Crítica
A estas alturas de su carrera, pocos habrían apostado por un disco tan inspirado de DEVILDRIVER. Después de más de dos décadas de trayectoria, innumerables cambios de formación y el ambicioso experimento que supusieron Dealing With Demons Vol. 1 y Vol. 2, la banda liderada por Dez Fafara regresa con un trabajo que suena como una auténtica declaración de guerra. Strike And Kill no es un álbum de transición ni un simple ejercicio de nostalgia: es el sonido de un grupo revitalizado, hambriento y dispuesto a recuperar el terreno que siempre mereció ocupar dentro del metal contemporáneo.

La gestación del disco estuvo marcada por una profunda renovación interna. La incorporación del guitarrista y productor Gabe Mangold, junto al regreso del bajista fundador Jon Miller y la entrada del batería Davier Ortega Pérez, ha insuflado una energía completamente nueva al conjunto. El resultado es un álbum que mantiene intacta la esencia de DEVILDRIVER, pero que al mismo tiempo introduce un grado de frescura y agresividad que se echaba de menos desde trabajos tan celebrados como The Fury Of Our Maker’s Hand o Beast.
Desde el primer segundo, Strike And Kill deja claras sus intenciones. «Dig Your Own Grave» estalla con una violencia casi inmediata, apoyada en una batería demoledora y unos riffs que golpean con precisión quirúrgica. Es una apertura perfecta, un tema que condensa todo lo que hace grande a DEVILDRIVER: groove aplastante, melodía oscura y la inconfundible garganta de Dez Fafara, que aquí suena más rabiosa y convincente que en muchos años.
La intensidad continúa con «Dead In The Water», una de las composiciones más memorables del disco. La dupla formada por Alex Lee y Gabe Mangold comienza a demostrar aquí su enorme potencial, combinando armonías de corte melodeath con una contundencia aplastante. Esa capacidad para equilibrar brutalidad y melodía se convierte en una de las grandes virtudes del álbum.
Uno de los momentos más sorprendentes llega con «Sanctified In Scars». La canción incorpora texturas industriales y una atmósfera casi negra y ceremonial, demostrando que DEVILDRIVER todavía tiene margen para experimentar sin perder su identidad. Es un tema inquietante y absorbente, que añade profundidad al conjunto y rompe ligeramente la dinámica de ataque frontal que domina el álbum.
La canción que da título al disco representa el núcleo conceptual de la obra. «Strike And Kill» es una reflexión sobre las heridas y las lecciones aprendidas a lo largo de los años, aunque su mensaje queda envuelto en un torbellino de riffs técnicos y percusión frenética. Su estribillo posee todos los ingredientes para convertirse en un futuro clásico del repertorio de la banda.
Pero si algo distingue a este trabajo de otros lanzamientos recientes de groove metal es su capacidad para introducir emoción en medio de la devastación sonora. «In The Moonlight» y «Never Coming Home» destacan por sus excelentes armonías de guitarra y por un enfoque más melódico, sin renunciar en ningún momento a la pesadez característica del grupo. Son canciones que aportan matices y demuestran que la brutalidad también puede convivir con la sensibilidad.
Por supuesto, el disco tampoco se olvida de la vertiente más salvaje de DEVILDRIVER. «Ride Or Die» es un auténtico misil de tres minutos construido para el directo, mientras que «Shut The Silence On» y «Oath Of Iron» abrazan de lleno el thrash metal, desatando una lluvia de riffs cortantes y explosiones de batería que invitan al caos absoluto.
Otro de los grandes aciertos es «Headed For The Fall», un tema que exhibe el lado más técnico y complejo de la banda. Sus patrones rítmicos irregulares y los cambios de dinámica aportan un nivel adicional de sofisticación sin sacrificar pegada ni memorabilidad. Del mismo modo, «You’re Just A Ghost» ofrece uno de los momentos más oscuros y retorcidos del álbum, apoyado por un trabajo de guitarras extraordinario.
La breve pero efectiva «Summoning Shadows» funciona como un respiro antes del desenlace. Sus guitarras acústicas y su atmósfera cinematográfica preparan el terreno para «All Bets Are Off», un cierre monumental que cambia la velocidad por un peso casi aplastante. La canción crece poco a poco hasta desembocar en un final épico y devastador, dejando la sensación de haber asistido a una de las obras más completas y coherentes de la carrera reciente de la banda.
Gran parte del mérito de este renacimiento corresponde a Dez Fafara. A sus sesenta años sigue siendo una de las voces más reconocibles y carismáticas del metal moderno. Su interpretación está cargada de rabia, frustración y determinación, elementos que convierten cada canción en algo genuino y profundamente visceral.
En términos de producción, el álbum también brilla con luz propia. El sonido es enorme y contundente, pero evita caer en la sobreproducción artificial que afecta a muchas bandas actuales. Cada instrumento encuentra su espacio, especialmente el bajo de Jon Miller, que recupera un protagonismo que se había diluido en anteriores trabajos.

Strike And Kill probablemente no convencerá a quienes nunca han conectado con DEVILDRIVER, pero sí debería obligar a muchos a reconsiderar el lugar que ocupa la banda dentro del metal contemporáneo. Es un disco feroz, honesto y sorprendentemente inspirado, capaz de reunir todo lo aprendido por el grupo en más de veinte años de carrera y transformarlo en un trabajo vibrante y lleno de vida.
Lejos de sonar como una banda acomodada en su legado, DEVILDRIVER demuestra que todavía tiene mucho que decir. Strike And Kill es su álbum más contundente y convincente en mucho tiempo y, sin duda, uno de los lanzamientos de metal más destacados de 2026.
Listado de temas:
1 Dig Your Own Grave
2 Dead in the Water
3 Sanctified In Scars
4 Strike and Kill
5 In the Moonlight
6 Ride or Die
7 Headed for the Fall
8 Shut the Silence On
9 Never Coming Home
10 Summoning Shadows
11 You’re just a Ghost
12 Oath of Iron
13 All Bets are Off
Line Up:
Dez Fafara – Vocals
Davier Ortega Perez – Drums
Jon Miller – Bass
Alex Lee – Guitar
Gabe Mangold – Guitar
Puntuación: 8,5/10
Discográfica: Napalm Records




