BEARDFISH – +4626-COMFORTZONE

Crítica

Suecia es una fuente inagotable de música en todas sus vertientes. Parece que el país no puede dejar de producir bandas en todas las vertientes del rock y el metal y por supuesto el rock y metal progresivo no iba a ser una excepción. Bandas como PAIN OF SALVATION u OPETH son ejemplos de lo bien abonado que está el terreno y, desde hace ya catorce años, también BEARDFISH engrosan esa lista. La banda presenta en 2015 su octavo largo, una trayectoria nada desdeñable. Y no solo lo digo por lo prolífica, sino por la variedad y calidad de sus trabajos. Todos, desde su debut “Från En Plats Du Ej Kan Se han rayado a un nivel notable. Sin duda fueron las dos partes de “Sleeping In Traffic” las que les pusieron en el radar de todo el mundo y con “Destined Solitaire” llamaron la atención del líder de THE TANGENT, que les reclutó (si, a todos ellos) como miembros de su banda. No duró mucho y cuando “Mammoth” vio la luz la banda ya había abandonado el proyecto. No obstante su paso junto a Andy Tillison fue una influencia perceptible en “Mammoth” y también en su anterior “The Void”.

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El cuarteto siempre ha intentado mantenerse vivos y evolucionar en cada disco y hasta la fecha lo han conseguido con un éxito razonable, presentando una buena reinterpretación del sonido progresivo de los 70 junto a tendencias más contemporáneas, en un estilo que ha llegado a ser personal, más que reconocible y, además, influyente. Es difícil imaginarse los últimos años del progresivo sin BEARDFISH. Y su octavo disco, que lleva por título +4626-Comfortzone”, es un ejemplo evidentísimo de ello.

The One Inside Part One – Noise In The Background” es la intro encargada de dar comienzo al disco. Se trata de una pieza ambiental y que será recurrente en el tracklist del álbum, como iremos viendo. Su desarrollo nos lleva hasta “Hold On”, un tema bastante ameno y con un ritmo alegre que nos presenta de forma clara y sin aditivos el sonido progresivo de la banda, exactamente esa fusión entre los setenta y la actualidad de la que hablaba antes. Podemos ver influencias de YES o EMERSON, LAKE & PALMER dadas de la mano con otras mucho más actuales como la de sus compatriotas PAIN OF SALVATION o los británicos PORCUPINE TREE. La parte central del tema, con una notable influencia jazz y un toque rockero, se encargan de preparar un final animado y menos convencional de lo que podríamos esperar al comienzo del tema.

Entramos de lleno en “Comfortzone”, sin duda uno de los temas más memorables del disco, con un excelente trabajo en las guitarras y una sobresaliente inclusión del Mellotron en el tema. El comienzo de este tema se os quedará grabado durante días desde la primera escucha. A lo largo de sus nueve minutos y medio la banda pone sobre la mesa su maestría compositiva para crear una pieza realmente interesante y única y con una atmósfera general muy distinta de su predecesora. La interpretación vocal en este tema es sencillamente magistral. Y en él empezamos a darnos cuenta de una de las cosas más importantes de este lanzamiento: su lírica y mensaje. BEARDFISH han construido un disco un mensaje oscuro y profundo en el que tratan los problemas de estancarse en la zona de comfort, enfocándolos en el contexto de la incultura, los falsos valores pasados de fecha y la falta de evolución y motivación de una pequeña población. Lo afrontan con unas letras cargadas de humor sarcástico, más evidentes que nunca en la por momentos casi funky “Ode To The Rock‘n’Roller”, que habla sobre la realidad de músicos que se ven abocados, bien por falta de opciones o bien por falta de actitud y ambición, a vivir tocando versiones en bandas tributo en lugar de buscar una carrera con música propia y, también, del a cerrazón de mente y escasa amplitud musical de algunos rockeros típicos.

Volviendo a “Comfortzone”, supongo que podría citarse a GENESIS como una influencia válida para el sonido de este tema, aunque no es ni mucho menos cien por cien exacta. “Can You See Me Know?” muestra una influencia bastante palpable de THE BEATLES en la época en la que los de Liverpool lanzaron “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, siendo un corte refrescante y divertido, que se puede acompañar cantando de principio a fin. Sería el equivalente musical a un sorbete de limón: una pieza agradable, fresca y en sí misma buena, pero cuya función es limpiar el paladar del regusto dejado por “Comfortzone”. Después los suecos se lanzan a la interpretación de “King”, un corte muy rockero claramente influenciado por los primeros años de BLACK SABBATH con un evidente e inevitable toque progresivo (que obliga al tema a avanzar hacia un cambio bastante notable en sus últimos dos minutos), obteniendo un resultado fantástico para un tema que sin lugar a dudas estará presente en todos los directos de la banda. Me ha parecido especialmente interesante el enfoque de los teclados, muy THE WHO.

The One Inside Part Two – My Companion Through Life” se nos presenta dominada por la guitarra acústica como una canción de amor, pero con un trasfondo más oscuro y misterioso. En ella vemos reflejados los sonidos ambientales de la primera parte desde un enfoque diferente. Es sin duda un tema de los que se te quedan grabados, con una atmósfera muy bien conseguida, aunque posiblemente sea una de las piezas más flojas del lanzamiento. No obstante, resulta imprescindible por su lírica y su carga ambiental.

Daughter/Whore” nos llega como un tema muy rockero, con bandas como BIGELF o el gran KING DIAMOND en mente a la hora de citar referencias. La capacidad de BEARDFISH para combinar sonidos diferentes vuelve a ponerse de manifiesto con la inclusión de una perceptible influencia de YES en el tratamiento melódico y el enfoque de los teclados. Líricamente, el tema aborda las ideas desfasadas y machistas que aún permanecen vigentes en incontables pequeñas poblaciones acerca del papel y la moralidad de la mujer.

If We Must Be Apart” es indudablemente la estrella del show con sus quince minutos y medio de duración, sus constantes cambios y giros y sus órganos que tanto nos recuerdan a GENESIS. No cabe duda de que se trata de una de las composiciones más ambiciosas, no solo del disco, sino de la carrera de los suecos. Sus quince minutos son terreno abonado para que la banda de rienda suelta a su creatividad y ponga toda la carne en el asador para entregarnos una imaginativa suite en la que cada paso esconde una nueva sorpresa. Casi podría considerarse una de oda al progresivo. Su atmósfera predominantemente setentera se ve pronto acompañada por un desarrollo estructural mucho más contemporáneo o influencia pop, entre otras cosas. El tema trata sobre una pareja que se ha visto separada poco a poco por una serie de eventos: algo que parece bastante cotidiano y terrenal, pero que en un giro casi Shamalayano nos sorprende con el satanismo como causante en el último tercio del tema, conduciéndonos hacia un final bastante inesperado.

A ella le sigue la ya comentada “Ode To The Rock’n’Roller” y, por último la interesante e intensa “The One Inside Me Part Three – Relief” completa las dos partes anteriores, completando así el círculo que cierra este disco. Un disco que confirma una vez más la realidad de BEARDFISH, una banda que de promesa ha pasado a realidad sin que casi nos demos cuenta, pero que hoy en día es un pilar importante de la escena progresiva, por su espíritu aventurero y su destreza compositiva.

 

TRACKLIST:

01. – The One Inside Part One – Noise in the Background
02. – Hold On
03. – Comfort Zone
04. – Can You See Me Now?
05. – King
06. – The One Inside Part Two – My Companion Through Life
07. – Daughter/Whore
08. – Ode To The Rock’n’Roller
09. – If We Must Be Apart (A Love Story Continued)
10. – The One Inside Part Three – Relief

 

BEARDFISH son:

Rikard Sjöblom – Voz, Teclados
David Zackrinsson – Guitarras
Robert Hansen – Bajo
Magnus Östgren – Batería

 

Puntuación: 9/10
Discográfica: Inside Out
Autor: David Rodrigo (Coon)

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