Crónica del Palacio Metal Fest 2024
Que el sábado era un día importante de festival se notaba ya a media mañana, en Los Palacios. Coincidíamos en alguna parada, que hacemos como tradición en una bodega del pueblo, varias caras conocidas año tras año en que estos organizadores se han encargado de que la cita sea ineludible y señalada bien en rojo en el calendario para no faltar.
La previsión meteorológica en Sevilla nos deparaba un poco de todo. Un buen chaparrón de los que no estamos acostumbrados por el Sur nos atemorizó casi al llegar pero se notó el trabajazo al que nos tienen acostumbrados esas personas que están detrás del cartel para adecentar el suelo y, aunque quedaban algunos charcos y había bastante barro, al menos se podía pisar y que aquello no importase.
Un cartel en este IX Palacio Metal Fest en el que, casi fuera de mi estilo, he valorado el atractivo de cada banda una vez vivido. Esa sensación de salir al terminar la jornada y contar ya con alguna banda dentro de mis favoritas es espectacular y muy emocionante porque la inquietud ahora te obliga a no dejar de buscar e investigar cada trabajo.
Sinceramente y tras un buen diluvión llegamos a los últimos temas de SOUND OF SILENCE. Latiendo con fuerza e intensidad fueron los encargados de dejar los primeros truenos y no precisamente del cielo alimentando la cercanía que mostraron con el público. Una buena agrupación encargada de activarnos de bien las pilas
Sobresalto de nuevo para la organización en el que tras poco tiempo de reacción se cae del cartel por temas de salud SYLVANIA y reaccionan incorporando a la mayor velocidad a los malagueños METALIZED. Dejaron constancia de la satisfacción que les producía la oportunidad de compartir escenario con las otras bandas y reencontrarse con quienes compartieron el WOA METAL BATTLE SPAIN el año pasado.

Pido disculpas por anticipado a algunas otras bandas del festival pero se me va a notar quien me caló de cuajo. Los griegos BIO-CÁNCER nos dejaron una muy buena muestra de Thrash Metal puro y duro, lineal, pero veloz, agresivo y con espíritu para el mejor de los fosos. Sin ser la nueva panacea, me di cuenta que merece la pena realizarles un pequeño seguimiento qué mejor para comprobar su veracidad y potencialidad en este nuestro festival.

Una verdadera montaña rusa de riffs, redobles de batería a toda mecha y juegos de bajo que no dejarán de meterse con el personal. Los decibelios no dejan de aumentar como si se tratase de una verdadera matanza, melódicamente, incluso, muy cercano al Death Metal. Todo de sobresaliente. Thrash hecho con, y para, verdaderos metaleros.
Alemania nos tiene sufriendo de las cervicales a todos, y musicalmente esta banda es claro ejemplo de ello; directamente desde tierras germanas tenemos la invasión de PRIPJAT. La ola del Thrash actual crece y se expande, muestra de ello y obligados a salir de la zona de confort, lo que desataron estos teutones. Infalibles.

Otro de los encantos de este humilde festival es la cercanía entre público y artistas. Allí todos estamos junto a todos. Charlando, tomando una cerveza, invitando a seguir la fiesta fuera en el coche una vez termine…. El entorno es tan familiar. Y ese fue el tan buen ratito que me llevé con RAT-ZINGER.

Con ellos la diversión está asegurada. Tanto arriba del escenario como abajo. Grupo de los más directos e incendiarios que se ha jactado en Bilbao. Sus canciones aprietan sin titubear el gatillo y disparan reflexiones que atraviesan los cimientos de esta sociedad. Un escenario exclusivo decorado y un ayudante de tarima que no pasó desapercibido metiéndose también en el bolsillo al público.

A la hora de hablar de Death Metal Old School, a BENEDICTION casi siempre se les ha reconocido menos de lo que merecen, fueron una banda clásica formada nada más y nada menos que en 1989 que ha estado a pie de cañón por tres décadas. Tenerlos ahí delante te hace pensar que es de necios negar que son algunos de los mejores ejemplares de Death Metal cuadrado, primitivo, grave y cavernícola cruje cuellos.

Ese aura añeja ochentera favorece enormemente a la banda, al contar con un estilo tan directo y tan simple.
La voz de Ingram fue ideal, su gutural es tan grave y rasposa que casi se puede oír como cruje su garganta. Por otra parte, los riffs se manejan perfectamente entre la rapidez pica huesos y el medio tiempo aplasta pechos, logrando un ambiente descontrolado aquí abajo.

Sabíamos que estábamos ante algo grande, cada paso suyo hace temblar el recinto e hipnotizan con su mera presencia. Y nuestras caras de satisfacción ya se daban de sobra por servidas.
Y el fin de Palacio llegaba con otros viejos y míticos conocidos, MURO, una banda infalible en directo gracias a su colección de temazos y esta vez al frente vocal con Rocksa. Esta vez no fue tan así, pero no por su culpa, sino porque tuvieron un sonido regulero durante más de tres cuartas partes del show y eso deslució mucho su actuación. Temas entrañables que con emoción nos entregábamos a disfrutar sin obtener demasiada recompensa.

A partir de aquí, poco más que contar. Me gustaría decir que la fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada, compartiendo momentos con todos los amigos que por allí andábamos.
Llegó a su fin la edición IX del PALACIO METAL FEST, una edición con mucho trabajo pero que terminó por todo lo alto. Desde aquí solo podemos dar las gracias y enviar ánimo a la organización y que sigan siendo una fuente inagotable de grandes momentos para los amantes del metal. Hasta el año que viene. Nos volveremos a ver.

























