MY DYNAMITE - MY DYNAMITE

Crítica

Escuchado el primer disco de My Dinamite debo decir que el que haya escuchado alguna vez a los Black Crowes sabrá de lo que hablo si digo que esta banda australiana destila rock sureño como Jack Daniel’s destila whiskey.

Take or Leave it, el primer corte no es sino un adelanto de lo que encontrarás en el resto de su primer trabajo, homónimo a la banda: guitarras, harmónicas, baterías, bajos, teclados… todo con sabor añejo, pero con toda la fuerza del rock más actual; y una voz acorde con todo ello, en la línea de Zeppelin, Black Crowes, Deep Purple. Todo ello grabado y masterizado con un estéreo de los de antes: guitarras por un lado, guitarras por otro, si se te cae un pinganillo te puedes perder el mejor riff.

El resto del CD no decepciona en absoluto, y es que no encontrarás un solo tema sencillito, sino trabajo y más trabajo, sin dejar ni una nota al azahar, cambios de ritmo desde el riff más pesado al más psicodélico y desenfrenado desmelene, adornado con solos de guitarra entre Lynyrd Skynyrd y Jimmy Page (lo que ya es decir mucho y decirlo todo), y teclados que refuerzan el ambiente al más puro estilo Woodstock. Lo que no hemos podido averiguar es quien pulsa las teclas, pues en la información de la banda sólo se acreditan las guitarras, bajo, y batería. Y las voces, claro, que no sólo el cantante solista acapara todo el protagonismo en este lance, sino que se arropa, y muy bien, por los coros de sus compañeros, sutil pero efectivamente.

En Dirty Game nos encontramos una grata sorpresa, en forma de guitarra ejecutada con slide, muy “setentera”; recurso que se repetirá (¡gracias!) a lo largo del disco, para disfrute de los más puretas, hasta llegar a su culmen en el último corte, acústico, con un sonido auténticamente country, como escuchado a través de una radio que ha ido acumulando polvo en un desván durante años.

El primer trabajo de My Dynamite es un homenaje al Rock con mayúsculas. Ese que escuchaban nuestros padres. El Rock que no cambia. El que siempre permanece. Es verdad que estos australianos no han inventado nada pero, después de Chuck Berry, nadie lo ha hecho. Así que… para qué complicarse. Lo que consigue My Dynamite es transportarnos a otra época. Una época en la que la creatividad, los cambios de ritmo, y el total desprecio a las opiniones comerciales, estaban a la orden del día. No sabemos lo que les durará, pues tenemos varios ejemplos de compañías que fagocitan sin piedad la esencia de bandas otrora auténticas y prostituidas por necesidad contractual. No olvido los primeros pasos de M-Clan, o el cambio sufrido por Black Keys, entre otros ejemplos.

No obstante, quizás contradiciéndome un poco, se echa de menos un corte reconocible, es decir: uno de esos temas que, nada más escucharlos, se te quedan incrustados en la cabeza para no salir jamás. Antes escribía que no tienen un corte de trabajo sencillo, pero es que además carecen de un “sencillo”. Falta ese single que pase a la historia. Y por esa razón se llevarán un 9 en mi puntuación, en lugar del 10.

MY DYNAMITE son:

Patrick Carmody – Voces, harmónica
Jorge Balas – Guitarra y coros
Benny Wolf – Guitarra y coros
Travis Fraser – Bajo
Simon Aarons – Batería

TRACKLIST:

01- Take it or leave it
02- Inside Out
03- If we’re livin’
04- Dirty game
05- Watch yourself grow
06- Raise your glasses
07- Singing Stormy Weather
08- Big Attraction
09- All that she brings
10- Fork in your tongue

Puntuación: 9/10

Discográfica: Listenable Records

Autor: Nano Cohen

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