ALICE IN CHAINS – BLACK WAYS GIVE TO BLUE

Crítica

El grunge está muerto. Es lo primero que me viene a la cabeza con “Black Ways Give To Blue” sonando por los altavoces. ¿Significa esto que el nuevo trabajo de ALICE IN CHAINS no tiene cabida en los tiempos que corren? No. Significa todo lo contrario. Pero hablaremos de estilos y tendencias en su debido momento.

Mucha expectación, poca credibilidad y cierto recelo han ido pegados al culo de una banda que si ha regresado, es porque tenía que hacerlo. La muerte del gran Lane Staley en 2002 no supuso más que la razón definitiva para que ALICE IN CHAINS tiraran la toalla oficialmente. El grupo llevaba varios años en silencio tras editar su disco homónimo en 1995 y aunque el público se ha mostrado reticente a olvidarse de ellos, también es cierto que el futuro para la banda de Jerry Cantrell era turbio y oscuro, cuando menos. Tan turbio y oscuro como el disco que podemos disfrutar desde el pasado 29 de Septiembre.

Y es que por mucho que pese la nostalgia creo que, lejos de los fines comerciales que los mal pensados querrían atribuirles, hubo sinceridad cuando las tres viudas de Staley tomaron la decisión de reunirse para ver que podían hacer con el legado de uno de los nombres que más sonaron en la escena rockera de la primera mitad de la década pasada. ALICE IN CHAINS regresaron, primero a los escenarios, con la cabeza agachada y una gran dosis de inseguridad. Resentidos por la perdida de un vocalista irrepetible y lejos de querer recuperar lo irrecuperable, la banda comenzó a andar con pies de plomo y se embarcó en una gira para homenajear a su malogrado cantante, darle a los fans la oportunidad de volver a disfrutar de unas canciones que nunca deberían dejar de sonar y, de paso, ver hacia donde podía llevar todo esto.

Por lo visto, Jerry Cantrell, Mike Inez, Sean Kinney y su nuevo fichaje al micro William DuVall supieron interpretar correctamente las señales del destino que recibieron durante aquella gira. La prueba de ello es “Black Ways Give To Blue”. Un disco del que yo no esperaba mucho y que, después de unas cuantas primeras escuchas ciertamente dificiles, me ha dejado con la boca abierta.

Es cuestión obligatoria a tratar la presencia de William DuVall en este album. Por mucho que nos duela que la voz de ALICE IN CHAINS no sea la que nos conquistó cuando la banda llegó a nuestras estanterías, no queda más remedio que reverenciar a la persona elegida para cargar con el peso de sustituir a uno de los más grandes. Porque aunque Mr. DuVall no pueda remplazar a Lane Staley, creo que el trabajo vocal que ha plasmado en “Black Ways Give To Blue” es, a parte de excepcional, un tributo en sí al mismísimo Lane, además de la elección correcta para ocupar su lugar. Si habéis seguido a ALICE IN CHAINS, al igual que yo os sorprenderéis mucho cuando escuchéis el disco y tengáis la sensación de que el difunto vive entre las paredes de este. Algo reprochable si tenemos en cuenta que William no destaca precisamente por mostrar su propia personalidad y se parece demasiado a Lane. Aunque estoy seguro de que, si no hubiera sido así, los reproches serían más duros y numerosos.

Resentimiento, oscuridad, melancolía, negatividad, atmósfera, clase y mucha personalidad son solo algunas de las características que abanderan al nuevo trabajo de ALICE IN CHAINS, y todas ellas se aprecian desde el primer segundo de reproducción del mismo. Pero lo mejor es, como la mayoría podríais adivinar, la labor de Jerry Cantrell y su absoluta presencia en cada uno de los cortes. Es difícil que un guitarrista sorprenda en pleno S.XXI, y en “Black Ways Give To Blue” Jerry lo consigue sin ir mucho más allá de lo que practicaba hace veinte años. ”All Secrets Known” y en especial ”Check My Brain”, las dos primeras pistas del album, son una muestra de cómo a algunos músicos les funciona a la perfección tener su propia vision del riff a la hora de componer canciones. Lo que oímos en lo nuevo de ALICE IN CHAINS suena desgarrador y actual pero al mismo tiempo parece haber estado siempre ahí. Guitarrazos pesados, mucha densidad, contundencia y un “algo más” hacen que Cantrell se gane un puesto aislado para el solito en el limbo de los guitarristas más carismáticos de las últimas décadas.

Hablando de los temas en sí, creo que es mejor que el oyente descubra y juzgue por sí mismo. Como mencionaba antes, la voz de Robert DuVall – a dúo con la de Jerry casi siempre, como debe ser en esta casa – provoca constantemente una extraña sensación de Deja Vu (la acústica ”When The Sun Rose Again” es hipnotizante en este aspecto), pero esto no quita que el vocalista tenga sus momentos de matices, como se puede comprobar en la también acústica ”Your Decision” o a lo largo de ”Last Of My Kind”, una canción con partes realmente heavies que recuerda a los mismísimos BLACK LABELL SOCIETY de Zakk Wylde y en la que DuVall suena de lujo.

Si bien es cierto que al disco le falta algún “himno” – por decirlo de alguna manera -, cabe destacar que ninguno de los temas sobra o está ahí para cumplir la odiosa función de “relleno”. ”All Secrets Known” y “Check My Brain” son demoledoras, suenan impresionantes y abren el cd de una manera magistral mientras que ”Lesson Learned” y “A Looking In The View” serán agradablemente recibidas por los seguidores de la banda. También destaca ”Take Her Out”, la cual nos transporta mágicamente a los comienzos de los 90 gracias a la esencia que se respira en las melodías, tanto musicales como vocales. Y por último, me veo obligado mencionar la pista que da título al disco, “Black Ways Give To Blue”, un tributo al añorado Lane Staley cuya pista de piano ha sido grabada por, nada más y nada menos que Elton John. Para mi gusto, ciertamente discordante dentro del conjunto.

Este final de década está destacando, entre otras cosas, por la gran cantidad de regresos discográficos de viejas leyendas que se están produciendo. Guste o no, ALICE IN CHAINS también han vuelto y lo han hecho con un trabajo de una calidad suprema. “Black Ways Give To Blue” es una obra que encierra dentro de sí mucho más de lo que acostumbramos a encontrar en los productos musicales que inundan el mercado en estos tiempos. Es un disco muy oscuro y denso, a veces asfixiante, cargado de emociones negativas, en el cual cuatro músicos expresan sin ninguna vergüenza el momento por el que están pasando después de haber atravesado una etapa desfavorable. Es, al mismo tiempo, un soplo de aire fresco a una escena que cada vez peca de ser menos original y que ya no sabe de donde extraer ideas para sorprender.

Si tengo que sacarle alguna pega al cd diría que el bajista Mike Inez y el batería Sean Kinney permanecen casi en todo momento en segundo plano, limitándose a cumplir con sus papeles dentro de la base rítmica – aunque ambos instrumentos suenan a la perfección. Por lo demás, el disco raya a un nivel altísimo en todos los aspectos.

Como decía al principio, el grunge está muerto y me parecería absolutamente desvirtuante afirmar que este album pertenece unicamente a ese pseudo-género o movimiento. Eso era cosa de los 90 y ALICE IN CHAINS lo han demostrado con este disco que ha nacido dentro de un contexto muy diferente en el que las categorizaciones pertinentes ya no tendrían sentido. Podría decir que “Black Ways Give To Blue” es principalmente un disco de Rock/Metal Norteamericano, pero considero más acertado decir simplemente que es un disco de ALICE IN CHAINS. Y decir eso es decirlo todo.
Puntuación: 9

Autor: J.Vicente Albaladejo

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