El pasado sábado, 27 de Noviembre, Music Out nos trajo este cartel a la Sala Even, caracterizado por un sonido ecléctico que alternó entre tres bandas que nos brindaron Heavy, power y groove metal. Abriendo con RED JUGGERNAUT, definidos por un sonido Hard rock y heavy metal y con una formación al más puro estilo de los míticos “Exciter”, es decir: una única guitarra, un bajo, y un batera que también toma el timón con la tarea de cantante.

Con una fiel base de acérrimos fans en la sala, estos tres músicos estuvieron acompañados de principio a fin por el entusiasmo del headbanging de buena parte del público y no dejaron indiferente a nadie. Muy definidos por vocales limpias, una buena presencia en las cuatro cuerdas y un increíble virtuosismo por parte de un joven guitarrista que opta por un tono crunch, RED JUGGERNAUT trajeron a la Sala Even algo que ya se echaba en falta en una banda local que aterrizara por Sevilla, y con ésto me refiero a un estilo clásico, directo y sin florituras innecesarias. Un considerable compendio de personas dándolo todo a lo largo y ancho de la pista, es buena prueba de que la fórmula de estos chicos funciona sobradamente.

Más allá de una buena apertura debido a un material muy trabajado y a unos frenéticos solos de guitarra desplazándose por toda la escala, también nos trajeron una power ballad y un tema expresamente instrumental, generando una diversidad a lo largo de las canciones de este grupo que mantuvo a todos los asistentes con los oídos puestos y bien centrados en cada minuto del show. También hay que añadir que sorprende ver como una banda que aparece en escena cuando aún el público no ha tenido tiempo de soltarse la melena, pudo romper el hielo a tal punto, y buena parte de este resultado, también fue gracias a un frontman cercano que no dejó de interactuar con los oyentes y añadió su sentido del humor a cada franja de espacio entre un tema y otro. Sin duda, un gran trabajo el que desempeñó RED JUGGERNAUT, que de seguro les ha metido en el bolsillo a muchos nuevos fans.

En otro orden, continuando con el espectáculo, tuvimos a CENIZAS DEL EDÉN, que pisaron fuerte en este escenario y le dieron un giro de ciento ochenta grados a la noche, haciéndose notar por un estilo más semejante al groove – alternative metal, pero sin ceñirse a lo que ya conocemos en otras tantas bandas que se dejan llevar por este estilo. Con este grupo, asistimos a un bajo eléctrico con muy buena presencia, que se fundía con la batería para generar una base sólida y muy poderosa, y por encima de todo esto, tuvimos dos guitarras con mucho protagonismo: Por un lado, una Epiphone Les Paul acarreando con todas las líneas y ocupándose de los arreglos del tema, y por otra banda, a un cantante – guitarrista que le daba voz a sus letras en español, alternando entre los agudos del estilo que se obtiene con “La voz de cabeza” y la atronadora fuerza de las guturales dadas por este vocalista, que también se manejaba con los “false chords”.
Por parte de su intrumento – una “Dean” al más puro estilo del legendario Dimebag Darrell – , este frontman usó un tono más utilizado en quienes buscan algo más alejado de lo puramente clásico, con acentuados armónicos artificiales, palmuting y breakdowns.

Esta formación de cuatro rockers consiguieron con facilidad que el ritmo no decayera, y lo que pudieron ser un mínimo de cuarenta minutos, corrieron deprisa como fruto de una buena calidad y una excelente coordinación encima del escenario… Sin duda, la modestia de estos chicos omitió comentar la infinidad de ensayos que debieron de haber precedido su actuación. De todos modos, buena parte de los asistentes se amontonaron en primera fila, embelesados por el repertorio de esta agrupación.
Más allá de estos detalles, tampoco faltaron los interesados en inmortalizar el trabajo de CENIZAS DEL EDÉN acarreando cámaras de fotos y plasmando así una actitud excelente, digna de cualquiera que se preste a, más allá de hacer metal, a sentirlo en su sangre en todo momento, sin declives, sin falta de entusiasmo o sentimiento. Sin lugar a dudas, hay que etiquetarles como parada obligatoria para todo fan del metal alternativo.
Concluyendo la noche, llegó al escenario HEROES MUST DIE, que trajeron un repertorio de temas (al igual que en los anteriores casos que ya hemos visto, ellos también nos obsequiaron con canciones propias) más ceñidos al género del power, notándose ésto con mucha claridad en el estilo de canto del vocalista, y también por la puesta en escena que añadiría una chica, acompañando al citado cantante, llevando un atuendo que pareciera inspirado en antiguas civilizaciones guerreras o reinos de fantasía. Sin duda, todo un detalle de lo más fresco para el espectáculo de esta banda.

El sonido de esta banda desacreditaba por completo al viejo mito de que un bajo eléctrico es un instrumento mudo, ya que las ondas que generaron podrían fácilmente tumbar las paredes. A ésto había que sumarle dos guitarras eléctricas distorsionadas pero sin excederse, respetando cierta limpieza que les otorga un toque distinguido, ya que al fondo del lugar teníamos a Emilio Kanina (que ha participado en muchos proyectos independientes como “Malavida – Heavy burden” o acompañando al conocido “Beret”), que se hizo notar sin asomo de dudas por utilizar sin egoísmo los toms de su batería, y nos deleitó con redobles en la caja y colocando los golpes al platillo con vigor, acentuando las subidas de cada tema y ganándose el entusiasmo de todos los que contemplaban la escena.
Podríamos decir que, HEROES MUST DIE, estaban definidos por un estilo más “teatral”, que conseguía un excelente resultado al acompañar su sonido con una particular actuación del dúo que vemos en la primera foto. Vocales de tonos agudos sin estridencias, guitarras melódicas y una rítmica pesada al bajo y a la batería junto al citado espectáculo que iba más allá de lo musical, HEROES MUST DIE supieron como hacerse destacar y conseguir cerrar la noche anidando en el recuerdo de todos, ya que fueron muchos elementos en conjunto que no son para nada recurrentes y que innegablemente les hicieron del todo característicos.

Bastó el emerger al exterior del lugar, una vez finalizó el show, para escuchar en boca de todos la originalidad de esta formación, que de seguir trabajando así, sería de apostar a que les van a abrir muchas puertas.