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El aniversario de Port Royal recuerda la aventura pirata que marcó a Running Wild

En 1988, la banda alemana Running Wild publicó Port Royal, su cuarto álbum de estudio y una obra que terminó ocupando un lugar destacado dentro de la historia del llamado “pirate metal”. El grupo, liderado por Rolf Kasparek, ya había comenzado a explorar la temática de los corsarios en Under Jolly Roger, pero en esta nueva entrega convirtió aquel interés en una auténtica seña de identidad.

El título del disco hace referencia a Port Royal, el célebre enclave asociado a la piratería del Caribe y también relacionado con la historia del conocido bucanero John Rackham, más famoso como Calico Jack. A partir de ahí, Running Wild construye un repertorio en el que abundan los relatos de piratas, batallas, aventuras y episodios históricos, aunque sin limitarse exclusivamente a ese universo.

Musicalmente, Port Royal se mueve principalmente entre el heavy metal tradicional y el speed metal, con algunos elementos que posteriormente serían vinculados al power metal. Las guitarras tienen un protagonismo evidente, acompañadas por una base rítmica contundente y un bajo especialmente perceptible en la mezcla. La producción conserva buena parte del carácter de los años ochenta: un sonido relativamente delgado en las guitarras y una dosis considerable de reverberación en la voz.

Precisamente la interpretación vocal de Kasparek puede generar opiniones divididas. Su estilo no busca la precisión ni la potencia de los grandes vocalistas del género, sino que apuesta por una personalidad propia, áspera y reconocible. En determinados momentos la afinación resulta irregular, algo que algunos oyentes pueden considerar una limitación, mientras que otros lo perciben como parte del carácter de Running Wild.

El álbum comienza con una breve introducción que conduce directamente a “Port Royal”, una de las piezas más representativas del conjunto. Su riff inicial y su estribillo sencillo convierten la canción en una de las más fáciles de recordar. “Raging Fire” e “Into the Arena” mantienen la energía, aunque con un impacto algo menor.

Uno de los momentos más particulares llega con “Uaschitschun”, una composición que abandona temporalmente la aventura pirata para abordar la destrucción de la naturaleza desde la perspectiva de un pueblo indígena. El propio título procede de una palabra lakota utilizada para referirse a los no nativos, especialmente a los blancos. La canción aporta una dimensión diferente al disco y destaca también por su pegadizo estribillo.

“Final Gates”, por su parte, ofrece un cambio de ritmo al tratarse de un instrumental. El bajo de Jens Becker adquiere aquí especial relevancia y sirve como punto de partida para una sucesión de riffs y solos de guitarra. Aunque su estructura puede parecer repetitiva, funciona como una pequeña pausa dentro del recorrido del álbum.

Después llega “Conquistadores”, otro de los cortes más memorables. La canción combina una introducción dominada por el bajo con guitarras rápidas y una sección vocal de gran energía. Su temática gira en torno a la conquista española y al papel de la Iglesia católica, ampliando nuevamente el abanico histórico del disco.

“Blown to Kingdom Come” recupera un enfoque más pesado y pausado, mientras que “Warchild” acelera considerablemente el pulso con una interpretación cercana al speed metal. “Mutiny” resulta más discreta, pero prepara el terreno para el cierre del álbum: “Calico Jack”.

Con más de ocho minutos, “Calico Jack” es la pieza más extensa de Port Royal. Su comienzo acústico crea una atmósfera especialmente apropiada para la historia que cuenta. La canción recorre distintos pasajes y concluye con una dramatización relacionada con el juicio y la condena de John Rackham. Puede resultar teatral y algo exagerada, pero encaja perfectamente con el espíritu aventurero que define al disco.

En conjunto, Port Royal no es un álbum perfecto ni pretende serlo. Su atractivo reside en la combinación de riffs directos, melodías fáciles de recordar, solos de guitarra y una temática que Running Wild convirtió en prácticamente exclusiva. Para algunos oyentes, la producción y la voz pueden resultar poco convincentes; para otros, precisamente esas características forman parte de su encanto.

Con el paso del tiempo, el disco se ha consolidado como una referencia para entender la evolución del metal de temática pirata. Su influencia y reconocimiento posterior quedaron reflejados cuando Loudwire lo incluyó en 2017 entre los mejores álbumes de power metal de todos los tiempos. Más allá de las etiquetas, Port Royal representa una etapa decisiva en la trayectoria de Running Wild y una aventura musical que todavía conserva el aroma de alta mar, pólvora, abordajes y viejas leyendas.

Listado de temas:

Intro 0:50
Port Royal 4:12
Raging Fire 3:28
Into the Arena 3:59
Uaschitschun 4:53
Final Gates 3:00
Conquistadores 4:50
Blown to Kingdom Come 3:19
Warchild 3:01
Mutiny 4:28
Calico Jack 8:15

 

Line Up:

Rolf Kasparek – Vocal, guitarra
Stefan Schwarzmann – Batería
Majk Moti – Guitarra
Jens Becker – Bajo

 

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