CANDLEMASS – CANDLEMASS

Crítica

Uno de los discos más esperados del año es, sin lugar a dudas, Candlemass, del grupo homónimo. Quince años han transcurrido desde que Candlemass sacase su anterior disco con Marcolin (Live), dieciséis si contamos solo los trabajos de estudio (Tales Of Creation). Messiah Marcolin es el cantante de Candlemass más querido por el grueso de los fans del grupo (a mí personalmente me gusta mucho más Johan Lanquist, vocalista en el insuperable debut Epicus Doomicus Metallicus) y tras su regreso a la banda hemos recivido con las manos abiertas un doble cd en directo, dos recopilatorios y un nuevo disco de estudio. Este último es precisamente el que nos ocupa; se trata de un disco sorprendente, muy cañero y con temas muy directos, muy heavys, pero con el inconfundible sello Doom de Candlemass. A todos los enamorados del Nightfall del Ancient Dreams (por citar los cantados por Marcolin) debería gustarles este disco. Vamos a prestarle atención más detenidamente:

Black Dwarf: Impresionante tema para abrir el disco. Tras una brevísima introducción ambiental nos encontramos con un riff demoledor. Este es uno de los temas más cañeros que le recuerdo a Candlemass, sino el que más, y también uno de los que más me gustan. El estribillo, así como el riff principal, son impresionantes, una genial baza para el directo, me juego las manos a que no se pierde ningún show. Una nota importante es la sorprendente mejoría en la voz de Messiah Marcolin, descubriéndonos un potencial que nunca (literalmente) había demostrado. El solo, alrededor del minuto dos y medio, es puramente heavy, pero el bajo inconfundible de Leif Edling hace que se note que es de Candlemass. Compositivamente es un gran tema, en la línea compositiva del grupo pero con más fuerza y pegada. Me gusta mucho, lo más destacado, Edling y Marcolin.

Seven Silver Keys: Un comienzo más relajado que el del tema anterior da pie a una canción muy interesante. Un riff pesado sirve de base para la bien construida melodía que se dibuja a la entrada de Marcolin. Me encanta el estribillo de este tema, se me antoja buenísimo. Esta canción, con un interesante toque épico, presenta un sonido más reconocible como Candlemass que Black Dwarf y el solo es simplemente sublime. Compositivamente es un tema muy bien trabajado, muy maduro e interesante.

Assassin Of The Light: El riff inicial del tema parece esconder una canción algo más lenta y pesada de lo que Assassin Of The Light es en realidad. Se trata de un tema muy cañero, a medio camino entre Black Dwarf y Seven Silver Keys, con un nivel compositivo bastante alto. Nuevamente Marcolin y Edling brillan sobre el resto de integrantes. Assassin Of The Light es un gran tema, aunque probablemente funcionaría peor en directo que sus dos predecesoras. El solo de esta canción es incluso mejor que el de Seven Silver Keys, aunque más corto. Lo mejor, la ambientación y el riff principal, impresionantes.

Copernicus: Interesante comienzo, bastante cañero y desconcertante. Este es uno de los temas más largos del disco y con una de las ambientaciones mejor trabajadas. Compositivamente se trata de un tema excelente, dónde se notan influencias (muy distorsionadas, eso si) del rock progresivo de los 70. El tema, bastante relajado, gana mucha fuerza en el puente y en el estribillo. La parte instrumental es bastante destacable, en especial la sobresaliente actuación de la batería y el bajo y el solo del tema me parece muy original e interesante. Muy buen tema.

The Man Who Fell From The Sky: Se trata del tema que sirve de ecuador al disco. Es un tema corto (en comparación con la duración habitual de Candlemass) de solo tres minutos y medio, además es instrumental. Se trata de una canción oscura, con un riff pesado, que crea una atmósfera densa y misteriosa. El bajo de Leif Edling, impresionante.

Witches: Un comienzo muy duro y cañero parece anunciar un nuevo tema de corte bastante heavy; y así es, pero no de forma tan directa como se puede pensar. Se trata de un tema con buen ritmo y bastante cañero, con un estribillo muy místico y un riff interesante. De pronto un riff casi completamente heavy corta la canción más o menos a la mitad y la transforma en un tema mucho más rápido y cañero, sin llegar a cotas como las de Black Dwarf, pero mucho más de lo que cabía esperar. El solo, matizándolo un poco, podría pasar por ser de Judas Priest. De pronto un riff más pesado ralentiza ligeramente el tema hasta devolverlo a su dinámica inicial. El final del tema se me antoja bastante curioso. Un tema muy bien compuesto.

Born In A Tank: Se trata de un nuevo tema rápido y cañero, un “rompeconciertos” en toda regla. Difícilmente dejaran este tema fuera de la próxima gira. El potente riff principal y el genial estribillo del tema son grandes alicientes para un tema bien compuesto e interpretado. Se trata de una canción entretenida, aunque a nivel compositivo se encuentre, para mi gusto y parecer, ligeramente por detrás de las anteriores (lo que no quita para que se trate de un tema muy bueno). La parte instrumental es sin duda lo mejor de Born in a tank.

Spellbreaker: Un buen comienzo, con un riff bastante potente. Este es otro de los temas largos, con una duración aproximada de siete minutos y un puente y estribillo realmente impresionantes. Me gusta bastante esta canción, especialmente por este último detalle. Compositivamente no se le puede poner ninguna pega, es un tema maduro y muy bien trabajado. Deshacerse en elogios no serviría de mucho, el tema habla por sí solo, pero me parece justo resaltar el gran trabajo de Leif Edling y Jan Lindh, así como el buen hacer de Messiah Marcolin. Invito a prestarle mucha atención a la parte instrumental y al solo.

The Day And The Night: Es el tema más largo del disco, y probablemente el mejor compuesto. En ciertos momento me recuerda un poco a “A Sorcerer’s Pledge” de Epicus Doomicus Metallicus. El comienzo, relajado y muy intrigante, crea un ambiente de misterio impresionante. El riff principal del tema me parece buenísimo, duro y elegante. Messiah Marcolin cuaja una nueva actuación sobresaliente en este tema, así como Leif Edling, Jan Lindh y Lasse Johansson crean una base realmente interesante sobre la que Mats Bjorkman hace maravillas con su guitarra. Se trata de un tema impresionante, con un toque épico muy bueno y una melodía realmente atrayente. Los casi nueve minutos de duración esconden una parte instrumental sobresaliente y unos cambios de ritmo que aparecen en los momentos más indicados de forma sutil y muy acertada. Sobresaliente solo alrededor del minuto cinco.

Mars And Volcanos: Este tema bonus de tres minutos y veintitrés segundos es un nuevo tema muy cañero, ideal para un directo. Es posiblemente el que más se aproxima a Black Dwarf en este aspecto. Compositivamente se trata de una canción con calidad suficiente para ser algo más que un bonus track. Nuevamente Marcolin y Edling llevan las riendas del tema y el solo raya muy arriba. Sobresaliente canción para cerrar el disco de la misma manera que lo empezamos, dando caña.

Candlemass se convirtió en uno de mis grupos preferidos después de haber escuchado sus dos primeros trabajos. Ahora han vuelto para seguir haciendo música de muchísima calidad, como bien demuestra este disco, que tiene para mí un puesto elevado en el ranking de lo que va de año.

Candlemass:

Messiah Marcolin – voz
Leif Edling – bajo
Mats ”Mappe” Björkman – guitarra
Lars “Lasse“ Johansson – guitarra
Jan “Janne“ Lindh – batería

01. Black Dwarf
02. Seven Silver Keys
03. Assassin Of The Light
04. Copernicus
05. The Man Who Fell From The Sky
06. Witches
07. Born In A Tank
08. Spellbreaker
09. The Day And The Night
10. Mars And Volcanos

Puntuación: 10

Autor: David Rodrigo (Coon)

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