
Desde que SOZIEDAD ALKOHOLIKA comenzó a dar sus primeros pasos, el batería Roberto Castresana marcó profundamente al grupo, con su estilo único tocando, y a día de hoy es un claro referente para muchos. Desafortunadamente, debido a una lesión, Roberto tuvo que tomar otro rumbo, alejado de su banda de toda la vida, que le llevó por los caminos de la docencia. Joss Metalcry habla con él en esta entrevista.
Desde que dejaste SOZIEDAD ALKOHOLIKA, a finales del 2012, para recuperarte de una lesión en el hombro, no te hemos visto más encima de un escenario. Tras someterte a diferentes tratamientos, viste que la recuperación iba a ser más larga de lo esperado, así que en agosto del 2014 tomaste la decisión de dejar definitivamente la banda. ¿Cómo te encuentras ahora?
Tras muchas pruebas, resultó que tengo parcialmente roto un tendón del hombro, el supraespinoso. Me encuentro bien, pero esto me ha supuesto no poder tocar la batería a un nivel muy alto, como estaba acostumbrado.
¿Cabe la posibilidad de que volvamos a verte formando otro grupo puntualmente?
Nunca se sabe. Puede que más adelante me anime pero, por de pronto, estoy centrado totalmente en mis clases y en la escritura de algún libro que, espero, sirvan de ayuda a otros bateristas.
Aprovechando que nos concedes está cita, me gustaría continuar la entrevista pidiéndote que nos hables sobre el proyecto que has emprendido como docente de batería, tu instrumento de toda la vida. Sabemos, los que te seguimos, que ya cuando estabas con S.A. dabas tus primeros pasos, intentando encontrar tiempo libre para dar clases, pero imagino que ahora la cosa se ha profesionalizado mucho más. ¿Me equivoco mucho en lo que estoy diciendo?
No te equivocas. Estoy muy centrado en esta faceta de docente e intento mejorar día a día. De hecho, recientemente, he comenzado a dar clases también online, ya que había gente que, por la distancia, le era imposible venir a clases y llevaban pidiéndomelo desde hace tiempo.
¿Da para vivir la música a este nivel?
En principio sí, pero todo depende de la cantidad de alumnos que haya. Por suerte, muchos están conmigo desde hace años, esto es buena señal. De todas formas, hay que estar visible en redes sociales y anunciarte de vez en cuando para que se vea que estás ahí. Puedes tener mucho trabajo en unas épocas y en otras estar más desahogado.
¿Cómo te desenvuelves en tu faceta docente?
Yo diría que cada vez mejor. No he parado de escribir y estudiar desde que dejé Soziedad Alkoholika y, aparte, se aprende mucho simplemente dando clases y viendo cómo evolucionan los alumnos y alumnas.
¿Ves a los músicos de hoy en día con ganas de aprender?
En general, los músicos de hoy en día tienen ganas de aprender y de mejorar, de hecho, hay muchas más opciones para ellos y están más preparados que en mis primeros tiempos. No todos mis alumnos son músicos, hay varios que simplemente tenían ese gusanillo de aprender a tocar la batería y acudieron a mí para ello. Es su hobby, pero eso no quiere decir que no quieran aprender a tocarla en condiciones.
Hace relativamente poco tiempo que descubrí que habías publicado tu primer libro, llamado “Desplazamientos rítmicos”, que cuenta a lo largo de sus 132 páginas con ejercicios, que mayormente son de rock metal. ¿Cómo nació este proyecto en particular?
Llevo varios años escribiendo. Tengo material que comprende desde lo más básico hasta aspectos bastante complicados dentro de la batería. De estos últimos tengo varios libros que uso para alumnos avanzados en clase y pensé en sacar alguno en papel para que lo pueda tener todo aquel que le interese. Ahora mismo, tengo casi terminado el segundo de “desplazamientos rítmicos”, enfocado en los bombos y que espero que salga en julio o septiembre.

¿De qué manera se puede adquirir una copia?
Uno de los sitios donde está en venta es en la tienda virtual de Soziedad Alkoholika, así que si entras en su página web, desde ahí es sencillo comprarlo.
¿Cuáles han sido las primeras impresiones que te han llegado sobre este trabajo?
Parece que a la gente le está gustando. Alguno me ha dicho que es un poco complicado y viene a mis clases para que le ayude con la ejecución. Incluso tengo entendido que lo ha comprado algún profesor de música para enseñarlo en su escuela de música o conservatorio.
¿Qué podemos encontrar en él?
El titulo es muy claro, desplazamientos rítmicos. Básicamente trata de eso, comienza con ejercicios relativamente sencillos y se van complicando a medida que avanzas. Hay que tener un cierto nivel pero se puede hacer.
¿Qué te aporta a nivel personal poder transmitir tus conocimientos a gente que está empezando?
El libro no es para iniciados pero, en cualquier caso, todo lo que sea ayudar a que otros puedan aprender o mejorar en la batería es algo muy satisfactorio para mí.
En este mundillo, hay mucha cabeza cuadriculada, que no sale de unos clichés establecidos. ¿Tienes un método fijo de enseñanza o te adaptas a otros estilos?
Tengo mi forma de enseñar, pero no es un método fijo, lo adaptó a la capacidad de cada alumno. Hay quien le cuesta más la lectura, los ritmos, tiempos o metrónomo. No tengo un método que tengo que completar curso a curso, me adapto al alumno pero hay que entender que yo soy un guía. Mejorar depende del trabajo, del tiempo que le dedique cada alumno.
¿Habrá más partes del libro?
En breve, para julio, no sé si dará tiempo, pero si no para septiembre espero que salga “Desplazamientos rítmicos 2”, enfocado al bombo o bombos. Creo que va a ser un libro muy interesante, tanto si tocas con uno o dos bombos, aunque con dos bombos es como se le puede sacar más partido.
Eres uno de los bateristas más influyente del mundo del rock, desde hace muchos años, y puedo imaginar que te llegarán un montón de solicitudes de alumnos a tu escuela. ¿Cuál es tu forma de seleccionar a aquellos que tendrán la suerte de tenerte como profesor?
Lo más importante son las ganas de trabajar que tengan, la actitud. Quiero gente con ganas de aprender y que confíe en mi labor. A veces, viene alguien que pretende decirme lo que tengo que enseñarle. La primera o primeras clases de los alumnos y alumnas que saben tocar pero quieren mejorar les pongo ejercicios para comprobar su nivel en distintos aspectos de la batería, a partir de ahí sé qué camino tomar con cada uno.
¿Quiénes fueron o son tus ídolos?
Buff… que pregunta. Escucho muchos tipos de música y todos me aportan cosas, pero te puedo decir que en mis comienzos escuchaba música punk y metal, sobre todo. Esto evolucionó hacia el hardcore y metal mas cañero, así que los dos primeros discos de Metallica me influenciaron. Poco después, Dave Lombardo de Slayer me marcó mucho, así como otros grupos de ese estilo y otros muchos de hardcore en los que me fijé por su forma de tocar a toda velocidad. Más adelante, un referente para mí ha sido, y sigue siendo, Thomas Lang, alguien de quien he aprendido mucho. Aparte, la lista sería interminable.
Hemos hablado hasta ahora de tu presente como profesor de batería, pero no nos podemos olvidar de tu pasado con SOZIEDAD ALKOHOLIKA, con los que grabaste unos cuantos álbumes. ¿Cómo ves tu evolución desde aquel “Intoxikazión etílika” hasta nuestros días?
Creo que viendo la evolución de Soziedad Alkoholika se puede ver la mía. Y desde que dejé el grupo y no estoy centrado en un tipo de música concreto, he podido, y sigo haciéndolo, aprender muchas cosas que en su momento no pude.
¿Crees que has creado escuela con tu forma de tocar?
No sé si he creado escuela, pero estoy orgulloso de que haya gente que se haya aficionado a este instrumento gracias a mi forma de tocar o incluso que haya seguido mis pasos. La verdad es que cuando me dicen estas cosas, aunque me da un poco de vergüenza, me siento bien, me hincho un poco (risas).
También he visto que pones cositas en las redes sociales y también te has sumergido en las nuevas tecnologías. ¿Qué opinión te merecen?
Solo tengo Facebook e Instagram, me vienen bien para promocionar las clases. Hay que poner algún anuncio de vez en cuando para seguir estando ahí y poco más. No pongo cosas personales, pero creo que es una buena forma de dar visibilidad a mi carrera como baterista. Creo que la gente se pasa poniendo cosas personales, con el peligro que ello conlleva, pero cada cual que haga lo que quiera con su vida.
¿Se puede saber que proyectos manejas actualmente o en un futuro próximo lo más cercano posible?
Como he dicho antes, he comenzado hace poco con las clases online y quiero afianzarlas, a partir de septiembre, con el comienzo del nuevo curso. También terminar de preparar el segundo libro y sacarlo lo antes posible.
Pues hasta aquí han llegado todas mis preguntas de hoy y te estoy eternamente agradecida por tus palabras. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Solo decir que en septiembre comienzo el nuevo curso y que, todo el que esté interesado o interesada, me escriba a la dirección de correo roberto@soziedadalkoholika.com o que me mande un whatsapp al número de teléfono 656753267. Las clases son presenciales u online.


