En estado puro, pero ¿hasta cuando?
Viernes 13 en la capital alavesa, y el “Dover Came to Me” llega a sus últimos coletazos. Un sentimiento de nostalgia invade la sala, en el sentido que DOVER vuelve a Vitoria con las guitarras, con los éxitos que les llevaron a lo más alto del panorama nacional de la música.
Aquel “Devil Came to Me” que arrasó a finales de los 90 y que aún sigue vigente 15 años después es el motivo de una gira que les está llevando por todas las salas del país para rememorar aquellos sonidos y aquel estilo musical del que parece que han renegado en cierta manera.
Independientemente de apreciaciones particulares, el tirón de DOVER sigue en boga, como bien pudimos comprobar. La media de edad de la sala era un poco alta, en relación a lo que vienen haciendo últimamente, algo alejado del rock potente que les encumbró en su momento y que ahora han querido recuperar un poco. Pero siguen teniendo su tirón, y está claro que en su caso tiempos pasados fueron mejor que los presentes, al menos en cuanto al estilo musical.
No se llegó a colgar el cartel de no hay billetes, pero si que hubo una muy buena entrada para ver al grupo de las hermanas Llanos, junto a su inseparable batería Jesús Antúnez y a Samuel Titos al bajo.
Con un leve retraso, un con una intro, aparecían tímidamente en el escenario gasteiztarra con Cristina irreconocible al frente, con Amparo que está igual que antaño, Jesús que se mantiene como pudimos comprobar y Samuel Titos, que recuerda a Kurt Cobain pero con el bajo.
El set list se basa en todo el disco que les llevó a lo más alto, “Devil Came to me”, pero tocado de manera alterna y sin el orden del plástico. Esto es, que empezaron con una de mis canciones favoritas, como es “Rain of the Times” a la que siguió “Pangea”. Mientras sonaban se podía apreciar que se encontraban cómodas y que el público iba a estar entregado durante los veinte temas que nos ofrecieron.
Y es que si en la primera canción ya empiezas a cantar, es significativo de que se tiene al público en el bolsillo, pese a que DOVER nunca ha sido un grupo que se haya caracterizado por hacer unos interludios de canciones amplio, sino más bien breves, pero que esta vez me sorprendía, puesto que conectaron muy bien con el público.
Además, siguen teniendo ese punto en directo con las guitarras y en temas como “La Monja mellada”o o “DJ”, se siguen metiendo al público en el bolsillo.
“Better Day”, otro himno, aunque sea de otro de sus trabajos también más conocidos, “Flashback”, o “Push” que es el que precede a uno de los momentos álgido de la noche, como es “Serenade”, sin duda uno de sus grandes éxitos, y sin duda una canción que apareció en el momento justo de la noche, con todos entregados ya, cantando el tema y volviendo a disfrutar de una música que personalmente era muy especial, y donde el factor nostálgico tenía un gran componente esta noche.

“The Hitter” es otro de esos temas que hicieron de “Devil Came to Me” un disco tan especial, y que fue seguida de otro temazo como “Far”.
Su actitud en las tablas sigue siendo envidiable, con la experiencia de los años que se le es nota, moviendo a la gente con ganas, cada uno en su sitio, y casi sin salirse del guión. Eso si, al bajista apenas se le veía la cara, y mencionar también el cariño que profesan a Vitoria, donde este año ya han estado dos veces con esta gira, y donde yo he visto a DOVER unas cuatro veces en concierto ya.
“Angelus” es un tema especial, también, ya que pertenece a su primer trabajo “Sister”, del que se quedaron sorprendidos que tanta gente lo tuviera, ya que dijeron que sólo sacaron 500 copias en su día, pero se les olvidó que hubo reediciones y que eso posibilitó que muchos lo consiguiéramos. Tema muy intimista, que gustó mucho y que marcó un punto de inflexión en el concierto.

“She will” también sonó muy actual, y después con “Judas” también se vibró hasta legar a “King George”, donde ya fluyó más el ritmo y rompieron la melancolía de los temas.
Con ella se llegó al parón obligado para tomar un poco de aire y enfilar los últimos temas, con un Antúnez que ya estaba sin camiseta y que bromeando al subir al escenario con Amparo, se pudo ver su trasero, y ya aprovechó para mostrar el torso trabajado.
“Cherry Lee”, nos puso a todos a botar de nuevo, enlazando con su tema emblema “Devil came to me”, por el que parece que no ha pasado el tiempo, ya que sigue igual de vigente que en su momento, y donde todos nos la sabíamos.
Curiso al acabarlo por que atendieron a una petición de público, en plan acústico en un momento que fue muy emocionante y que hizo que se alargara un poco más de lo convenido el concierto.
Para rematar la faena, su clásico “Loli Jackson” que hizo que culminara con un sobresaliente un concierto que quedará en la memoria de todos lo que fuimos, ya que se demostró que siguen en forma, y que pese a que se han pasado a otro estilo, por un momento quisimos ver que había un atisbo que volvieran por sus fueros, al menos de cara al futuro, pero creo que esta gira se queda ahí, ya que como bien dijo Cristina, ” No creo que volvamos a vernos”, a lo que yo lo interpreto, como que habrá que esperar quizás a la gira 25 aniversario para volver a ver a DOVER en lo que a muchos nos gustó en su momento.
En cualquier caso, esta gira ha venido a demostrar el por qué DOVER llegó donde llegó.
Aprovecho para saludar a Iosu de la Sala Kubik y a Roberto y amigos.
Texto y fotos: José E.Egurrola


