
Santi Leal es un músico experimentado, cuyo debut en solitario “Sin Rencor”, salió a la venta 2013. Luego le siguió «Aquelarre Químico», en el 2018, para terminar con el directo «Barcelona Concert» en el 2022. Joss Metalcry habla con él en esta entrevista que puedes leer a continuación.
Eres una leyenda de la guitarra en España pero muchos, tal vez, no te conocen. ¿Quién es Santi Leal?
Muchas gracias por el piropo, leyenda quizás es mucho decir (risas). Me considero un currante que disfruta con la buena música. Siempre me ha gustado rodearme de buenos músicos, para aprender de ellos y aportar mi granito de arena. He tenido la suerte de estar en muchos proyectos y la verdad es que siempre me han quedo buenos recuerdos. En definitiva, donde haya un proyecto interesante en el que pueda colaborar, allí estaré.
¿Por qué empezaste una carrera en solitario hace unos diez años?
Por un afán de expresar lo que siento. Sí tienes las ideas y los medios para llevarlo a cabo, no tiene mucho sentido no exponerlo. Creo que todos tenemos algo que decir, en mi caso, la música es mi medio de expresión. Además, la ventaja del “yo me lo guiso yo me lo como” te da la libertad para no dar explicaciones al AR de turno ni seguir corrientes comerciales. No existen cadenas.
Hay que tener en cuenta que cuando colaboras con otros músicos, todos se adaptan al grupo, de manera que uno puede permitirse pequeñas licencias, pero siempre respetando el bien común. En el caso de un proyecto personal, y en mi caso en particular, suelto el freno de mano y dejo fluir. Esa es la razón por la cual siempre intento compaginar mi trabajo en solitario con otros proyectos colaborativos.

Has estado en unas cuantas bandas catalanas, a lo largo de los años, y en todas ellas has dado lo mejor que se puede esperar de un músico. ¿Podrías decirnos brevemente qué te ha aportado cada una?
BLUTAXT: Tiempo de aprendizaje y grandes amigos.
HANGAR 18: Conocer el negocio musical y aprender de los grandes de la escena.
LA ERA DE OPHIUCUS: Llevar a cabo un sueño que teníamos desde la adolescencia Tony Vallés y yo: grabar un disco instrumental de guitarristas para guitarristas.
PYRAMID: La satisfacción del trabajo bien hecho a gran nivel.
ZEUS (con sus diferentes proyectos): Trabajar con uno de los grandes cantantes de heavy metal de este país y hacer un par de discos geniales.
11BIS: Disfrutar tanto de las grabaciones como de los conciertos. Años muy intensos y de gran amistad.
¿Qué echas en falta de la movida que había antiguamente en Barcelona?
Los viejos tiempos se recuerdan siempre con nostalgia. Éramos jóvenes y revolucionarios. Echamos de menos a los amigos, bares, charlas, fiestas, y cómo arreglábamos el mundo entre birra y birra. Con la edad uno se aburguesa y se vuelve más intransigente, pero, habitualmente, los que vivimos la hermandad del heavy en esa época, en los 80 y 90, aún tenemos ese espíritu joven, crítico y revolucionario que nos da vida y nos arrastra a los conciertos para desgañitarnos coreando los himnos de toda la vida.

Sacaste tu primer álbum de debut en solitario “Sin Rencor” en 2013, al que le siguió «Aquelarre Químico» en el 2018, para terminar con el directo «Barcelona Concert» en el 2022. ¿Cómo te ha ido hasta el momento?
La verdad es que estamos muy contentos. Para ser un trabajo underground, difícil de calificar, hasta ahora hemos tenido buenas críticas. Siempre hay excepciones que cumplen la regla (Risas). En cuanto a ventas, no era algo que me preocupara, ya que mi intención siempre ha sido que se distribuya y llegue a cuanta más gente mejor. De manera que casi he regalado más discos de los que he vendido (Risas), pero lo he hecho a gusto. Me ha gratificado más el reconocimiento del trabajo.
Y la guinda final ha sido la posibilidad de grabar un disco en directo, “Barcelona Concert”; una cuenta pendiente que tenía y que finalmente ha conseguido cumplirla. La oportunidad lo merecía y más aún con los grandes músicos que me acompañaban: Eric Rovira a la batería, Dani Soto al bajo y Judit K a los teclados y guitarra. Mención especial a Mikel Roman, que se ha encargado del diseño y del artwork del concierto, donde se puede apreciar todo su potencial en los videos que hemos ido publicando en las redes sociales de este concierto.
¿Has tenido algún tipo de formación musical o eres totalmente autodidacta?
Cuando empecé en esto de la música, no había estudios implícitos para heavy metal. Hay que tener en cuenta que no había internet, así que, aparte de dar clases en academias de música convencional, la suerte era poder encontrar algún libro o revista importado desde USA o UK, con material interesante de los grandes guitarristas del momento. Pero quien me llevó por el camino recto y me dio las bases correctas para conseguir mi personalidad fue Fran Heredía, guitarrista de Zeus en la época. Gran maestro y buen amigo. Siempre agradecido.
Yo apoyo hasta cierto punto a las bandas tributo y dejaré de hacerlo próximamente. ¿Qué opináis de estas formaciones?
El público es soberano. Si el músico consigue conectar con la gente, el objetivo de la música está conseguido. Con esto quiero decir que el fin de todas las artes, pintura, cine, escultura, etc… es transmitir sentimientos. Si lo consigues a través de un grupo tributo hay poco que objetar. En la sociedad actual se busca la satisfacción rápida, y cuanto más económica mejor. Estamos en la era del “Low Cost”, es más accesible ver por ejemplo a un tributo de Kiss que a los auténticos Kiss.
Es cierto que las bandas que hacemos temas propios nos podemos sentir desplazados, pero no nos queda más remedio que remar y hacer buenas canciones. Hay que adaptarse a los tiempos. Otro tema es el de géneros musicales que están en el mainstream, como el reguetón o algún pseudo pop, que no dejan de ser productos de consumo. Difícil competir con las multinacionales del sector. Esto ya es un tema de cultura musical.
¿Qué quieres expresar con la música?
Como te decía antes, en lo musical me dejo llevar por las musas, no pongo límites en la composición, desordenado pero con criterio (risas). Por otro lado, aún tengo ese espíritu revolucionario del rockero de los 80, así que en las letras de mis canciones no pierdo la oportunidad de reivindicar y denunciar todo lo relacionado con la injusticia social, que es el denominador común de los problemas en el mundo. Más solidaridad y menos caridad.
Estuviste involucrado en un proyecto llamado GUITARRA TOTAL, donde mucha gente que no sabía tocar aprendió a ejecutar sus canciones favoritas. ¿Qué recuerdas de aquella experiencia?
Fue una gran oportunidad para conocer el negocio musical desde sus entrañas. Llevar la coordinación y redacción técnica de revistas a nivel nacional, hace que tengas que contactar y colaborar con los músicos y empresas del sector para llevar proyectos a buen fin. Así que conoces de primera mano las inquietudes, necesidades y problemas del sector. Sin duda, con la parte que más disfrutamos fue la didáctica, ofreciendo todos aquellos artículos y secciones a guitarristas, bateristas y músicos en general. Orgulloso de esa etapa.
¿Qué te queda por conseguir en el mundo de la música?
Todos los días, cuando me despierto, tengo la sensación de que empiezo de cero. Sí que consigues experiencia, amigos y muchas imágenes, pero siempre tengo la sensación de que lo mejor está por venir. De manera que me queda mucho por conseguir. Ese es el espíritu para mejorar y cumplir metas, y no solo en lo musical.
Desde «Sin Rencor» hay un salto muy cualitativo en todos los niveles, que, aunque fuera el más intimista, lo veo diferente a todo lo que habías hecho anteriormente. ¿A qué se debe esa evolución?
Creo que esa es una buena señal. Todo salto cualitativo indica que hay una evolución, espero que positiva. Independientemente de que en cada trabajo influye el estado de ánimo del momento, creo que es bueno experimentar y olvidarse de los trabajos anteriores. Sin duda es verdad que el disco “Aquelarre Químico” tiene una línea menos progresiva, pero no por ello menos experimental. Puede que en el próximo trabajo haya una involución, depende del tiempo que nos toque vivir.
¿Cómo definirías musicalmente tu carrera en solitario?
Como una persona que ha querido y quiere ser fiel a sus principios y valores, tanto musicales como personales.
Ahora le pregunto a Santi Leal no solo como músico, sino como profesional de la industria. ¿El rock ha muerto?
Creo que el rock tal como lo conocíamos en las décadas pasadas realmente ha muerto. Pero la música no muere, cambia. Lo que evoluciona es el negocio. Vivimos en la época del “Low Cost”, del usar y tirar, y del beneficio rápido. La música es una oportunidad de negocio y, como tal, la economía especulativa intenta exprimirla y prostituirla. Hay que recordar que el rock y otros géneros como el punk, fueron en su momento un medio de protesta y revolución social de las clases medias y bajas. En estos géneros se denunciaba el status quo establecido y las carencias provocadas por la injusticia social.
Si se especula con el rock y se utiliza con la estrategia comercial auspiciada por el sistema, ya no es viable la protesta contra ese mismo sistema, por lo que el mensaje de las canciones se vuelve vacío de contenido. Por lo tanto, a mi entender, el rock está muriendo porque ahora ya no cumple su objetivo revolucionario. De todas maneras, no está todo perdido, hay que tener presente que el rock no tiene por qué morir si sigue funcionando a través del movimiento underground. Ahí estamos, la lucha sigue…

¿Qué disco marcó tu vida especialmente?
Difícil nombrar un disco. Te diré que mis padres eran melómanos y que en casa siempre había música. Una mezcla de música clásica y música de los 60 y 70. Eso fue una gran influencia, aunque fuese inconscientemente. Luego ya llegó a mis manos “Made in Japan” de Deep Purple. Este, realmente me marcó, gracias a Francisco Trigueros. “The Dark Side of the Moon” de Pink Floyd, “Woman and Children First” de Van Halen, Judas, Iron Maiden, Pantera, etc… Hay tantos en la biblia del rock… Todos me marcaron el camino aunque siempre he buscado atajos…
En todos los años que llevas, habrás cosechado muchos seguidores que estarán deseando escuchar más material inédito de su artista, a no mucho tardar. ¿Cuáles son tus planes de futuro de aquí en adelante?
Ahora estamos de lleno con el regreso de Blutaxt, junto a Luis Miguel Altisen, cantante original de la banda y las incorporaciones del mejor tándem rítmico posible, Eric Rovira a la batería y Dani Soto al bajo. Acabamos de participar, después de treinta años, en el concierto benéfico “Rock Pels Xuclis”, en su Xº aniversario, junto a grandes bandas como Arma-T, Blackowl y Lujuria. Ya estamos preparando nuevas canciones que esperamos poder editar en el 2023. En cuanto a mi proyecto personal, espero poder presentar nuevo trabajo también en el año que viene. Así que hay nuevos proyectos ilusionantes que esperamos vean la luz pronto y tengan continuidad.
¿Tienes algún Guitar Hero de referencia?
Aquí me pasa lo mismo que con los discos y bandas. Hay tantos y tan buenos… Además, no solo tengo referencias en el metal, también en el jazz , el fusion, el funk, el pop rock, esa mezcla que al final me inspira. Pero, sin duda, hay un antes y un después con Ritchie Blackmoore y Eddie Van Halen.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y gracias por responderme tan amablemente. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Sí, agradecer al equipo de Metalcry por la gran labor desinteresada que hacéis por todas las bandas, aunque sean emergentes, y en especial a ti Joss por la amabilidad y profesionalidad. Y, cómo no, a todos los lectores y seguidores de Metalcry. ¡¡Muchas gracias!! La lucha sigue…

