“Distrito 14: historia de un grupo de rock”, el primer documental romántico de rock

Por no comprarme en su día el DVD que DISTRITO 14 publicaron y esperar como un tonto hasta que se agotara he tenido que esperar catorce años para ver esta película en la plataforma Amazon Prime. Tengo que decir, a su favor, que fue gracias a un amigo, pues yo en casa verdaderamente tengo Netflix.
Para empezar, DISTRITO 14 han hecho una nueva introducción en esta reedición de “Distrito 14: historia de un grupo de rock”, en concreto el director del film la hace, no muy extensa pero concisa, con alguna cita del poeta romano Ovidio. No entiendo cómo está película de Juanma Bajo Ulloa ha pasado tan desapercibida para el gran público y no trascendió como otros documentales que se han estrenado en los cines, véase el de HÉROES DEL SILENCIO o el de LA POLLA RECORDS, por poner dos ejemplos de los más recientes.
No sé dónde leí o escuché que la banda se endeudó para este proyecto y creo que ha valido la pena ese esfuerzo que hicieron para dejar testimonio de su historia y que sirva de referencia para generaciones venideras en las nuevas bandas de rock. Según me contaba Mariano Casanova en la entrevista que le hice hace unas semanas, donde me dijo que Conxita Casanovas, la reconocida crítico de cine de “Radio Nacional de España” que ha comparado el film, como Martín Scorsese hizo con THE BAND en «Searching for Sugarman», Juanma Bajo Ulloa lo supera con creces con “Distrito 14: historia de un grupo de rock”, bajo mi punto de vista.

Aquí podemos ver el día que puso fin a su historia el grupo a sus veinticinco años de carrera musical, el 19 de febrero de 2008, en su ciudad natal Zaragoza, acompañados por Aurora Beltrán o Enrique Bunbury, además de ex miembros de D-14. También, entre bambalinas, da un buen repaso a los adolescentes que crearon el grupo mientras pasaban las horas en su barrio de La Jota, los cambios en la formación que no fueron pocas, la etapa punk en Alemania en los 80, el misterio sobre el disco que nunca vio la luz pero que sacaron un disco de rarezas una vez separados y allí se pudieron escuchar algunos temas, telonear a Bowie o Sting, los proyectos en solitario, la aventura en Estados Unidos o el triunfo en Cuba, donde creo que han sido el primer grupo de rock que tocó en aquella parte del país caribeño, hasta retazos de su vida privada, pues sale testimonialmente fotos de Leo hijo de Mariano.
DISTRITO 14 han sido uno de los grupos más longevos de la llamada “Movida de Zaragoza” y tienen una fiel hermandad de seguidores que los apoyan hasta en solitario. No habrán sido los más mediáticos de aquellos tiempos, pero no todo es la fama en este mundo de la industria musical, sino el estar siempre al pie del cañón a las duras y a las maduras, labrando una carrera a pico y pala.
Alguien ya dijo que esta obra es como el primer «Documental Romántico de Rock», a lo que yo añadiría que te llega a emocionar desde el primer minuto del largometraje, como cualquier película comercial. Juanma Bajo Ulloa dijo: «Es la historia de una vida y no podría haberla contado desde la asepsia. Yo no puedo concebir el cine sin emoción. Necesito sentir algo hacia el proyecto y sólo entonces estoy en condiciones de hacerlo«. Tiene razón que la película llega a tocar la fibra bastante y, como seas de lágrima fácil, se te escapará alguna.

DISTRITO 14 no han obtenido la fama de sus paisanos HÉROES DEL SILENCIO, ni el dinero de otros aragoneses, ni un lugar en el firmamento del rock en español, pero tienen el cariño de muchos seguidores que, aún pasados catorce años de la disolución, siguen allí apoyando como pueden el proyecto cinematográfico. No tengo la más remota idea de cómo funciona la distribución de las películas en esas plataformas digitales de televisión, tan de moda ahora, pero debería de estar esta peli en todas ellas sin ningún tipo de excepción y espero que sea así para que pueda verla la mayor cantidad de público, sea del estilo que sea.
Podríamos considerar «de autor» la película, pero con el objetivo bien claro de reivindicar a una formación como pocas en España y tan desconocida para muchos, que espero que ahora, con estas plataformas digitales, DISTRITO 14 se pueda situar en el lugar que se tienen más que ganado a pulso. Solamente los vi una vez en directo, en Barcelona, en la desaparecida sala Estándar, que estaba en travesera de gracia, un 30 de junio del 1993, a las 20:30 h. En aquellos lejanos días, Mariano Casanova se hacía llamar Mariano Chueca. Vinieron presentando su disco más hardrockero «El Cielo lo Sabe», y no es que tenga una memoria de elefante, sino que guardo esa invitación de su entonces compañía discográfica EMI-ODEÓN de color rojo como oro en paño desde aquel día tan lejano.

Tras ese disco me sentí defraudado cuando sacaron el siguiente álbum “La Calle del Sol”, con un cambio radical de sonido, y les perdí la pista hasta que sacaron el CD/Libro titulado simplemente «Distrito 14 en Cuba» y desde entonces hasta nuestros días lo intento seguir en todo lo que hace, tanto en la musical como en los artículos que va escribiendo asiduamente. Ahora seguiré con la crónica de la película en cuestión, pero tenía que contar esas anécdotas de mi pasado con D-14.
El realizador de ‘Airbag’ supo sacar adelante “Distrito 14: historia de un grupo de rock” con una sensibilidad especial de respeto al grupo y aprecio por su obra toda su esencia. Entre los entrevistados que aportan su granito de arena figuran el crítico musical Matías Uribe, Jack Le Tourneau (su ingeniero de sonido en EEUU), su ex guitarrista desde la formación de la banda hasta principios del siglo Tito Gracia, su percusionista en Cuba Alexey «Ringo» Juanovich, una de sus colaboradoras en la isla que no recuerdo su nombre, Flor (su traductora en Alemania), Mariano del Peral, su pareja que se conocieron gracias a su gusto en común por el grupo y Susana Iraberri, pareja sentimental de Mariano Casanova, líder y gran compositor de DISTRITO 14.
“Distrito 14: historia de un grupo de rock” no te va parecer nada falso en ningún momento y todo lo que verás son hechos reales. Con todos los que he hablado que han visto la película, todos hemos quedado impresionados, pues no se regocijan en el morbo de ver a los miembros de la banda en sus peores momentos, ni es el típico biopic sensacionalista que está tan de moda ahora.
Como crítica diría que faltan más testimonios importantes y quitaría temas completos del último concierto, aunque como no es un film al uso quizás es que no estamos acostumbrados a ver obras de arte de esta categoría y estamos más mentalizados con este tipo de proyectos donde llenan espacios los «amigos» de las bandas contando los recuerdos dorados del personal en cuestión.
Para acabar, solamente puedo decir que no perdáis la oportunidad de ver “Distrito 14: historia de un grupo de rock” en un rato que tengáis, vais a aprender mucho y llegaría a decir que puede ser algo didáctico para jóvenes que vean que con esfuerzo se puede conseguir todo en esta vida que nos ha tocado vivir.

























