Wig Wam-Never Say Die

Crítica

Quinto larga duración y, como dice el símil taurino, no hay quinto malo… del cuarteto de glam metal noruego Wig Wam, cuya música se basa en el estilo hard-rock melódico con destellos metálicos propio de las estrellas de los 80 de Sunset Strip y Hollywood, similar a bandas como Cinderella, Bon Jovi , Kiss, Poison, Twisted Sister o Europe. Asimismo, la temática de sus letras gira en torno al sexo, la angustia, las fiestas, las drogas y, por supuesto, el rock’n’roll.

El grupo se fundó en 2001 por experimentados profesionales (presentes en Dream Police, Artch, Sha-Boom, Ole Evenrud y Alien, o como músicos solistas), muy populares en su tierra natal que, incluso llegaron a representar en Eurovisión en su edición de 2005. Tras un par de discos discretos tuvieron un parón productivo de casi una década y vuelven a la carga con más caña roquera…

Nueve años han pasado desde su “Wall Street”, hasta el lanzamiento de este eléctrico y trepidante “Never Say Die”, que se puso a la venta el pasado 22 de enero en diversos formatos (CD, vinilo y digital), vía Frontiers  con un preludio y 11 temas frescos de duración muy homogénea para un total de 47 minutos de duración.

Arrancan su segunda cruzada metalera con el suspense de una intro épica de ambientes sintetizados y postapocalípticos que da paso, sin dilación, a la tralla del title-track de la obra, “Never Say Die”, de riff duro, coro facilón y pegadizo a lo Inmigrant Song, mucho protagonismo del cantante y líder Glam y una banda en pleno ejercicio de contundencia y compenetración, un solo a dos tiempos de Teeny con buenos licks subiendo octavas y recorriendo el mástil con gran velocidad de dedos, altos y claros alaridos del vocalista y un final a lo You Could Be Mine…Yeahh; en definitiva, tremendo tema que, no en vano, fue su primer clip de adelanto del trabajo.

Le sigue, con un arpegio engañoso y, en la misma tesitura poderosa, el 3er y último single, “Hypnotized”, agudo, pesado de destellos Sabbath y con un gran cambio de métrica para enganchar directo con el estribillo… otro temazo lleno de detalles a las 6 cuerdas, cambios a métricas más aceleradas, otro chorro de notas en el impactante solo del máquina Teeny y un interludio coral que nos da una leve pausa para seguir repartiendo cera.

El groove de guitarra ácida y siniestra abre “Shadows of Eternity”, de los temas más cortos del disco, de tensa y enérgica estrofa, que recuerda a Guns’n’Roses y un chorus también suave y mega-adherente, uso ocasional del flanger en guitarra, armonías que progresan una octava hasta el sprint final del con otro chillido final marca de la casa del front-man Glam.

“Echa el freno Madaleno” con el segundo single “Kilimanjaro” que recuerda mazo al ritmo tejano de Dead or Alive (Bon Jovi), o tal vez, a Nickleback o Gothard, no sé….. una casi balada sobre la imprudencia de la vida en la carretera y el mundo de las drogas. Su coro es poderoso aunque predecible y, pese a su indudable calidad, no me ha convencido con esos aires de cowboy popero, propios de los EEUU.

Tras este paréntesis más comercial volvemos a donde más duele, a los terrenos embarrados y movedizos de “Where Does It Hurts”, otro cañonazo directo al grano, potente, genuino de malas intenciones y con la misma fórmula inicial de contundencia, alto voltaje, textos declarativos a lo Poison (Alice Cooper), muy entretenida y de base rítmica impecable para dar cabida a unos punteos con algún que otro regustillo a George Lynch (Dokken).

Ya en la mitad del plástico, el piano nos devuelve al romanticismo de la power-ballad “My Kaleidoscope Ark”, tema mucho más suave y delicado, hiper-melódico, muy sentimental, popero a más no poder y que también lo podrían presentar al eurofestival este año, menos mal que los solos intensos y magistrales de Teeny te espabilan un poco, XD.

De vuelta a los riffs pesados, los textos agresivos y la pegada directa y sin respiro en “Dirty Little Secret”, canción más sórdida e ideal para esos chicos duros envueltos en cuero y tachas de metal, muy macarra y sucia, progresiva y amenazante, con guitarras gruesas y un estribillo muy bueno, bastante pegadizo, otro gran solo metalero y aporte de wah wah para dar profundidad y velocidad a to trapo, otro leve respiro con tensión argumentativa y I don´t wanna be….

A renglón seguido nos llega, sin concesiones, “Call of the Wild”, otro tema genial muy de onda Alice Cooper, un track de tenso inicio, salvaje, con guitarras aplastantes y mucho gancho en el coro.

Encaramos el final del lanzamiento con “Northbound”, un himno instrumental donde Teeny  se suelta y  emula el buen gusto por la música clásica que tiene, por ejemplo, el líder de Accept, Wolf Hoffman, con excelentes punteos melódicos sobre arpegios relajantes que van progresando hacia otros solos más rápidos e intensos, plenos de elegancia y virtuosismo.

A continuación arranca  con un punteillo americano “Hard Love”, tema corto de estilo pesado Purple, donde se enzarzan voz y guitarra en un diálogo continuo y el estribillo tiene apoyo coral, el solo es profundo, emotivo y rockero y bueno, la canción acaba ganando melodía en su desarrollo y termina de una forma tajante.

 

El trabajo se cierra con el corte más largo del disco, “Silver Lining”, un tema lento e introspectivo, más tranquilo, más digerible y comercial, que recuerda a Beatles, con nuevo aporte de piano, ambientes más happys (antídoto musical para estos tiempos que corren) y otro desparrame de notas magistrales a las seis cuerdas de Holter para rematar el corte y el trabajo de forma brillante.

 

Así pues, los reunidos Wig Wam están de vuelta en esta segunda etapa de su carrera con “Never Say Die”, su lanzamiento más completo hasta la fecha, un disco más hard-rock que glam, muy potente y entretenido, con temas flexibles que enganchan, frescos aunque de sonido clásico, algunas baladas conmovedoras como contrapunto y, en general, muy composiciones más maduras, brillantes, con muchos detalles interesantes, y con unas melodías que, realmente, entran a la primera escucha.

Este álbum de regreso fue grabado de forma casera en el estudio del guitarrista Trond Holter, un par de pistas de bajo en el estudio del bajista Flash y las voces y los coros para “Kilimanjaro” y “Dirty Little Secret” fueron registradas por Glam en Trondheim, en el estudio StarGate. La producción, a cargo del sello Frontiers, es impecable, sólida y rebosa potencia a tope por doquier.

Disco imprescindible para amantes del hard ochentero y nada… Espero unirme pronto al resto de WigWamaníacos para disfrutar en vivo del potencial de estos temas y otros clásicos tan pronto como la situación lo permita y estos viejos rockeros nórdicos se pongan en marcha y vuelvan de nuevo a la ruta!!!. Stay Metal!!

Wig Wam son:

Glam (Åge Sten Nilsen) — voz

Teeny (Trond Holter) — guitarra eléctrica

Flash (Bernt Jansen) — bajo

Sporty (Øystein Andersen) — batería

 

Listado de Canciones:

  1. The Second Crusade (Intro, Instrumental)
  2. Never Say Die
  3. Hypnotized
  4. Shadows Of Eternity
  5. Kilimanjaro
  6. Where Does It Hurt
  7. My Kaleidoscope Ark
  8. Dirty Little Secret
  9. Call Of The Wild
  10. Hacia el norte (Instrumental)
  11. Hard Love
  12. Silver Lining

 

 

Sello: Frontiers Music Srl

Puntuación: 8.5 /10

Autor: Francisco Rodriguez Belmonte

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