El fotógrafo aragonés Javier Clos es el responsable de muchas de las icónicas fotos de HÉROES DEL SILENCIO, banda que vuelve a la actualidad tras la publicación del documental «Héroes, silencio y Rock and Roll» y el libro «Héroes de leyenda». Sobre su trabajo y algunos episodios vividos junto a los miembros de la mítica banda, conversa con Joss Metalcry en esta nueva entrevista.

Por lo que veo, no eres muy dado a conceder entrevistas a los medios de comunicación, pero ahora vuelves a ser actualidad por la portada del libro de Antonio Cardiel llamado «Héroes de leyenda». ¿Cómo te sientes siendo reconocido por la captura principal?
Es agradable que reconozcan tu trabajo, pero es solo una parte de lo que hago. Aunque no soy profesional, sigo haciendo fotos con la misma pasión. No me gusta prodigarme, pero a veces es bueno hablar, porque se oyen muchas historias, que no siempre suelen ser ciertas.
¿Sois lo suficientemente valorados los fotógrafos en el mundo musical?
Creo que no son tenidos en cuenta, pero tampoco puedo hablar mucho sobre el tema, porque no lo he vivido más que en mi ciudad; Zaragoza.
Si buscamos por internet cualquier foto del grupo, un alto porcentaje de ellas son disparadas por ti, incluidas las primeras fotos de unos imberbes primerizos HÉROES DEL SILENCIO. ¿Eres el fotógrafo oficial de la formación?
No había ningún fotógrafo oficial del grupo. No sé si conocías a «Cachi», pero él me los presentó y me pidió que les hiciera unas fotos para promoción y así comenzó nuestra relación. Solo hacía fotos por amistad, pero nunca he sido profesional. Mis pasiones son la fotografía y la música, por ese motivo hacía fotos de grupos musicales. Siempre me ha gustado hacer fotos de conciertos, por ese motivo los seguía , siempre que podía, porque siempre me he dedicado a la hostelería. Nunca pensé en la importancia de las fotos, porque las hacía para mí. No me planteaba en venderlas.

¿Qué parte de implicación tenías en las fotos que se publicaban tuyas?
Siempre hubo buen rollo entre nosotros. Yo seleccionaba las fotos que me gustaban y se las enseñaba para que decidiesen ellos. Confiaban en mi criterio, porque todo lo que les mostraba les gustaba. Además, los grupos prefieren que tú los guíes, porque se supone que eres bueno en lo tuyo.
Desde «En directo», aquel EP en vivo de la gira de «El Mar No Cesa», pasando por «Senderos de Traición», hasta acabar con el siguiente EP en directo «Senda’91» de esa gira, cuentan con fotos tuyas. ¿Ocurrió algo para que en los siguientes álbumes no contará contigo?
No ocurrió nada especial. Hablamos del siguiente disco, pero después de meditarlo unos días, decidí que mi ciclo había terminado. Seguimos siendo amigos y seguían viniendo a mi Bar como siempre habían hecho. Por cierto, mi Bar se llamaba «Z», como la instrumental de Juan Valdivia en el disco «El espíritu del vino».
¿Subió en aquellos tiempos tu demanda de trabajo?
Como ya te he dicho antes, nunca me lo tomé como profesión, pero la compañía EMI de Madrid me propuso colaborar con algún grupo más, a lo que les dije que no me interesaba.
Todos los seguidores de HÉROES DEL SILENCIO conocemos más o menos lo que significan los símbolos de cada miembro que diseñó Pedro Delgado para el EP en directo «Senda’91», pero también había cuatro fotos que le hiciste tú a cada miembro por separado en diferentes lugares. ¿Recuerdas qué querían transmitir?
Fue una idea conjunta, pero fui yo quien les transmitió las ideas particulares a cada uno. Ellos siempre han confiado en mí como un amigo, me dejaban hacer lo que quería.

¿Prefieres cámara analógica o mejor la digital?
Bueno, he trabajado con película durante 30 años y en 2005 decidí pasarme al mundo digital. El cambio me pareció muy bueno y todavía sigo aprendiendo. Me parece más cómodo lo digital, pero es un mundo diferente.
Fuiste testigo de excepción de los años dorados de la «Movida de Zaragoza», además del primer dueño de la Sala Z, que, si no me equivoco, se llama igual que la canción solista «Z» de Juan Valdivia aparecida en «El Espíritu del Vino». ¿Echas de menos aquella época o no todo tiempo pasado fue mejor?
Antes de la Sala Z, tuve un Café «Z». En él fue donde conocí a los Héroes del silencio y donde entablamos una amistad que sigue durando hasta ahora. En realidad, la canción «Z» la compuso Juan para mí, pero había otro tema dedicado al Café Z: «La Alacena», que se refiere a los buenos ratos que pasábamos en el almacén del bar, sin ser molestados por nadie. Para mí, fue una época maravillosa. La experiencia vivida con ellos fue extraordinaria. Es de lo mejor que he vivido hasta ahora.
¿Has pensado en hacer una exposición de toda tu carrera?
Además de las fotos de grupos musicales, me gusta el reportaje de viajes y es lo que hago siempre que puedo, pero nunca me he planteado hacer una exposición, aunque puede que algún día me lo replantee.
Ahora, con esto de las redes sociales e internet, estás colgando muchas imágenes descartadas de aquellas sesiones y hay algunas tremendamente curiosas, pues captan momentos desconocidos de estos cuatro músicos que parecían en algunas ocasiones demasiado arrogantes por sus poses. ¿Guardas todo el material o se ha perdido mucho en el camino?
Tengo todos los negativos guardados desde que empecé en la fotografía en el año 1975, así que todo lo tengo numerado y fechado.

HÉROES DEL SILENCIO siempre aparecían demasiado serios en las fotos y se ganaron por eso una fama de engreídos. ¿Eran tan antipáticos?
Creo que nunca se mostraron arrogantes conmigo. Las sesiones eran distendidas y sin límite horario, salvo para irnos de cena. Siempre hacían lo que les decía, así lo pasábamos muy bien.
¿Sigues manteniendo el contacto con ellos?
Nos vemos de vez en cuando para tomar algo y seguimos manteniendo una buena relación.
En agosto del 2009, en la edición española de la revista Rolling Stone, «Senderos de traición» quedó en segunda posición como mejor disco de rock español y esa portada es una de las más características de la música hecha en España, incluso llegando a crear escuela. ¿Cómo surgió esa instantánea?
Fue la segunda vez que quedamos para las fotos y había estado con Enrique viendo el lugar donde pensaba continuar con ellos haciendo fotos. Estuvimos toda la tarde tomando fotos hasta que se hizo de noche. Fue el último rollo antes de que se fuera el sol, donde surgió «La Serie» que nos gustó a todos. Yo les daba algún consejo sobre cómo ponerse, pero fue todo muy distendido, ya que teníamos muy buena relación de amistad. Fue una tarde entretenida y relajada. Después volvimos a Zaragoza y nos fuimos a cenar todos juntos. Ellos me pidieron que les hiciera las fotos para el disco, porque conmigo se sentían como en casa y yo aprovechaba los días que tenían libres, para hacerles fotos. Todas las sesiones fueron «Quedadas de Amigos».

¿Dónde se encuentra el paisaje de la portada?
Está hecha en el Castillo de Alfajarín, el 7 de septiembre de 1990, que es el pueblo donde nací, que pertenece a la provincia de Zaragoza.
¿Cómo viviste el Tour 2007?
Al principio, en Zaragoza, me resultó un poco extraño, porque no había contactado con ellos. Solamente había hablado con Juan sobre la posibilidad de reunión, pero conseguí una acreditación para hacer fotos, en un concierto de los dos que ofrecieron en La Romadera. Yo, por aquel entonces, tenía una cafetería en Zaragoza y eran las «Fiestas del Pilar», por eso no pude saborearlo bien. Fui a Sevilla a presentar un libro sobre los Héroes y me quedé al concierto de La Cartuja. Entonces estuve con ellos y pude disfrutar a fondo el evento.
Muchos de los seguidores más jóvenes, y no tan jóvenes, piden una segunda reunión de ellos y no vamos a perder la esperanza por si ocurre otro milagro parecido. ¿Crees que habrá otra reunión de HÉROES DEL SILENCIO?
Creo que es «casi Imposible» que se vuelvan a reunir, pero no soy la persona que deba decidirlo. Pasa el tiempo y cada uno ve las cosas de diferente manera.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y estoy agradecido por toda tu atención. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
He tenido la suerte de vivir un momento importante de la música en España y he podido comprobar que hay personas que no desean que otros triunfen, pero cuando uno vale, suele salir adelante. En mi ciudad, hay gente que no le gusta reconocer la calidad del grupo, pero yo creo que han marcado una época y que forman parte de la historia. Gracias a ellos, he podido vivir el mundo de los conciertos desde dentro y otras experiencias que me han hecho disfrutar.