Crónica del Leyendas del Rock 2024 – Parte 2
El tercer día de festival lo abrían los canadienses Unleash the Archers con su power metal sólido y rocoso, con la intensidad inicial de “Abyss” y “Soulbound” para bajar un poco las revoluciones en “Ghost in the Mist”. Con su brillante vocalista Britney Slayes al frente, apoyada en los guturales del guitarra Grant Truesdell, completaron un corto set con “Green & Glass”, el arrollador “Awakening”, “The Matriarch” y “Tonight We Ride”, tras no poder cerrar con la maravillosa “Apex” por exceso de minutaje y no tener una alternativa más corta montada.

Una banda muy poco vista por nuestras tierras eran los fineses Tarot, que llegaban con los hermanos Hietala al frente: el ex bajista de Nightwish Marco y el guitarrista Zachary. Su repertorio fue un buen repaso a su historia, abarcando desde su debut discográfico ‘The Spell of Iron’, revisitado en 2011, con “Wings of Darkness”, pasando por distintas épocas con “Pyre of Gods”, “Crown Fly Black”, “Lady Deceiver”, “Warhead”, “Hell Knows”, “Traitor”, “Rider of the Last Day” o la final “Do You Wanna Live Forever”.

Los alicantinos Lándevir entraron a última hora sustituyendo a los japoneses Ryujin y dejaron un buen sabor de boca. Con la voz cantante de José Mancheño, basaron su actuación en su magnífico último trabajo ‘Un viaje en el tiempo’, del que sonaron la homónima, “Creencias del ayer”, “Nunca dejes de soñar”, “Tu voz”, “La historia se repite”, “Reina Alhama”, “El mañana ya vendrá”, “Leyendas del medievo” y sonando “El fin del viaje” como outro. Completaron el set con “Buscando el paraíso” y “El espíritu del tiempo”.
Tiempo después para los pioneros del heavy metal nacional, que arrancaron en 1977 como Wolframio, y que siguen de plena actualidad con formación renovada y con su líder y creador Vicente Feijoo al pie del cañón y con una insultante vitalidad. En su quinta participación en el Leyendas sonaron muy potentes y compactos con temas como “Máquinas”, “Cuero y cadenas” o “Cielo al atardecer”. Gran labor la del bajista Vicente Romero, que además cantó “En pie de guerra”, dedicando después “Dioses del metal”, de su reciente álbum ‘999’ a un programa de radio y sin olvidarse de clásicos como “Ojo por ojo”, “Fantasía” y el emblemático “Herederos de un imperio”.

Saratoga prepararon un set de grandes éxitos, pues el tiempo limitado era para no hacer concesiones. Basaron la actuación en sus grandes álbumes como ‘Agotarás’, ‘Mi ciudad’, ‘Vientos de guerra’ y su más reciente ‘Morir en el bien, vivir en el mal’, con temas como “A morir”, “Las puertas del cielo”, “Resurrección”, “Mi ciudad”, “Perro traidor” , “Heavy Metal” o “Como el viento”. Gran estado de forma del gran Jero Ramiro y de un exultante Tete Novoa, que no se olvidó de pasearse con su balsa neumática entre el público, pudiendo ver también al nuevo batería Arnau Martí perfectamente acoplado.
Pudimos ver algo de los italianos Temperance, de los que nos encantan los duetos entre el vocalista masculino Michel Guatoli y la femenina Kristin Starkey. Su último trabajo del año pasado ‘Hermitage – Daruma’s Eyes P. 2’ tuvo presencia con temas como “Daruma”, “No Return” o “A Hero Reborn”. Su power metal sinfónico contó con muchos seguidores, que disfrutaron también con “Diamanti”, “I Am the Fire”, “Of Jupiter and Moons” o “Pure Life Unfolds”.

La banda de Sheffield While She Sleeps con su vocalista Lawrence “Loz” Taylor al frente y su enérgico Metalcore, conquistaron a un público entusiasta, con temas como “Rainbows”, curiosamente el único corte elegido de su reciente trabajo ‘Self Hell’ o “Your Are We”, “Silence Speaks”, “Four Walls” y “To the Flowers”, con Loz entregando flores al público. El peso de su set recayó sobre su anterior trabajo ‘Sleep Society”, con la canción que le da título y las intensas “Fakers Plague”, “Enlightenment (?)”, “You Are All You Need” y cerrando con “Systematic” muy coreada por los asistentes.

Vhaldemar se han convertido en una apuesta ganadora, un grupo muy sólido donde destacan el cachondo vocalista Carlos Escudero y el cerebro de un espectacular guitarrista y productor como Pedro J. Monje. Con su reciente y vibrante nuevo trabajo bajo el brazo ‘Santuary of Death’, cayeron “Devil’s Child”, “Dreambreaker” o “Old King’s Vision (Part VII). Su excitante y demoledor heavy metal tuvo continuidad en canciones que ya son auténticos himnos como “Metalizer”, “Energy”, “1366 (Old King’s Vision Part V), “The Old Man” o “Death to the Wizard”. Se han ganado nuestro cariño y el de sus seguidores que van en aumento por su calidad y su actitud. A muerte!

Los veteranos teutones Blind Guardian realizaron un magnífico concierto que satisfizo a todos los que llevamos años siguiéndolos y a las nuevas generaciones, haciendo honor a su categoría como cabezas de cartel del tercer día. Empezar con “Imaginations From the Other Side” ya era una declaración de intenciones. “Blood of the Elves” nos los devolvía a la actualidad. El vocalista Hansi Kürsh, que nunca ha sido un dechado de movilidad, supo enchufarnos al show, estando muy bien escoltado por los guitarristas André Olbrich y Marcus Siepen. Llegaron después “The Script For My Requiem”, “Violent Shadows” y “Skalds and Shadows”, la primera balada del set. Hansi manifestó su malestar por la prueba de sonido del escenario de al lado. Tras “Bright Eyes” llegaba la imprescindible “The Bard’s Song – In the Forest”, “Traveler in Time” y “Sacred Worlds”. La triada final fue una auténtica delicia con la emotiva balada “Lords of the Rings” y dos clasicazos que los han aupado hasta el lugar que ocupan hoy en día, como son “Valhalla”, bajando al foso André para repartir púas entre las primeras filas y “Mirror Mirror”. Soberbia actuación, llena de clase y de grandes himnos, aunque quizás con una austera puesta en escena para ser las estrellas del día.

Las rencillas del pasado entre los dos fineses ex Nightwish, la cantante Tarja Turunen y el bajista y cantante Marko Hietala ya son historia y tuvimos la oportunidad de ver una nueva colaboración en directo llena de complicidad y con una gran carga emotiva. La primera parte del repertorio fue con temas de la carrera de Tarja en solitario como “Eye of the Storm”, “Demons in You”, “Die Alive”, “Diva” e “Innocence”. A continuación se incorporó Marco en un bloque de canciones, en el que se incluyeron dos canciones de Nightwish como “Dead to the World” y la coreada “Wish I Had An Angel”, canciones de Tarja como “Dark Star”, y “Dead Promises”, una del propio Marco como “Left on Mars” y terminando esta parte con el clásico de Andrew Lloyd Webber “The Phantom of the Opera”. Tarja fue una auténtica diosa con sus grandes registros y esos agudos increíbles, moviéndose y bailando de un lado al otro del escenario. Cerró su brillante actuación con tres cortes más como “I Walk Alone”, “Victima of Ritual”, “Until My Last Breath” y la maravillosa composición de Gary Moore “Over the Hills and Far Away” que también interpretaban en Nightwish.

Volvíamos al escenario New Rock, desde curiosamente el Azucena, para ver de nuevo a Jero Ramiro está vez para interpretar los temas de unos añorados Santa. Se acompañó de la Manhattan Rock Band, en los que sobresalió la poderosa voz de su vocalista Eva García que alcanzó los tonos más altos sin apenas despeinarse y homenajeó de una excelente forma a las vocalistas de la formación madrileña como fueron Azucena y Leonor Marchesi. La riqueza compositiva de Jero y su clase quedó de manifiesto en temas como “Héroe de papel”, “No hay piedad para los condenados”, “Fuera en la calle” o “No eres suficiente”. El escenario registró una gran asistencia que vibró y coreó temas como “Por la espalda”, “Huérfanos de la tormenta”, “Arma mortal”, “Morgana”, “Todo mi honor” la poderosa “Al lado del diablo” y la mítica “Reencarnación”. Muy necesarios son este tipo de homenajes en el Leyendas, para que las nuevas generaciones conozcan el rico legado de otras épocas.

La jornada la cerraron los castellonenses Lépoka, que presentaban el nuevo disco ‘Dios está borracho’, y del que dieron buena cuenta con cortes como la homónima, “A las calles”, “Antes de amanecer”, “Contando al andar” “Brindo por verte”, “Donde vas”, “El Dorado”, “La nit es nostra” y “Un año más”. Su vocalista Daniel Nogués fue el director de esta fiesta y el gran protagonista de la noche, pues además de celebrar su cumpleaños con una tarta que le entregó su novia Rocío Vidal, ésta misma le pidió matrimonio delante de todos los allí presentes. Y lo que iba a venir después era puro descontrol y juerga con temas como “El picorsito”, “Chupito” o “Goliardos”. Para los bises se dejaron tres himnos dentro del universo lepokariano como son “Seguimos en pie”, “Contra viento y marea” y su tema estrella “Yo controlo”, que fue el perfecto final para la penúltima jornada.

La última jornada la abrían los alemanes Equilibrium, con un sol de justicia en el escenario Jesús de la Rosa, en el que su folk metal con dosis extremas congregaba a un puñado de adeptos y donde nos mostraron cortes como “Shelter”, “Rise Again”, “One Folk” o “Apokalypse” con la que se despidieron.
En el escenario New Rock los primeros eran Ars Amandi, con su rock castellano por bandera y con su líder Dani Aller en silla de ruedas a lo Axel Rose o David Grohl, tras su operación por la rotura de tibia en El Milanito. No faltaron temas como “Gritando al mar”, la cervecera “Rubia de bote”, la versión de Triana “Abre la puerta” o la muy celebrada “Escuchando el corazón”, con la colaboración del vocalista de Landevir José Landeño. Contaron también con las bailarinas de danza árabe de Qamar.

Más folk metal en vena con Tyr, dios de la guerra en la mitología nórdica, procedentes de las islas Feroe. Contaron el beneplácito de un público que disfrutó con canciones èpicas como “By the Sword in My Hand”, “Dragons Never Die”, “Hail to the Hammer”, “Tróndur í Gøtu” o “Regin Smiður”, donde alternaban el inglés, danés y feroés. Para el final nos dejaron cortes como “Axes”, “Blood of Heroes”, “Sinklad Vísa” y “Hold the Heathen Hammer High”.

Turno después para los italianos Wind Rose, con su vocalista Francesco Cavalieri al frente, luciendo un llamativo casco, hacha de doble hoja y un traje guerrero recargadísimo, que con la que estaba cayendo nos pareció de alto riesgo. Su repertorio con un sonido que se mueve entre el power y el folk metal, se basó en dos álbumes: ‘Wintersaga’, del que cayeron cortes como el inicial “The King Under the Mountain” y “Diddy Diggy Hole” con el que cerraron; y su último a día de hoy ‘Warfront’, con temas como “Army of Stone”, “Fellows of the Hammer” o “I Am the Mountain”.

Explosivo fue el show que nos ofrecieron los belgas Evil Invaders, con su thrash/speed metral de alta intensidad y canciones como “Feed Me Violence”, “Mental Penitentiary”, “Hissing Crescendo” o “In Deepest Black”. Apenas hubo tregua, y su vocalista y guitarra Joe Van Audenhove incitaba a los asistentes a seguir su ritmo frenético con trallazos como “Broken Dreams In Isolation”, “Die for Me”, “Pulses of Pleasure” y “Raising Hell”.

Stratovarius han vuelto a renacer y tras unos años un tanto rutinarios han vuelto a seducirnos. Su actuación fue una combinación de su última placa ‘Survive’ con cortes como su homónimo, “Frozen in Time” y “World on Fire”, junto a los grandes y maravillosos clásicos como “Paradise”, “Legions”, “Black Diamond” y “Hunting High and Low”. Su vocalista Timo Kotipelto y su teclista Jens Johansson, los miembros más veteranos en la formación, mostraron sus buenas cualidades y estado de forma al frente de la formación.

Uno de los grupos más esperados eran los argentinos Rata Blanca, con su líder el guitarrista Walter Giardino a la cabeza y el vocalista Adrián Barilari como lugarteniente. Un concierto un tanto agridulce, pues a pesar de poder disfrutar de un pletórico Giardino y escuchar temas como “Mujer amante”, “Guerrero del arco iris”, “Sólo para amarte” o “la llave de la puerta secreta”, el micro de Barilari no funcionó a la perfección y en algunos tramos era casi inaudible. Un apasionado público con algunos argentinos en las primeras filas, convirtieron su actuación en un gran karaoke, completando su set con cortes como “Talismán”, “El círculo de fuego”, “Rock and Roll Hotel”, con bonitas proyecciones en la gran pantalla, “Aun estás en mis sueños” y la maravillosa “La leyenda del hada y el mago” con la que terminaron.

A continuación llegaban los escoceses Alestorm, con su propuesta bautizada por ellos mismos como “True Scottish Pirate Metal”, donde con sus característicos patitos de goma gigante, engloban una música que tiene elementos de power/folk y freak metal. Canciones como “Keelhauled”, “Magnetic North”, “Mexico”, la que les da título “Alestorm”, “Tortuga” o “P.A.R.T.Y”, hicieron las delicias de un público joven que quería jarana y diversión. En la parte final, el desenfreno y la euforia se desató con las explícitas “Drink”, “Rum” y “Fucked With an Anchor”.
Si hay un músico que en esta edición podía hacer el honor de ser una auténtica leyenda, es Brian Downey. El que fuera batería de los añorados Thin Lizzy durante toda su trayectoria, acudió como Brian Downey’s Alive And Dangerous, para hacernos disfrutar del maravilloso legado de unos irrepetibles irlandeses. Himnos como: “Are You Ready”, “Jailbreak”, “Still in Love With You”, “Don’t Believe a Word”, la potente “Cold Sweet”, la emotiva “Cowboy Song” y las emblemáticas “The Boys Are Back in Town” y el tradicional “Whiskey in the Jar”, son oro puro y bien valen un festival. Su vocalista y bajista Matt Wilson, que realizó un gran trabajo, se da un aire al mítico Phil Lynott y junto con el resto de la banda cumplieron a la perfección con su cometido.

Saurom nos ofrecieron una brillante actuación, con otra de sus últimas magníficas puestas en escena, contando con los vocalistas Israel Ramos, Ramón Lage y Elizabeth Amoedo, la violinista Jezabel Martínez y el grupo de gaiteros Wyrdamur. No faltaron tampoco los juglares, bailarinas y figurantes que se movían entre el fuego y los músicos. Su último trabajo ‘El pájaro fantasma’ tuvo un lógico protagonismo con el título homónimo, “Fuego”, “Mejor sin ti” y “No seré yo”. Su temas más celebrados como “La batalla de los cueros de vino”, “El carnaval del diablo”, “El círculo juglar”, “Fuego”, “Noche de Halloween” o “La taberna”, hicieron partícipes a todos sus seguidores. Nos vemos en el Wizin!

El fin de fiesta y cierre del festival llegó a cargo de los vizcainos El Reno Renardo, con su humor negro y paródico enmarcado en un sonido heavy/freak metal y con una presentación virtual en la pantalla gigante. Canciones como “Meriendacena medieval”, “Madre/Tu hamster”, “Esfinternet” o “No hay huevos”. Tras un mix con “El bogavante”, “La solitaria” y el “Megalodón” y con sus irónicos y jocosos comentarios, se despidieron con “Chiken es pollo” y el imprescidible y divertido “Crecí en los ochenta”.

Concluyó la decimoséptima edición de un festival que se consolida, a pesar de la fuerte competencia y las dificultades para completar un cartel con atractivo suficiente, para vender un número de entradas que lo haga viable y rentable. Somos conscientes que los festivales se tienen que reinventar, que tienen que dar cabida a las nuevas tendencias y a las nuevas generaciones, pero en este caso deseamos que siempre haya cabida también para los grupos clásicos y los que siguen adelante con una larga trayectoria encajando en el término leyenda.
Nos vemos en 2025!
Texto de Jose Luis Martin y fotos de la organización































