Bark – Written in Stone

Crítica

Formados en 2014, los belgas BARK nos presentaron este aciago año 2020 su tercer disco de larga duración, “Written in stone”, en el que siguen dando caña a ritmo de Groove Metal y Death n’ Roll y con el que nos dejan uno de los álbumes más potentes de este año. Pero vamos a verlo con más calma.

Con unas palabras bastante inquietantes en castellano (“Un espíritu errante entre la vida y la muerte” da inicio a “I’m a wreck”, un tema que ya nos habían presentado este año 2020. Se trata de una canción muy rápida y contundente, perfecta para arrancar los conciertos con toda la caña posible, muy directa y cargada de agresividad.

Seguimos con “Hitman”, una canción de riff muy reconocible y que se desarrolla con velocidad y agresividad. Su estribillo no es muy original, pero se quedará en la cabeza desde la primera escucha. Se trata de una canción que continúa la caña del tema anterior y que hace que todo suene muy cohesionado.

Con cierta oscuridad empieza “They are all dead”, una canción de riff muy oscuro que rápidamente se acelera y mantiene el sonido rápido y agresivo del disco. Su estribillo es muy sencillo, pero es perfecto para cantarlo a gritos en los conciertos. Además, en esta canción hay unos cambios de ritmo muy bien introducidos que la enriquecen mucho.

Otra canción que ya nos habían presentado con anterioridad es “Mass lobotomy”, una canción rápida y de ritmo machacón, que, además, tiene unos coros muy interesantes en su estribillo, y, sobre todo, un trabajo muy logrado con las guitarras.

Devil inside” empieza con un ritmo condenadamente rápido y un grito con el que Ron parece querer indicarnos que realmente tiene el diablo dentro. El tema se desarrolla con mucha potencia y sin darnos un momento de respiro, hasta llegar a un final que nos deja con ganas de más.

El tema que da título al disco, la propia “Written in stone” es un ejemplo muy claro de lo que nos ofrecen BARK en este disco, es decir, velocidad y agresividad. De hecho, es un perfecto resumen de lo que es este disco, con su sonido rápido y su riff reconocible. Nos hace mover la cabeza casi sin darnos cuenta.

Con una potencia salvaje arranca “The Count of Monte Fisto”, una canción que luego se desarrolla con un ritmo machacón que nos obliga a hacer headbanging casi sin querer. Además, las melodías de la guitarra en algunos momentos están muy conseguidas.

También empieza con mucha caña “Fistful of diamonds”, una canción muy agresiva que contrasta con ese título tan “buenrollero” de “puñado de diamantes”. Es un tema rápido, agresivo y de ritmo muy contundente, que, como ya vimos en otras canciones de este disco, se queda en la cabeza desde el primer momento porque es muy pegadizo. “The spirit of the streets”, por su parte, es otro tema cargado de potencia y de velocidad, con una furia muy notable. Pero, además, en ella se nota un trabajo muy currado con las guitarras.

Otra canción cargada de velocidad es “Chain reaction”, en la que también hay unos cambios de ritmo muy logrados que alternan los ritmos rápidos con otros muy rápidos. Y es que en este disco no hay un segundo de respiro.

Ya sabemos que nada es para siempre, pero, por si lo olvidamos, BARK nos lo recuerdan con “It won’t last forever”, que es una canción muy potente y cargada de contundencia, con un estribillo muy sencillo pero muy efectivo.

Last breath” no es el último aliento de este disco, y de hecho mantiene el sonido de los demás temas del álbum, es decir, caña, velocidad y agresividad, con una potencia que hará que no podamos evitar el movernos casi sin darnos cuenta. Además, tiene un estribillo cargado de fuerza ideal para los conciertos.

Y del último aliento, vamos a la tumba con “To the grave”, el último tema del disco, que empieza con cierta densidad para muy pronto ganar fuerza y velocidad, con un sonido muy contundente que es perfectamente coherente con el sonido del disco. Además, en esta canción hay un cambio de ritmo muy conseguido y que contrasta no solo con el resto del sonido del tema, sino incluso con las demás canciones del disco.

Como vemos, este “Written in stone” es un disco lleno de caña y de agresividad, formado por trece canciones rápidas y muy potentes pero que, sin embargo, son muy parecidas entre sí, ya que se mantiene un sonido muy similar en todas ellas durante todo el disco. Las canciones están bien construidas, con un sonido muy bueno y muy contundente, y en algunas hay cambios de ritmo muy logrados, pero eso no evita que todas sigan un esquema muy similar que hace que sean muy parecidas entre sí. Por todo ello, este disco puede resultar un tanto repetitivo, porque todas las canciones se parecen, llegando en algunos momentos a ser incluso algo aburrido.

Por eso hay que tomarlo en pequeñas dosis.

Track list:

1. I’m a wreck.
2. Hitman.
3. They are all dead.
4. Mass lobotomy.
5. Devil inside.
6. Written in stone.
7. The Count of Monte Fisto.
8. Fistful of diamonds.
9. The spirit of the streets.
10. Chain reaction.
11. It won’t last forever.
12. Last breath.
13. To the grave.

BARK son:

Ron Bruynseels: Voz.
Martin Furia: Guitarras.
Toon Huet: Guitarras.
Jorn Van der Straeten: Bajo.
Ward Van der Straeten: Batería.

Discográfica: Sideburn Records.
Puntuación: 7/10
Autor: Pablo Folgueira.

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