea.

Merece la pena comprarlo. No va a ser ni de lejos el mejor lanzamiento del año, pero se ha ganado con creces añadirlo a nuestra colección.

W.A.S.P. – Dominator
1. Mercy
2. Long, Long Way to Go
3. Take Me Up
4. Burning Man
5. Heaven’s Hung in Black
6. Heaven’s Blessed
7. Teacher
8. Heaven’s Hung in Black (Reprise)
9. Deal with the Devil

W.A.S.P. son (ahora mismo):
Blackie Lawless – Voz, Guitarras y Teclados
Mike Duda – Bajo
Mike Dupke – Batería
Doug Blair – Guitarra
Darrel Roberts – Guitarra en «Deal with the Devil»

Puntuación: 8

Autor: Jorge Navas Alejo

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