El pasado sábado 27 de noviembre, la pucelana sala Porta Caeli acogió la llegada de los dicharacheros El Reno Renardo, cosa que a más de uno debió de retumbar en la cabeza ya que para mi llegada, y bajo mi total sorpresa, las entradas casi habían volado completando el aforo, de hecho mis acompañantes tuvieron que verse raudos para conseguir las últimas entradas que les permitieron disfrutar del concierto, puesto que no habían podido coger anticipadas.
Fue una relativa grata sorpresa, comprobar la aceptación que tiene una banda con apenas 2 discos en su haber en aquel entonces, ya que no habían sacado su nueva obra a finales de noviembre… Pero me da muchísima pena, comprobar que bandas de mucha más calidad se coman los mocos en la misma sala.
Me gustó mucho comprobar el hecho de que aunque son unos músicos como la copa de un pino, son unas personas geniales y eso lo saben transmitir en el directo con todo su afecto y sus ganas de pasarlo bien por encima de todo.
Hubo un punto del concierto bastante interesante en el que se cambiaron todos los instrumentos que me dejó bastante estupefacto ya que pese a que musicalmente, los temas no presenten una gran dificultad, atreverse en otros campos ya merece ser muy remarcado.
A eso de las diez y veinte de la noche, comenzó a sonar la intro de “Renus Renardus”, tras lo que comentando que por culpa de una acuciante amnesia, debíamos ayudar al cantante con las letras mientras sonaban los primeros acordes de “Ancho Cipote”, entre el despiporre de todos los presentes que coreaban la letra con alegría entre risas.
Lo cierto es que los temas que fueron cayendo fueron todos una apuesta segura, recuerdo perfectamente como la sensación de buen rollo se respiraba en el ambiente en algunos de los cortes y eso se reflejaba en todo el apoyo que se brindaba a la banda.
Seguimos las risas con “No Quiero ir al Gym” y “Ni Una Parada” , tras lo que se marcaron uno de los mejores cortes del concierto; “Control+Alt+Suprimir” que hace las delicias de un publico sediento de pasarlo bien, entre las chocantes guitarras y los ritmos marcados de la composición.
Tema emblemático de la banda sería el homónimo “Reno Renardo”, en el que pudimos ver un medley en el que reconocimos melodías por ejemplo del “Inspector Gadget”, ”La Macarena”, el “Stayin´ Alive” e incluso el “Thunderstuck”.
Nada más acabar este gran acierto, nos explicaron el motivo de las curiosas vestimentas y es que al parecer aprovechan la moda de todos los sitios que visitan y acababan de visitar Egipto, por lo que os podéis hacer una idea de las vestimentas que presentan en las fotos con las que acompañamos estas líneas.
El espectáculo continuaría con el repetitivo “Hasta La Polla” y la “épica” “El Bardo Bastardo” en el que todo el mundo estuvo levantando los mecheros y los móviles para acompañar el tema.
Acto seguido, contarían la historia de Farruquito con “Espera Farru”, tras la que incluirían “El Bogavante” que fue para mí la mejor canción del concierto, sobre todo por el buen rollo que propuso en todos los presentes que no paramos de botar hasta los últimos compases de la canción.
Nada más acabar esta canción, se produjo la presentación de la banda con sus pequeños solos respectivos y diciendo que iba a venir la benemérita y se iba a cagar la perra comenzaron “Camino a Moria”, introduciéndonos en ese mundo de Hobbits de manera original.
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Un punto más que muestra como una banda puede perfectamente ganarse al público, fue cuando hicieron un pequeño concurso en el que daban un pequeño obsequio al que acertara las canciones que iban tocando progresivamente cada uno de los músicos. Y que concluyó con el batería, marcándose los primeros compases del “Painkiller” con dos barras de fuet a modo de baquetas (que lo haría mejor o peor, pero a original no le gano nadie)
Tras esto salieron del escenario a la espera de marcarse los dos bises, que serían el celebrado “Tu Hamster” y por supuesto su genial “Crecí en los 80” que supuso el perfecto cierre de concierto con un público íntegramente volcado en el pegadizo estribillo.
Así pues, debo decir que aunque se me hizo bastante corto, fue una actuación sumamente agradable por parte de la banda, que se lo curró en todo momento tal y como esperaba de ellos.
Autor: Javier Fraile
